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Raphael
SAN JUAN DE PUERTO RICO. –Aún quedan rosas por regalar. Es el Día de la madre aquí en Puerto Rico y buena parte del público femenino que llega para ver a Raphael ingresa al Coca Cola Music Hall con una rosa roja. La sala, con capacidad para 5000 personas y del tipo arena está emplazada en una zona donde el entretenimiento manda. Hay cines, lugares para comer hamburguesas, comida “criolla”, tomar tragos y hasta una zona de videojuegos. En el horizonte se ve un casino, un centro de convenciones y edificios monumentales que pertenecen a las grande cadenas de hoteles de lujo. La hora pactada para el concierto nos puede resultar extraña para nuestras costumbres: 5 de la tarde. Así que dos horas antes del inicio del concierto ya estamos ahí. Tenemos una entrevista pactada con el artista nada menos que en su camarín. No es usual que de notas en la recta final a subir a escena, pero desde que llegó al país boricua su agenda no para de sumar actividades. Lo recibieron con honores, le entregaron las llaves de la ciudad y ahora hay una multitud ingresando a la sala para volver a escucharlo o para hacerlo por primera vez. Suele decir Raphael, o el hombre detrás de ese artista que sube a escena, Miguel Rafael Martos Sánchez, que Puerto Rico fue su puerta de entrada al continente americano. Como en Argentina y como en tantos otros países de esta región y de otras, el intérprete de “Yo sigo siendo aquél” tiene un público fiel y “capas” de generaciones que confluyen. “Cinco generaciones vienen a verme”, cuenta.Después de ingresar por la puerta de atrás, después de subir un par de pisos por ascensor, después de perdernos por unos pasillos, llegamos al camarín. Grande, muy grande, con sillones, frutas servidas para el artista y el infaltable espejo coronado con lamparitas. Raphael acaba de terminar la prueba de sonido y todavía se está aclimatando. El aire acondicionado que es rigor en todos lados –afuera la temperatura está cerca de los 30°–, aquí brilla por su ausencia por razones obvias. Nos saludamos, él invita a que nos sentemos y tiene la cortesía de preguntar por la temperatura del ambiente: “No está prendido el aire, ¿no importa?”, comenta y le respondo que claro que no, que hay que cuidar las cuerdas vocales. Empecemos entonces.–Esta visita a Puerto Rico, en el marco de tu gira Raphaelísimo, no es una visita más: te han agasajado con la entrega de la llave de la ciudad...–Fue una sorpresa muy bonita. A esta gente de aquí yo la quiero mucho desde hace muchísimo, igual que a ustedes. Venir acá o ir a Buenos Aires es como estar en casa, afortunadamente.–A todos loa países que has ido has vuelto una y mil veces...–A la mayoría si. En realidad esa es una muy buena señal. Siempre me fue muy bien y entonces pude volver uuna y otra vez.–Pero una cosa lleva a la otra: te va bien, hay público, pero al público hay que cuidarlo y siempre buscar uno nuevo...–Hay que cuidarlo y quererlo mucho como yo lo quiero. Es muy difícil llevar tanto tiempo en esto y que el público esté siempre ahí y ver que va renovándose. Viene a verme también mucha gente joven y eso es muy bueno.–Por qué elegiste el género romántico o el amor como tema central para tus interpretaciones?–Es el que a mí me salía, el que me salió y me sigue saliendo. Ño que pasa que mi repertorio es muy variado, no solamente habla de amor y también depende de los tiempos y de la edad de la gente también. La gente viene curiosa de oír el que ha sido mi repertorio de base, pero yo también canto otras canciones. Canto un tango en este concierto, por ejemplo. –Cuál estás haciendo?–Malena. En Buenos Aires grabé un disco con Juan Esteban Cuacci. –Sueles decir que el de tangos es uno de tus discos favoritos. Es así?–Me chifla, yo no entiendo, no sé, la tía de ellos, Susana Rinaldi, que ya se ha retirado, no? Lo que canta es impresionante, no solo los tangos, todo lo que ha cantado.–Y te decidiste a grabar tangos por Susana?–No, no fue por ella, fue por Juan (se ríe). Te voy a decir la verdad, que tiene su chiste. Estábamos ensayando en el estudio de mi casa, hace más de 20 años y estábamos montando lo prpóximo que íbamos a hacer, qué canciones se iban a componer para la próxima gira y de repente me dijo él: y por qué no cantas tangos? Quien, yo? Le dije. Yo no había cantado tangos hasta ese momento, creía...Y digo creía porque sacó su computadora y me pone a mí cantandola primera vez que fui a Buenos Aires, cantando en la televisión como una despedida del público y en agradecimiento por el éxito que había tenido, canté un tango. No me acordaba de eso y me lo recordó él. Así fue como tiempo después terminamos grabando en Buenos Aires un disco de tangos. –Y decidiste grabarlos en Buenos Aires.–Yo de hacer las cosas las hago lo mejor posible. De dónde son los tangos, dónde se graban bien? Son argentinos, se graban bien en Buenos Aires, lo haré ahí, entonces, me dije. Y fue un disco muy vendido.