Una joven fue asesinada a puñaladas por su expareja, que tenía una causa por violencia de genéro

CÓRDOBA.- Rocío Gómez, una joven de 25 años y madre de tres hijas, fue asesinada a puñaladas en el interior de su casa de la ciudad cordobesa de Santa María de Punilla. Por el femicidio fue detenida su expareja, Máximo Ezequiel Baudraco.El hombre, de 42 años, ya había sido denunciado por Gómez por violencia de género. Según los primeros datos de la investigación, la víctima y su expareja vieron juntos la final del Mundial. Era el cumpleaños de la exsuegra del femicida y habían compartido toda la tarde. Con el paso de las horas, en la madrugada de este lunes, hubo una discusión. El femicida primero atacó a la jóven a golpes de puño y, después, la apuñaló con un arma blanca.Baudraco salió caminando de la casa e incluso habló con un vecino al que cruzó y le dijo que había apuñalado a Gómez. El hombre confirmó que tenía las manos con sangre.Pocos más tarde, luego de un operativo desplegado por las fuerzas policiales en la zona, el sospechoso fue localizado y detenido. Había intentado esconderse en un terreno baldío situado cerca de la escena del crimen; la policía le secuestró el cuchillo usado.Según fuentes judiciales, el sindicado femicida cumplía una condena por violencia familiar, causa que se había iniciado tras una denuncia de la madre de Gómez. El año pasado fue condenado por la Cámara en lo Criminal y Correccional de Cruz del Eje a dos años y seis meses de prisión condicional por coacción y daño calificado.Baudraco es el padre de la hija menor de Gómez que tiene otras dos niñas más. Tenía una restricción de acercamiento a la vivienda, pero no cumplía la medida dispuesta por la Justicia. En esos encuentros solía haber peleas y golpes, según contó al canal El Doce Beatriz, una tía de Gómez.La mujer contó que el acusado de femicidio no solo atacó la joven, sino que también agredió a su exsuegra, quien logró escapar por una ventana y a los gritos comenzó a pedir ayuda.Para Beatriz este era “un final posible, esperado” por las situaciones de violencia que se repetían y que pese a la orden judicial, Baudraco se veía con Gómez. También una vecina que está a 50 metros de la escena del crimen calificó el hecho como la “crónica de una muerte anunciada”. Contó que, varias veces, los vecinos hicieron denuncias, situaciones que les terminó generando problemas. “Venía la policía, intervenía, retiraba a los niños y a los días volvía todo”, resumió.La causa está en manos de la Fiscalía de Instrucción de Competencia Múltiple de Segundo Turno de Cosquín, a cargo de Silvana Pen. De manera provisoria, las tres hijas de la víctima están a resguardo con una vecina, hasta tanto su abuela esté en condiciones de atenderlas.

Fuente: La Nación