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Por qué las políticas de Trump en la frontera dividen a los republicanos de Texas, incluso a Abbott
Las deportaciones de Trump dividen a los republicanos de Texas; Abbott y Cruz piden moderación mientras la inmigración cae como prioridad entre los votantes
La inmigración y la seguridad fronteriza son dos de las banderas más efectivas del Partido Republicano en Texas. Sin embargo, a medida que disminuyeron los cruces ilegales y crecieron las controversias por las deportaciones masivas impulsadas por la administración Trump, comenzaron a aparecer diferencias dentro del propio espacio liderado por Greg Abbott.El tema que dejó de dominar la agenda en TexasSegún informó The Texas Tribune, el Partido Republicano de Texas construyó durante años buena parte de su fortaleza política alrededor de la inmigración. El aumento de cruces fronterizos ilegales registrado durante la presidencia de Joe Biden había permitido a los dirigentes conservadores unificar discurso y estrategia. Todos coincidían en exigir medidas más duras, sellar la frontera y respaldar las promesas de deportaciones masivas realizadas por Donald Trump.Sin embargo, el contexto cambió. El éxito de las políticas destinadas a reducir los cruces irregulares por la frontera provocó que la preocupación ciudadana por el tema disminuyera considerablemente. La discusión dejó de centrarse únicamente en impedir cruces ilegales y pasó a enfocarse en las deportaciones dentro del territorio estadounidense.The Texas Tribune detalló que esta nueva etapa expuso tensiones entre dirigentes republicanos, especialmente porque las redadas y operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) derivaron en críticas públicas y casos controvertidos, incluidos reportes sobre ciudadanos estadounidenses afectados y deportaciones de personas sin antecedentes penales.Las señales de cautela de Greg Abbott y Ted CruzIncluso algunos republicanos comenzaron a pedir moderación. El senador texano Ted Cruz sorprendió al reclamar que sus compañeros de partido fueran “más mesurados” frente a la creciente reacción negativa por los operativos de ICE y otros agentes federales, explicó The Texas Tribune.En la misma línea, Abbott también hizo declaraciones que evidenciaron incomodidad con ciertos métodos utilizados durante la ofensiva migratoria. Tras uno de los tiroteos vinculados a agentes federales, el gobernador sostuvo que era necesario “recalibrar” determinadas acciones para recuperar el respeto hacia las fuerzas de seguridad.El descenso de la preocupación por la inmigraciónUno de los factores centrales detrás de esta división interna es el cambio de prioridades entre los votantes texanos. Encuestas del Texas Politics Project muestran una caída en la importancia asignada a la inmigración.Abbott firmó una resolución contra los no ciudadanosEn abril de 2024, cuando la administración Biden enfrentaba dificultades para contener los cruces ilegales, el 68% de los votantes republicanos consideraba que la inmigración o la seguridad fronteriza eran el principal problema del estado. Entre los independientes, esa cifra alcanzaba el 44%.Sin embargo, en el sondeo más reciente citado por The Texas Tribune, apenas el 20% de los republicanos y el 8% de los independientes mantenían esa postura. La inflación y la economía pasaron a ocupar el primer lugar entre las preocupaciones de los texanos, incluso dentro del electorado conservador.La comunidad latina, otro foco de disputaOtro de los elementos que explica las diferencias dentro del Partido Republicano es el debate sobre cómo conservar el respaldo de los votantes latinos, especialmente después del fuerte giro hacia la derecha registrado en el sur de Texas durante las elecciones de 2024.La congresista republicana Monica De La Cruz tomó una posición distinta a la de muchos dirigentes conservadores al apoyar un proyecto bipartidista de reforma migratoria.La iniciativa, denominada Dignity Act, fue impulsada por la congresista republicana de Florida Maria Elvira Salazar y la demócrata texana Veronica Escobar. Entre sus principales puntos, la propuesta incluye:Un camino de siete años hacia un estatus legal temporal para inmigrantes que viven en el país desde 2020. El aumento de personal y vigilancia en la frontera. Sanciones más severas para los cruces ilegales. La obligación futura para empleadores de utilizar el sistema E-Verify. De La Cruz también promovió anteriormente la creación de visas especiales para trabajadores inmigrantes de la construcción. Sin embargo, esa postura encontró resistencia dentro del propio partido. El legislador estatal republicano John Lujan rechazó abiertamente el proyecto y aseguró que se opone a cualquier tipo de “amnistía” para personas que hayan violado las leyes migratorias.En el norte de Texas, el congresista republicano Brandon Gill también cuestionó la iniciativa, a la que definió como una “amnistía masiva” que representaría “una traición” para los votantes conservadores.