Un neumonólogo explicó en detalle el impacto de la alerta por calidad del aire en Nueva York sobre los jugadores

A tan solo horas de que la Argentina se enfrente a España por la final del Mundial 2026 en Nueva York, la calidad del aire en el área de Nueva York y New Jersey encendió las alarmas debido a la presencia de humo proveniente de incendios forestales en Ontario, Canadá. En este contexto, el neumonólogo, Alejandro Videla explicó en comunicación con LN+, el impacto en el rendimiento de los jugadores al realizar deporte bajo estas condiciones. “En este momento el aire en la zona donde está el estadio MetLife está en 159 de índice de calidad de aire. Eso quiere decir que el aire se reporta como no salubre”, alertó el especialista.Alerta en Nueva York por la calidad del airePara explicar el índice de alerta, sostuvo: “Por arriba de 100 de ese índice ya es insalubre, más de 200 teóricamente no tendría que haber actividad física al aire libre”.“De hecho, aunque la FIFA no tiene reglas para eso, otras asociaciones como la de fútbol femenino, por arriba de 200 dicen que no se tiene que jugar el partido”, sumó.Según el especialista, lo ideal para un partido de fútbol es entre 50 y 59, pero con 100 se puede jugar un partido. Asimismo, advirtió: “Muchos partidos en otros lugares con esas concentraciones se ha suspendido. Con 200 se puede tolerar el partido, pero se tendría que plantear cuotas de hidratación más frecuentes”.El impacto de la calidad del aire en la saludAl ser consultado por el impacto en la salud, el médico remarcó que no solo impacta en los deportistas, sino también en los espectadores del partido: “Los jugadores ventilan muy rápido, en el medio de ese aire cargan un montón de contenido particulado de gases tóxicos con monóxido de carbono, un aire tóxico con un contenido de cenizas de partículas de biomasa alto, que puede afectar negativamente”.“Tanto a los espectadores, porque también hay gente de riesgo, que tiene asma, que tiene enfermedad pulmonar obstructiva, o también afectar negativamente a los jugadores que van a necesitar hidratarse con más frecuencia”, agregó.Esta exposición provoca efectos inmediatos en el organismo, tales como “tos, dolor de garganta, caída de la función respiratoria y para un futbolista una caída de la capacidad máxima de ejercicio”. Ante la consulta sobre la posibilidad de mantener el rendimiento deportivo habitual, el especialista fue categórico: “Es esperable que el rendimiento de los jugadores se vea afectado”.El doctor comparó el esfuerzo de un espectador frente al de un deportista: “Cuando uno está sentado, respira 10 litros por minuto. Si uno está jugando un partido de fútbol, diga 150 litros por minuto. Que va ventilando, o sea que los jugadores van a estar poniéndose un aire que potencialmente no va a ser saludable”.Recomendaciones del especialistaAnte esta contingencia, las medidas de protección resultan limitadas: “Para los jugadores no van a poder hacer nada, porque la medida que se puede hacer es usar barbijo, y los jugadores impensables que lo puedan hacer con la cantidad de aire que requieren”, explicó el profesional. “El público lo que puede hacer es llevar los grupos de riesgo, llevar barbijo N95 y las personas que tienen enfermedad respiratoria tendrían que llevar sus broncodilatadores”, sugirió.
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