–En su momento cuando Julio Iglesias grabó un disco de tangos , lo criticaron mucho al principio pero resultó todo un disco.–El lo grabó antes que yo y los canta muy bien. No como yo, claro, pero los canta bien (risas).–Amistadees argentinas–Hombre, conozco a todo el mundo, pero yo no me atrevo a llamarlos amigos. Van muchos para España, también. España tiene muchos actores argentinos que han sido y seguen siendo una maravilla. Ahora España está mucha más abierta que en otras épocas a recibir gente nueva. Mexicanos también, hay muchos allá.–Tenés una filosofía de ver siempre para adelante y repasa poco el pasado, pero ahora, pensando en la serie de Netflix...–En septiembre sale...–Y me imagino que habrá tenido que revisar un poco tu pasado, las distintas etapas de tu trayectoria...–No he tenido que revisar mucho puesto que yo lo tengo muy presente. No soy una persona muy mayor como para no recordarlo. Si no recordaba lo del tango, que te conté. Es una serie que ha sdalido muy bien, estoy muy contento como ha quedado. No la he visto entera pero sí muchos pasajes de la serie. Quien hace de mí está muy bien, un chico muy joven y hay grandes actores de cierta edad. Creo que a la gente le va a gustar mucho–Hay un Raphael distinto para cada etapa...–Sí, así es. Hay cosas de cuatro etapas de mi vida. Hay cosas... no te las puedo decir, pero hay aspectos claves de mi vida, desde mi carrera, mi salud, es un muy buen trabajo.–En los últimos años, varios cantantes de tu generación, incluso de generaciones posteriores, han dicho basta y han hecho una gira de despedida, como Serrat, Perales, Sabina...–Yo no. Yo no me imagino una gira de despedida pero algún día la tendré que hacer. Bueno, hacerla o no hacerla, pero alghún día va a llegar el momento de quedarme en casa. Por ahora no, mientras esté la voz como está y el público siga yendo, no tengo por qué. He tenido problemas de salud importantes, pero no de voz. Eso no quiere decir que dentro de unos meses no diga que me voy, que hasta aquí llegué; puede pasar, pero por lo general eso responde a ataques de cansancio. Cuando termino las giras, termino tan cansado que digo me voy. Mentira, a los diez días de estar en mi casa quiero volver.–A los diez días ya estás listo para volver a la ruta...–Lo que pasa es que el cansancio es muy mal consejero. , en esos momentos no le hago caso a lo que pensé. Me conviene hacer una vida más relajada, con menos viajes, eso sí. Y también mi familia me reclama, mi mujer, mis hijos, mis nietos.–¿Cuántos nietos tienes?–Tengo ocho nietos.–Tus hijos ya están grandes, pero ellos tuvieron hijos, que son tus nietos, y siempre hay alguien que reclama tu presencia en casa–Es así. No escarmientan, jaa. –Tienen el ejemplo del abuelo...–¡Ay, abuelo! A mí no me llaman así...–¿No te gusta?–No, es que a ellos no tengo que decirles las cosas, pareciera que lo adivinan. Como todo el mundo me llaman Raphael. Si lo hacen tienen derecho, pero no se les ha ocurrido. –Y qué haces en esos tiempos en que no estás de gira, además de descansar y disfrutar de tu familia.–Voy al cine, que es una salida tranquila. De pronto empiezo a grabar de nuevo, ahora lo voy a hacer. No es que haga falta porque yo tengo una producción tremenda de larga, pero bueno, parece que la gente quiere ora cosa nueva de mí y lo haré.–Un disco nuevo marca el comienzo de una etapa nueva...–Cada año es una etapa nueva. Las cosas cambian mucho, salen muchas cosas nuevas que no siempre son buenas, entonces esas cosaas te van enseñando cuál es el camino que tu debes tomar.–Los problemas de salud que has tenido no han afectado la voz.–Tengo una garganta resistente. Digamos que la estrella de las enfermedades que tuve fue mi trasplante de hígado. De esto han pasado 23 años ya–Siempre hablas de sueños por cumplir. No son los que tenías cuando empezaste, que los cumpliste todo, pero siempre tienes nuevos sueños...– Siempre hay sueños nuevos. Hay cosas nuevas que me apetecen, cosas que no he hecho antes, un nuevo camino por recorrer. Siempre hay un sueño nuevo. –Hace unos años fue la chanson: nunca habías grabado un disco con canciones francesas...–No se me había ocurrido antes. Ha quedadfo un disco muy bonito y la gente lo celebra mucho. No se lo esperaba. El “Himno al amor”, de pronto, a la gente le entusiasma mucho. Es el final del acto, del concierto.–¿Sos de mirar las caras de la gente en los conciertos?–Los veo, si, veo cómo se emocionan, el silencio que se hace cuando empiezo. Lo bueno es que la gente se lo pasa muy bien en mis conciertos. Esa es una buena señal.–Tus sitios favoritos...–Ahí delante el público es el mismo en todas partes, tu los llevas a ahí. Conmigo la gente es muy entusiasta. Aparte de eso, mi repertorio que sigue siendo lo más importante. cada vez que estreno una cosa nueva la gente brama y eso es señal de que no te has equivocado. Es muy fácil en esta profesión meter la pata. De repente crees que todo va a estar bien y al público no le parece igual. –Pensaba en “Escándalo”...–“Escándalo” es una canción divertida, te iba a decir que no es seria, no es verdad, está