Confirmado en Texas: cómo las redadas del ICE están afectando la construcción y costo de viviendas, según informe

Las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) generan consecuencias en la industria de la construcción del sur de Texas. De acuerdo con reportes del sector y testimonios de representantes de la actividad, la disminución de trabajadores disponibles modifica los tiempos de ejecución de las obras y el costo de las viviendas.Redadas del ICE en Texas: más demoras y viviendas con mayor costoLa Asociación de Constructores del Sur de Texas (ABC, por sus siglas en inglés) sostuvo en un informe reciente que la situación afecta tanto a empresas como a compradores. Entre los principales problemas señalados aparecen la falta de personal, el aumento de los costos laborales y las dificultades para mantener el ritmo de los proyectos en desarrollo.Según datos difundidos por la industria, el 20% de los propietarios de negocios hispanos afirmaron haber perdido al menos un empleado por deportación durante el último año. Ese escenario, indicaron, redujo la disponibilidad de trabajadores en distintos rubros vinculados a la construcción.Los representantes del sector afirmaron que las viviendas nuevas registran un incremento de entre US$15.000 y US$20.000 como consecuencia de la menor oferta de mano de obra y del aumento en los costos de construcción. También indicaron que las empresas deben ofrecer mejores condiciones para retener al personal disponible.El impacto también se reflejó en los plazos de finalización. Obras que anteriormente concluían en un período de seis o siete meses ahora pueden extenderse hasta cerca de un año, según explicaron trabajadores del sector a Univision.La falta de trabajadores afecta el desarrollo de obras en TexasLos operativos migratorios también alcanzaron los lugares de trabajo, de acuerdo con testimonios recogidos por el sector. Constructores reportaron que algunas obras quedaron paralizadas luego de que algunos trabajadores abandonaran los sitios para evitar detenciones.Como resultado, varias construcciones permanecen detenidas mientras las empresas intentan reorganizar sus equipos. La industria sostuvo que esta situación repercute en la actividad económica regional, donde la construcción representa uno de los principales motores de inversión y empleo.La Asociación de Constructores del Sur de Texas identificó la política migratoria como uno de los factores que pueden influir en la inflación de materiales y combustibles, además de profundizar la escasez de trabajadores especializados. Según el informe, el 52% de los contratistas identificaron la falta de personal calificado como el mayor obstáculo para la actividad, mientras que en Texas el 92% de las empresas reportaron dificultades para contratar a estos empleados.El documento también sostuvo que la escasez de mano de obra podría limitar el crecimiento económico del estado si no se implementan medidas para cubrir la demanda del mercado laboral. A nivel nacional, la industria estimó que serán necesarios alrededor de 349.000 nuevos trabajadores para equilibrar la oferta y la demanda de empleo en el sector.La industria de la construcción reclama permisos de trabajo en TexasLa organización empresarial reclamó al gobierno federal la creación de permisos de trabajo destinados específicamente al sector de la construcción. Según sus representantes, otras actividades como la agricultura y el turismo ya cuentan con mecanismos similares, mientras que este sector no dispone de una alternativa equivalente.“No hay trabajadores que puedan ir a agarrar una visa para construcción y es necesario, es muy necesario”, aseguró Mario Edén Guerrero, Director Ejecutivo de la ABC. Como parte de sus acciones, la entidad convocó a una reunión y manifestación para el 29 de julio en Hidalgo, Texas, según el informe de Univision.El objetivo será solicitar a autoridades y dirigentes políticos medidas que permitan atender la escasez de mano de obra y reducir el impacto económico que, según el sector, provocan las redadas migratorias.

Fuente: La Nación