El ex tanque de agua pegado a la autopista que se transformó en un museo especial

Vecino del Parque Thays y pegado a la autopista Illia, el edificio de origen inglés que data de 1915 funcionaba como abastecedor principal de agua del complejo ferroviario de Retiro. Es un hito patrimonial que recuerda a las primeras locomotoras a vapor que marcaron el inicio de la modernización industrial y del transporte en el país. Antes de convertirse en una caja vidriada que conserva su identidad, el proyecto firmado por Scott & Hume, Engineers and Constructors, respetó las pautas constructivas de la época.Por fuera, su lenguaje constructivo se mantiene intacto. Da cuenta de la arquitectura ferroviaria inglesa, surgida con la Revolución Industrial. Por dentro, la intervención que transformó el antiguo reservorio de agua en salas expositivas ahora da cuenta de muestras de arquitectura, diseño, arte y joyería contemporánea.La línea de tiempo marca 1997 como el año en que el Estado cedió el tanque de 280 m² y cinco plantas, ubicado en Av. Libertador y Callao, a la Sociedad Central de Arquitectos (SCA). Lo recibieron con el subsuelo inundado y un estado de deterioro alarmante. Es que la llegada de la tecnología diésel dejó en desuso aquellas viejas infraestructuras, que quedaron obsoletas y abandonadas.En la intervención que se realizó para transformarlo en museo la propuesta fue desplegar soluciones en línea con la preservación de un edificio de valor patrimonial. Así, el arquitecto Julio Keselman, entonces presidente de la SCA, logró recuperar la torre para incorporarla al circuito de museos del área: el Museo Nacional de Bellas Artes, el Palais de Glace, el Centro Cultural Recoleta, el Museo Nacional de Arte Decorativo, el Centro Municipal de Exposiciones y el Malba.A fines del 2007 Keselman también asumió la ampliación del museo para transformar el tanque en una nueva sala. Esta intervención en el último nivel de la torre conservó los contrafuertes de hormigón y colocó una hilera de ventanas que permitieron el ingreso de luz. Además, se extendió el módulo de la escalera que desde entonces funciona como espacio expositivo con identidad propia.“La repetida figura de una arquitectura de servicios reciclada para usos culturales retoma la temática en una escala casi doméstica, contrapunto de su contenido. El MARQ mostró la historia cotidiana que se construye a través de la arquitectura de ayer y de hoy. De las utopías que resultan en ideas válidas para la ciudad, de visiones de épocas pasadas y propuestas más innovadoras”, señala la arquitecta Marta García Falcó, una de las fundadoras del MARQ e integrante del Comité Ejecutivo del museo desde 2000. Y agrega: “El edificio mismo es testigo del patrimonio heredado de una metrópolis que crecía al ritmo de sus sistemas de transporte”.Entre lo viejo y lo nuevo, las muestras destacadasMientras el pasado y el presente marcaron la identidad del museo, estas tensiones definieron no solo la intervención, sino también la línea curatorial. La expo inaugural fue, precisamente, Recortes urbanos, que incluía fotografías de Alejandro Leveratto y dibujos de arquitectos que bocetaron postales de la ciudad. Después llegó Vieja Buenos Aires, adiós, con fotos de Horacio Cóppola, de 1936.Otras expos destacadas fueron Miradas impresas, con dibujos de libros de los arquitectos Alberto Bellucci, Oscar Soler y Horacio Sardin, Patrimonio del siglo XX en Francia, Rosario, arquitectura con identidad, y muestras de diseño gráfico e industrial.Entre las últimas muestras, el MARQ alojó la Feria de Arte en Pequeño Formato, que albergó 34 galerías de arte contemporáneo con obras que no superaban el límite de tamaño de 50 por 50 centímetros. Además, Poética Material, con piezas de joyería contemporánea y objetos. Para lo que queda del año, el 30 de julio se inaugura una puesta con trabajos de estudios de arquitectura de la generación intermedia. En agosto, los proyectos de tres cátedras del CBC de la UBA. Y en octubre, en tanto, el museo será una de las sedes de la 20° edición de la Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires.Más infoAl MARQ se lo puede recorrer, gratis, de lunes a viernes, de 13 a 20 en Av. Libertador 999.
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