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La NASA trabaja en el desarrollo de un medio de transporte más cómodo que un avión
Se trata de los taxis aéreos; la NASA realizó un estudio con simuladores que permitió identificar qué movimientos generan mayor incomodidad en los pasajeros y cómo hacer que los futuros vuelos sean más confortables
Los medios de transporte continúan evolucionando al ritmo de los avances tecnológicos registrados en los últimos años. Y una de las principales innovaciones son los taxis aéreos, que ya comenzaron a realizar pruebas en distintas partes del mundo. De hecho, este año la empresa estadounidense Joby Aviation llevó a cabo vuelos de prueba entre Manhattan y el aeropuerto John F. Kennedy (JFK) con este tipo de aeronaves. Este proyecto busca reducir los tiempos de traslado entre Manhattan y los aeropuertos de la ciudad, ya que mientras que estos recorridos por vía terrestre pueden demandar entre una y dos horas, en un taxi aéreo podrían completarse en apenas unos minutos. Autos con descuentos de hasta $12 millones: los 0km con rebajasCon el objetivo de instalarse en ese terreno de cara a futuro (a través de diversas compañías), la NASA llevó adelante un estudio para comprender cómo perciben los pasajeros los movimientos bruscos que podrían producirse durante un viaje en este tipo de aeronaves y cómo esas sensaciones influyen en la disposición de las personas a utilizarlas nuevamente.La investigación, cuyos resultados fueron difundidos por la agencia espacial estadounidense, se realizó en el Centro de Investigación de Vuelo Armstrong, en California. Allí, voluntarios participaron de una serie de vuelos virtuales mediante un simulador de movimiento con realidad virtual que recreaba situaciones propias de un taxi aéreo.Durante la experiencia, los participantes fueron sometidos a distintos cambios de inclinación, aceleración, cabeceo y rotación similares a los que podría experimentar una aeronave de este tipo durante el despegue, el aterrizaje o frente a ráfagas de viento.El recorrido simulado trasladaba a los pasajeros desde el centro de San Francisco hasta la isla de Alcatraz. A lo largo de cada vuelo, los investigadores modificaban la intensidad de los movimientos para evaluar el nivel de comodidad de los usuarios. Cada participante calificó su experiencia en una escala de cinco puntos e identificó cuáles eran las maniobras que le resultaban más incómodas. Los resultados mostraron que incluso movimientos de intensidad moderada pueden afectar la percepción del viaje en algunas personas, mientras que otras toleran aceleraciones considerablemente mayores.A partir de esa información, el equipo desarrolló modelos que relacionan determinados movimientos de la aeronave con el nivel de comodidad y la predisposición de los pasajeros a volver a utilizar un servicio de taxi aéreo.“Gracias a este estudio y a otros, estamos empezando a identificar los umbrales de comodidad de los pasajeros ante movimientos bruscos durante el vuelo”, explicó Curtis Hanson, investigador principal del proyecto en el Centro Armstrong de la NASA, quien agregó: “Podemos empezar a predecir cómo deberían volar los taxis aéreos para que la mayoría de los pasajeros disfruten de la experiencia y quieran repetirla, lo que beneficiará tanto al público como a la industria”.Según la NASA, la información obtenida permitirá a fabricantes y desarrolladores diseñar aeronaves y estrategias de vuelo que minimicen las maniobras capaces de generar incomodidad.Esto resulta especialmente relevante en situaciones inevitables, como turbulencias, ráfagas de viento o aterrizajes, donde conocer el nivel de tolerancia de los pasajeros permitirá reducir el impacto de esos movimientos mediante ajustes en el diseño o en los sistemas de control de vuelo.Otro dato que surgió del trabajo fue que los usuarios actuales parecen ser menos tolerantes a los movimientos bruscos que los pasajeros de avión estudiados por la propia NASA hace aproximadamente medio siglo. Esa conclusión surgió al comparar los nuevos resultados con investigaciones históricas de la agencia sobre la calidad de los viajes aéreos.El estudio forma parte de un programa más amplio sobre movilidad aérea avanzada que desarrolla la NASA a través de su proyecto Tecnologías y Herramientas para Vehículos Subsónicos; y la iniciativa busca generar información que facilite el desarrollo comercial de los taxis aéreos, una industria que en los próximos años aspira a ofrecer vuelos urbanos y suburbanos de corta distancia con aeronaves eléctricas de despegue y aterrizaje vertical.