“Las Malvinas son argentinas”: veteranos replicaron la bandera que la selección exhibió y les agradecieron a los jugadores

La imagen de integrantes de la selección argentina con una bandera improvisada tras el partido con Inglaterra -hecha por hinchas- que reivindicaba la soberanía nacional sobre las Islas Malvinas generó un impacto profundo en quienes vivieron el conflicto en primera persona. Como respuesta a ese gesto histórico —enmarcado en el duelo frente a la selección inglesa—, un grupo de excombatientes decidió organizarse en la Exposición Rural de Palermo para replicar el estandarte y rendir su propio tributo.La iniciativa fue llevada adelante por los veteranos Gustavo Funes, Marcelo Aceto, Carlos Felizzola, José Cruz, Luis Giorgi, Miguel Paz y Omar Brunner, quienes encontraron en la actitud de los jugadores un reflejo exacto de la lucha que ellos sostienen a diario. Brunner fue el encargado de dar el primer pincelazo sobre el manto blanco en un gesto simbólico para que los más chicos que pasaban por allí pudieran replicar la iniciativa y se llevaran algo más que un momento de diversión en la muestra. “No hay que tener miedo”: tras el traspié del Gobierno para modificar la ley de tierras, Nicolás Pino defendió la compra de campos por extranjeros“Para nosotros, que digan que las Malvinas son argentinas, que es una causa por la que nosotros trabajamos todos los días, es muy importante. Es fundamental que nos hayan reconocido, que estemos presentes como un símbolo de la patria, de la argentinidad”, explicó Funes, quien integra la asociación Malvinas, Educación y Valores.El contexto en el que la Selección exhibió el mensaje escrito en una sábana de hotel no es un detalle menor. Exponer un reclamo de esta magnitud en una competencia internacional implica desafiar los estrictos reglamentos de la FIFA y asumir los riesgos profesionales que esto conlleva.Para Funes, esta actitud representa el triunfo de los principios sobre la conveniencia. “Ellos, a pesar de la posible acción en contra que puedan llegar a tener en Europa, lo hicieron igual”, destacó el veterano. Y profundizó: “Hay valores que son morales, hay valores que son éticos, que van por encima de los valores económicos. Y ellos pusieron los valores primero; los valores de su identidad como nación los pusieron primero. Yo me siento orgulloso de lo que hicieron”. Más allá del acto simbólico de la bandera, los veteranos encuentran en el funcionamiento del equipo dirigido por Lionel Scaloni un modelo a seguir, con dinámicas que les recuerdan la hermandad forjada en tiempos de guerra. “Ese ejemplo que dan de familia, de hogar, de unidad, de equipo, de sentimiento, de trabajo en equipo, es exactamente lo que nosotros pregonamos y es lo que a mí me hace sentir orgulloso como argentino”, afirmó Funes, quien destacó la naturalidad del plantel incluso en los momentos de mayor tensión deportiva. “No hay gritos, no hay órdenes, hay un trabajo en equipo. Ese trabajo en equipo, esa hermandad, esa unidad... eso es maravilloso”. El objetivo de la réplica de la bandera no es sumar presión diplomática, sino tender un puente de gratitud, según aclaró. “Ellos no son veteranos de Malvinas; ellos juegan y no ponen la vida en juego. Nosotros pusimos la vida en juego, y es muy valioso lo que hicieron para nosotros porque es difundir una causa. Nosotros con esta bandera les estamos rindiendo un homenaje a ellos y les estamos agradeciendo”, sostuvo.Para Funes, el vínculo con las islas es indeleble. El 2 de abril de 1982, arribó en el primer avión de la Fuerza Aérea y fue uno de los encargados de arriar la bandera británica para izar la argentina después de 149 años, un momento que cataloga como “uno de los días más maravillosos” de su vida.Hoy, a sus 65 años, el peso del recuerdo no disminuye. “Cada abril pega más. Me gusta cuando viene el viento fuerte del sur y me pega en la cara; capaz que agarro un vaso de whisky y me quedo solo, pensando en Malvinas”, confesó emocionado. Al pensar en los 649 compañeros caídos —que, en sus palabras, “están velando por nuestra soberanía”—, recalcó la obligación ineludible de los sobrevivientes de mantener viva la memoria.La idea de hacer partícipe a los chicos del momento artístico, mencionó, es transmitir esa llama a las nuevas generaciones y buscan dejar una huella perdurable. “Se empieza por algo simbólico, pero los chicos se lo llevan en el recuerdo. Se lo llevan para siempre”, concluyó Funes y recordó que la causa Malvinas, al igual que los colores de la Selección, le pertenece a todos los argentinos.
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