El contundente elogio de The Guardian a Messi tras el triunfo de la Argentina ante Inglaterra: “Genialidad deportiva”

Mientras la mayoría de los diarios británicos escribieron duras críticas contra su propio entrenador y la selección argentina tras el pase de esta a la final de la Copa del Mundo, el prestigioso medio The Guardian optó por deshacerse en elogios hacia el juego de Lionel Messi al analizar la eliminación de su equipo.Firmado por el periodista Barney Ronay, el artículo destacó que el astro rosarino volvió a inclinar la balanza en el Mercedes-Benz Stadium definiendo su influencia en la cancha con una sentencia categórica: “Messi mejora a todos los demás jugadores de su equipo”.El gol de todos: La secuencia completa del 2-1: el papel de cada jugadorEl diario inglés reivindicó la genialidad del diez, quién hizo las dos asistencias sobre el final del encuentro para revertir en 6 minutos el marcador y sellar un inolvidable 2-1 ante Inglaterra.Para el cronista británico, la ventaja competitiva de la Argentina reside en un factor elemental pero inalcanzable para el resto: “Messi siempre ha tenido una ventaja clave sobre cualquier otro jugador: jugar con Messi en cada partido”. Según la visión de The Guardian, mientras Inglaterra se “acobardaba ante la ocasión”, Messi comenzaba a caminar el campo, buscando los espacios y haciendo que “los objetos a su alrededor giraran a su favor”.“Pero fue el cambio lo que realmente los derrotó, uno de esos momentos en los que el reloj empieza a retroceder, el cielo se oscurece, la vaca realmente parece haber saltado sobre la luna, y la energía dentro del estadio gira repentinamente por completo en torno a esa figura hosca y desgarbada de azul oscuro, que desde un comienzo caminando había empezado a hacer cosas extrañas y dolorosas, a juntar los espacios, a hacer que los objetos a su alrededor giraran a su favor. Y sintiendo también la falta de resistencia en la otra dirección. De repente, todos allí estaban en el espacio de Messi”, sostuvo Ronay.Gol de Enzo FernándezLa resolución del partido llegó en el minuto 91, cuando el marcador señalaba un empate 1-1. Tras un remate de Alexis Mac Allister que impactó en el palo, Messi recuperó el protagonismo. Se filtró en un espacio vacío, superó la resistencia de los laterales Djed Spence y Nico O’Reilly, y lanzó un centro con su pierna derecha a la cabeza de Lautaro Martínez.“El centro con su pierna derecha fue perfecto, con una precisión exquisita, y se dirigió a la única zona lógica, como si alguien explicara un problema matemático con mucha calma y paciencia. Por un instante, el balón pareció quedarse suspendido en el aire, una hermosa esfera blanca y suave, mientras el día se extendía y todos en el estadio se convertían en Messi, presenciando el momento antes de que sucediera”, anotó el periodista de The Guardian.Para el medio británico, ese instante fue el punto de quiebre donde la genialidad deportiva de Messi borró por completo el planteo táctico de Tuchel.El análisis del rendimiento inglés fue lapidario. Se describió la actuación de Harry Kane como un “cardio ligero”. La crítica se extendió a la falta de respuesta del conjunto británico: “Inglaterra estuvo innegablemente mal aquí, una semifinal que prácticamente desperdició. No generó casi ninguna amenaza, ni energía, ni la sensación de tener la capacidad de tomar la delantera. Inglaterra se había acobardado ante la ocasión, no había presionado cuando debía, y al final había sido eclipsada, borrada por una forma de genialidad deportiva que, incluso en sus días más tranquilos y confusos, acaba encontrando su forma”.En contraste, siguió elogiando a la figura de Messi, quién aparentemente calmo dominaba el ritmo del juego. “Incluso después del pitido final, Messi siguió caminando, buscando espacios, esquivando los cuerpos tendidos de sus compañeros”, relató Ronay sobre la imagen del capitán tras asegurar su tercera final de la Copa del Mundo. A sus 39 años, Messi se convertirá en el jugador de de mayor edad en disputar una final mundialista. The Guardian también destacó que, a pesar de los intentos de esquematizar y planificar una estrategia para detenerlo, la naturaleza del juego de Messi es inabarcable para los rivales subrayando que la presencia del capitán argentino potencia el desempeño de sus compañeros.“Messi aporta una energía especial, iluminando a sus compañeros con su presencia. Y siempre se lo pasa en grande, porque cada partido es un partido de Messi. Piénsalo: este hombre, literalmente, nunca ha jugado un partido de fútbol en el que no esté Messi. No es de extrañar que ame el fútbol”, razonó.Y concluyó: “Al final, la sensación era de dos cosas a la vez. Una selección inglesa que flaqueó, que no respondió a las indicaciones de su entrenador; pero que también fue engullida por la inevitabilidad de Messi, un gran talento de todos los tiempos que, de alguna manera, está ahí, caminando por este escenario, reduciéndolo a su tamaño, y que aún no está dispuesto a ser desmentido”.
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