Atraparon al “chacal de los caramelos”, un abusador serial de menores que amenazaba matar a familiares de las víctimas

Un hombre de 42 años fue capturado por detectives del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina. Es señalado como responsable de reiterados abusos sexuales de menores, con al menos seis víctima que fueron sometidas entre 2014 y 2024 en el partido bonaerense de Moreno. El sospechoso, un albañil de nacionalidad paraguaya, tenía un perfil público alejado de la perversidad que relataron los adolescentes en sus denuncias. En el barrio era conocido como una persona amable, que siempre repartía golosinas a chicos. En el caso, los investigadores lo mencionaban como el “chacal de los caramelos”.“Los hechos que se le atribuyen ocurrieron entre marzo de 2014 y octubre de 2024 en el interior de una finca ubicada en la localidad bonaerense de Mariano Acosta, donde los padres de seis menores los dejaban al cuidado del acusado, debido a que integraba su círculo de confianza”, explicaron fuentes de la PFA.Agregaron que esa persona captura se aprovechaba de la situación de vulnerabilidad en la que se encontraban las víctimas. Las amenazas hacia los menores que caían en sus manos eran constantes. Utilizaba un machete para intimidar a los niños y tras abusar de ellos les exhibía un rifle para reforzar el amenazador mensaje de que mataría a los padres de quien lo denunciase. El temor que impuso se quebró cuando una de las víctimas recibió apoyo psicológico y logró contar el horror vivido. “Con el correr del tiempo, uno de los damnificados comenzó a presentar serios problemas de aprendizaje, motivo por el cual sus padres decidieron brindarle asistencia profesional. Fue durante ese proceso cuando los especialistas detectaron signos compatibles con abuso sexual. A partir de ese momento, las demás víctimas también comenzaron a relatar los hechos a los que habían sido sometidas durante más de una década”, señalaron los investigadores.La reacción de las familias de las víctimas fue inmediata. Buscaron hacer justicia por mano propia y al no encontrar al agresor sexual en su vivienda, quemaron esa casa. Frente a un depredador sexual prófugo, el fiscal Fernando Manuel Siquier Rodríguez, a cargo de la UFI 6 de Morón, encomendó la investigación a los detectives de la División Homicidios de la PFA.“A medida que reunían los primeros elementos sobre el implicado, surgió un dato que llamó especialmente la atención de los investigadores: entre sus vecinos era conocido como un albañil de buen comportamiento, sin vicios ni conflictos, que en sus ratos libres solía regalar caramelos a los niños del barrio”, indicaron detectives de la PFA.La pesquisa se orientó hacia los contactos del prófugo y, en ese sentido, surgió la pista de un joven que visitaba con frecuencia al sospechoso. Los investigadores determinaron que se trataba de un sobrino del acusado, por lo que se desplegó un operativo de vigilancia encubierta en los alrededores de la casa de ese allegado al denunciado abusador serial de menores.Las fuentes detallaron que tras varias horas de observación, fue detectada la salida de esa casa, situada en Merlo, de un hombre con similares características fisonómicas del buscado. “Luego de identificarlo y corroborar su identidad, procedieron a detenerlo en la vía pública, en la intersección de las calles Estanislao del Campo y Amado Nervo”, se informó.El detenido quedó a disposición del Juzgado de Garantías Nº 1 del Departamento Judicial de Morón, a cargo de Laura Mariel Pinto, acusado por el delito de “abuso sexual con acceso carnal, agravado por haber causado en la víctima un daño en su salud mental, en concurso ideal con corrupción de menores”.
Leer nota completa en La Nación →