María Macías, entrenadora personal: “Si salís a caminar en ayunas, no quiere decir que vas a adelgazar”

Hay quienes aseguran que realizar ejercicio en medio del ayuno intermitente puede favorecer la quema de grasa acumulada; sin embargo, los expertos en salud física no lo recomiendan porque puede tener un efecto negativo e incluso la reducción de tejido adiposo no es tan significativa. Según la entrenadora personal María Macías, justificó: “Si salís a caminar en ayunas, no quiere decir que vas a adelgazar”.En primer lugar, es necesario comprender que la caminata es la práctica física que mejor funciona para el cuerpo, ya que no requiere de elementos extra o un conocimiento previo. Además, es el ejercicio que trabaja todos los músculos al mismo tiempo y contribuye a un mejor estado mental.En diálogo con la revista de lifestyle Clara, Macías, quien es graduada en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte en España, explicó que el ayuno no es una solución milagrosa para perder peso y se apoyó en las pruebas científicas que respaldan esta creencia popular.“Caminar es una excelente actividad y, aunque hacerlo a primera hora de la mañana en ayunas puede ser una opción saludable para algunas personas, no es una práctica que aporte beneficios universales ni sea necesaria para mejorar la salud o perder grasa”, detalló. Desde el punto de vista metabólico, aplicar este ejercicio en ayunas puede hacer uso de la grasa como fuente de energía. No obstante, la experta añadió que: “Cuando hablamos de pérdida de grasa a medio y largo plazo, la evidencia científica muestra que lo determinante sigue siendo el balance energético, la alimentación global y la adherencia al ejercicio, más que el hecho de entrenar con o sin desayuno”.De esta manera no depende del modo en que se haga ejercicio, sino de la constancia en el hábito y la alimentación que contribuya a una reducción sostenida de peso.Por otro lado, Macías intentó no demonizar a aquellos que caminan con el estómago vacío por las mañanas y remarcó que hay ciertos individuos cuyo organismo resiste esa condición. “Puede ser una estrategia adecuada para personas sanas, acostumbradas a realizar ejercicio de baja intensidad”, indicó la experta.Quiénes no deberían caminar en ayunasMaría Macías advirtió que existe un grupo de personas que no deberían caminar en ayunas. No es recomendable para aquellos que tienen diabetes tratada con medicación, quienes tienen tendencia a sufrir hipoglucemias, embarazadas, personas con bajo peso, antecedentes de trastornos de la conducta alimentaria o quienes realizan entrenamientos de alta intensidad.En base a esta sugerencia, antes de emplear una rutina de caminatas en ayunas, lo mejor es consultar con tu médico de confianza y conocer si tu cuerpo está apto para llevar a cabo este tipo de ejercicio.“Si aparecen mareos, debilidad, temblores o una sensación de fatiga excesiva, lo más recomendable es desayunar antes de salir o tomar un pequeño tentempié, como una pieza de fruta o un yogur”, detalló la experta. Lo importante es disfrutar de la actividad física y aprovechar ese momento para conectar con uno mismo, sin estar pendiente de cuántas calorías se pierden. Si el ayuno hace que disminuya la energía o provoque un malestar crónico, es mejor tomar recaudos.“Mi recomendación es no convertir el ayuno en una obligación ni en una herramienta ‘quemagrasas’. Lo importante es encontrar la estrategia que permita mantener una rutina de ejercicio de forma constante, segura y adaptada a las necesidades de cada persona”, sentenció la entrenadora personal.
Leer nota completa en La Nación →