Sorpresa en el mercado: ya se venden hasta un 30% más caros los campos ganaderos y empieza a jugar el factor “si Milei gana”

El mercado inmobiliario rural atraviesa uno de los momentos de mayor dinamismo de los últimos años. Hoy las consultas se multiplican, las recorridas por establecimientos volvieron a intensificarse y las operaciones comenzaron a acelerarse. En ese escenario, hay un dato que sobresale sobre el resto: los campos ganaderos, históricamente relegados frente a los agrícolas, comenzaron a recuperar terreno y ya muestran recomposiciones de hasta un 30% respecto de los valores que se manejaban tiempo atrás.El fenómeno no se limita a una región determinada ni a un solo tipo de establecimiento. Los operadores remarcaron que existe interés por prácticamente todas las categorías de campos, aunque con distintos niveles de intensidad. Los agrícolas de mayor calidad siguen encabezando la demanda, seguidos por los agrícolas de menor potencial, los mixtos y, finalmente, los ganaderos, que hoy aparecen como la gran sorpresa del mercado.Aluvión de dólares: la soja aportará US$21.192 millones en exportacionesDetrás de este cambio confluyen varios factores. La estabilización de algunas variables macroeconómicas, una inflación en descenso, un riesgo país más bajo, la mejora de la rentabilidad de la ganadería, las desregulaciones impulsadas por el Gobierno y la expectativa de nuevas reformas para el sector alimentan un clima de mayor confianza que vuelve a colocar a la tierra entre las inversiones preferidas. “El mercado de campos está hoy desorbitado”, resumió Juan José Madero, director de la División Campos de LJ Ramos Brokers Inmobiliarios.Según explicó, actualmente existe demanda por establecimientos agrícolas, mixtos y ganaderos en distintas zonas del país. “Hay actividad, consultas y recorridas. En algunos casos, alguien está analizando una oferta y aparece otro interesado que acepta todas las condiciones del vendedor y el negocio se cierra inmediatamente”, describió.Cambio climático: un estudio de expertos arrojó un resultado novedoso con las vacasPara Madero, esa situación se observa especialmente en los campos agrícolas de mayor calidad, donde la escasez de oferta mantiene muy firmes las cotizaciones: “Los propietarios ya están pidiendo valores superiores a los US$20.000 por hectárea que se habían transformado en una referencia para la zona núcleo y aparecen operaciones que podrían cerrarse por encima de esos niveles”.Una visión similar aportó Roberto Frenkel Santillán, presidente de Bullrich Campos, aunque advirtió que el mercado comenzó a mostrar otra particularidad: la oferta se redujo de manera significativa. “Se vendieron bastantes campos, otros se sacaron de la venta y otros se vendieron caros“, sintetizó.A su juicio, muchos propietarios prefieren esperar antes de desprenderse de sus establecimientos porque consideran que todavía existe margen para nuevas subas: “Hay muy pocos campos buenos disponibles. Si aparecieran establecimientos agrícolas de clase uno, seguramente se venderían sin dificultades”.En Álzaga Unzué y Cía. observan un comportamiento parecido. Mariano Maurette, responsable de la sección Campos de la firma, señaló que la demanda continúa firme mientras la oferta sigue siendo limitada: “La demanda de campos agrícolas continúa firme, vigente, como siempre, y la oferta es escasa“.
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