Revelan nuevos detalles sobre el meteorito que se estrelló contra una casa en Nueva Jersey

Un grupo de investigadores científicos dio a conocer nuevos hallazgos realizados en el estudio del meteorito que se estrelló hace dos años contra una casa en Nueva Jersey, Estados Unidos. El análisis de las muestras reveló información sobre el agua antigua, la evolución química de los asteroides y los ingredientes que podrían haber permitido la vida en el sistema solar temprano.Meteorito en Nueva Jersey: una molécula de agua brinda información sobre el origen de la vidaEl 16 de julio de 2024, una roca espacial ingresó en la atmósfera terrestre a unas 32.000 millas por hora (14,4 kilómetros por segundo) y se fragmentó a aproximadamente 22 millas (35,4 kilómetros) de altura. Uno de los fragmentos, de alrededor de dos libras (un kilogramo), impactó contra una casa en Hillsborough, Nueva Jersey, sin causar heridos.Un fragmento de la roca espacial atravesó el techo de una vivienda y cayó dentro de una habitación. Los propietarios utilizaron guantes desechables, papel de aluminio y frascos de vidrio para recoger el polvo y los fragmentos negros, una rápida intervención que ayudó a conservar minerales y compuestos orgánicos sensibles a la contaminación terrestre.Casi dos años después, un equipo encabezado por Peter Jenniskens, investigador del Instituto SETI y del Centro de Investigación Ames de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), publicó el miércoles 15 de julio de 2026 los resultados del estudio en la revista Science Advances.En el informe, el investigador detalló los hallazgos de la investigación posterior, relacionados con la presencia del agua en el espacio.Los hallazgos sobre el meteorito que impactó en una casa de Nueva JerseyDebido a que los propietarios del hogar reunieron los restos de la muestra con el método adecuado, se preservaron minerales delicados y compuestos orgánicos que normalmente se alteran por la humedad y la contaminación terrestre.Mediante el análisis de grabaciones de cámaras y datos de radar, los científicos reconstruyeron la trayectoria de la “bola de fuego”. De este modo, determinaron que la roca espacial probablemente proviene de la familia de asteroides Erigone, en el cinturón de asteroides interno.El estudio del fragmento reveló fracturas microscópicas llenas de materiales ricos en sodio, dejados por antiguas salmueras (agua salada). Estas sales de carbonato de sodio, que suelen reaccionar con la humedad de la Tierra antes de poder ser estudiadas, fueron identificadas por primera vez en un meteorito de este tipo.Asimismo, el fragmento recogido contiene una compleja diversidad de aminoácidos y otros compuestos orgánicos. Los resultados indican que estos procesos de alteración por agua salada eran más comunes en el sistema solar de lo que se creía.“Seguir la historia del agua a través del sistema solar es una parte esencial para comprender el origen de la vida”, expresó Mike Zolensky, investigador de meteoritos, en diálogo con la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés).Por su parte, Danny Glavin, científico sénior del Laboratorio Analítico de Astrobiología del Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland, y coautor del estudio, apuntó: “Esto es una prueba más de que los componentes químicos básicos de la vida podrían haber llegado a la Tierra —y aún llegan— a través de estos fragmentos carbonáceos de asteroides".El origen de la vida: los resultados del estudio del meteorito y visiones a futuroCon los resultados del análisis completo, los investigadores continúan con el estudio del meteorito de Hillsborough. El objetivo es revelar nuevos detalles sobre cómo el agua transformó los asteroides primitivos y dio forma al sistema solar temprano.Al rastrear la historia del agua en asteroides primitivos, los científicos aprenden cómo se distribuyeron el agua y los ingredientes químicos para la vida en todo el sistema solar primitivo, explicó la NASA.Ahora, se espera que futuras investigaciones utilicen la novedad de este material para estudiar compuestos orgánicos que normalmente se degradan rápido, como las moléculas de organomagnesio. El objetivo es entender mejor cómo las salmueras facilitaron reacciones químicas complejas al permitir que elementos como el fosfato permanecieran en solución para catalizar la formación de moléculas precursoras de la vida.
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