Ferran Torres, el autor del gol histórico de España que pensó en retirarse y había perdido las ganas de vivir

Ferran Torres ya es perpetuo. El futbolista nacido hace 26 años en Foyos, un municipio de la Comunidad Valenciana, se ganó el bronce (el oro, en realidad) en la historia del fútbol español. Autor del único gol en la final del Mundial frente a la Argentina, su vida cambió en el segundo tiempo del alargue, a partir del zurdazo con el que derrumbó la ilusión nacional en Nueva Jersey. Pero ese mismo deportista que lloró sobre el césped del MetLife Stadium, atesora capítulos de depresión y resiliencia, de angustia, dudas y redención.Formado desde los siete años en la escuela del Valencia CF, su evolución en el fútbol tuvo un obstáculo personal. El divorcio de sus padres cuando él tenía 12 años fue un cimbronazo para él y su hermana, Arantxa, seis años mayor. “Fue un shock, no supe cómo afrontarlo y me daba vergüenza contarlo”, confesó hace un tiempo. Ambos se hicieron el mismo tatuaje en un tobillo, un sostén emocional con el lema: “I refuse to sink” (Me niego a hundirme). En esa misma línea de resistencia, uno de sus lemas es: “Lo intentas, te equivocas, te levantas”.En diciembre de 2017, con 17 años, debutó en la primera división, en la LaLiga, frente a Eibar, transformándose como en el primer futbolista nacido en el siglo XXI en disputar un partido de la máxima categoría española, ya dejando dejando en claro que estaba destinado a romper moldes por su velocidad y perspicaz lectura de los espacios. Su proyección llamó la atención de Pep Guardiola, que impulsó su contratación desde Manchester City: en agosto de 2020 se hizo la operación en unos 25 millones de euros. Pero la experiencia no fue como soñó: en los 16 meses que estuvo en Inglaterra marcó 16 goles en 43 partidos jugados, perdió la titularidad y decidió cambiar de club. Regresó a España. En diciembre de 2021, Barcelona oficializó su incorporación, a cambio de 55.000.000 de euros. Pero las cosas no ocurrieron como soñó y quedó encerrado en un período oscuro, entre 2022 y 2023. Una severa crisis de salud mental y episodios de depresión lo llevaron a pensar en abandonar el fútbol profesional. Afectado por la presión mediática de su millonario traspaso y una racha de bajo rendimiento frente al arco rival, se vio sumergido en lo que él mismo describió como un “pozo sin fondo”. No veía una salida. “Cuando estaba luchando contra la depresión, el mejor momento del día era cuando tomaba mis pastillas y me acostaba. Perdí las ganas de vivir”, señaló, hablando abiertamente de la salud mental. Colapsó y también tuvo relaciones amorosas que no terminaron bien. El delantero confesó que los domingos por la noche se convertían en sesiones de llanto incontrolable y que había perdido por completo las ganas de jugar. Pero, poco a poco, todo empezó a acomodarse al decidir someterse a terapia. Se puso en manos de José Ángel Caperán, un reconocido psicólogo deportivo. Torres aprendió a aislarse del ruido externo. Ideó una estricta “higiene digital”: comenzó a ver sus propios goles sin sonido y dejó de leer las noticias de fútbol o los comentarios en redes.Como parte de su metamorfosis psicológica, el atacante del Barça adoptó el apodo de “Tiburón”. Inspirado por los imponentes escualos, que deben mantenerse en constante movimiento para sobrevivir, se transformó a partir del trabajo diario y de su nueva ambición. Hoy, el fútbol le da revancha. Algunas de sus máximas son: no temer y crecer ante las dificultades, relativizar los problemas y entender las prioridades, vivir desde la madurez emocional, tener siempre los pies en la tierra, tener un entorno blindado que sirva de bálsamo, aceptar las críticas, aspirar siempre a más. Vaya si los está cumpliendo. El gol de Torres que valió un título mundial Gol de España vs ArgentinaEl futuro puede cambiarEn los próximos días, cuando se calme la euforia por el gol que dio el segundo título del mundo a España, Barcelona avanzará con Torres para saber qué pretende para su futuro. El delantero tiene contrato con el club catalán por una temporada más y, más allá de eso, está siendo tentado por Paris Saint-Germain.Barcelona todavía no tiene un número 9 como sustituto de Robert Lewandowski y está a la espera de lo que ocurra con el argentino Julián Álvarez, que durante el Mundial ya manifestó su deseo de emigrar de Atlético de Madrid.

Fuente: La Nación Deportes