Milei esperará la final en la tranquilidad de Olivos: el mameluco de YPF y la decisión pospartido

Luego de un viernes con agenda pública, Javier Milei volvió a la residencia presidencial de Olivos. Allí pasa las horas que faltan para el partido del seleccionado argentino de fútbol que este domingo, a partir de las 16, jugará la final del Mundial 2026 frente a España. En principio, el mandatario no tiene previsto salir de allí y tampoco tener actividad oficial, según dejaron trascender fuentes de la Casa Rosada. Quienes lo trataron en las últimas horas cuentan que notaron al mandatario “muy contento” por el dato de la inflación mayorista que se conoció en las últimas horas. Al tiempo que lo describieron “expectante, como todo argentino” por el partido definitorio de la selección, de la que se mostró admirador y fanático. Según contaron cerca suyo, todo indica que verá la final del Mundial, al igual que los partidos anteriores, con su hermana, la secretaria general de Presidencia, Karina Milei. Para hacerlo se enfundará en el clásico mameluco de YPF con el que se ha mostrado en numerosas oportunidades y que se convirtió en una cábala. “La única vez que me lo saqué nos hicieron un gol, así que no me lo saqué nunca más”, declaró en una entrevista después del partido por las semifinales, frente a Inglaterra. Hasta ese momento el mandatario se mantendrá fiel a sus costumbres habituales en la residencia oficial. “Suele escribir y leer mucho sobre economía y pasar el mayor tiempo posible con sus hijitos de cuatro patas”, describió alguien que conoce la intimidad de Olivos y prevé que el mandatario estará así por estas horas.Cábalas y cautelaRespetuosos a rajatabla de las cábalas y, por ende, de no adelantar posibles escenarios, en el Gobierno nadie quiere decir qué sucederá en caso de que se de un resultado favorable para la Argentina. Pero este viernes fuentes de Balcarce 50 dejaban abierta la posibilidad de que se decrete asueto al día siguiente. Las mismas fuentes apuntaron a que la medida, si se toma, se terminará de comunicar por los canales oficiales este domingo, después del partido.Entonces, todo parece indicar que también se precipitarán las decisiones, fundamentalmente sobre la base de lo que decida el plantel en Estados Unidos. En el corazón libertario tienen la certeza de que millones de argentinos saldrán a la calle, sea cual fuera el resultado. Saben que será el mayor desafío -en cuanto a masividad en las calles- que deberán enfrentar en este período. Pero se muestran tranquilos respecto de lo que será la organización en materia de seguridad, aunque saben que se tratará de un enorme desafío que augura horas de trabajo y atención. Destacan la labor que viene llevando Alejandra Monteoliva, la titular del área que ya trabaja en el operativo, en coordinación especialmente con la Ciudad de Buenos Aires, aunque también existen conversaciones con la provincia.Como el Gobierno ya puso la Casa Rosada a disposición del seleccionado argentino, dirigido por el enrenador Leonel Scaloni, por si quieren usarla para saludar a la gente, Olivos será en las horas y minutos posteriores al partido una suerte de comando central. De allí saldrá la decisión sobre un posible asueto o no y también buena parte de la organización respecto de lo que sucederá en las horas siguientes.Cuando semanas atrás puso a disposición el palacio de Gobierno en caso de que el seleccionado lo quisiera, el Presidente resaltó que él mismo no estaría presente en la Casa Rosada si los jugadores aceptaban y que, además, hasta la vaciaría. Será su hermana y secretaria general de la Presidencia, la que tendrá en sus manos el control de la organización en caso de que el plantel acepte la invitación. Algo que, como todo lo demás, se decidirá el mismo el domingo tras el match. Para eso faltan aún más de 24 horas. Será el comienzo de una semana atípica, sea cual sea el resultado y con la certeza en el Gobierno de que no quieren estar en el centro de la escena. En la Casa Rosada son conscientes de que tienen por delante un desafío en las calles.
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