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Horror en Misiones: detuvieron a un adolescente por raptar a una niña e investigan un intento de abuso
El hecho ocurrió en la localidad de Campo Grande, en el departamento de Cainguás; el sospechoso tiene 17 años y la víctima 7
Una niña de 7 años fue raptada por un adolescente que habría intentado abusar sexualmente de ella en un malezal de la localidad misionera de Campo Grande. El ataque duró no más de 30 segundos y no se concretó por una situación providencial: la víctima se resistió y gritó; sus padres la escucharon y pudieron rescatarla. El agresor fue detenido poco después por personal de la Policía de Misiones y quedó a disposición de la Justicia provincial.“El adolescente, que tiene 17 años, es investigado por un presunto delito contra la integridad sexual”, dijeron a LA NACION fuentes policiales.La víctima y su familia viven en el barrio Aeroclub, en Campo Grande, en el departamento de Cainguás. El viernes pasado, a las 8, la niña salió a hacer compras y fue sorprendida por un adolescente que, a la fuerza, la llevó a una zona de malezas, donde la amenazó con un cuchillo.Toda la secuencia fue filmada por una cámara de seguridad instalada en una casa vecina; eso resultó clave para el posterior esclarecimiento del hecho.“Ella quedó muy mal. No quiere salir de la casa y se desespera si el papá está lejos”, dijo Micaela, la madre de la niña, en declaraciones al diario digital misionero El Territorio.En el momento en que era amenazada por el agresor, la niña comenzó a pedir auxilio. Su madre escuchó los gritos y le avisó a su marido, que pudo rescatar a su hija. Todo sucedió en menos de 30 segundos.“El padre hizo la denuncia cerca del mediodía. El denunciante explicó que su hija había sido atacada por un joven cuando se dirigía a hacer compras y dijo que él la pudo rescatar, pero que el agresor logró darse a la fuga”, dijeron fuentes policiales.El caso quedó a cargo del Juzgado Correccional y de Menores N°1 de Oberá, que encargó las tareas investigativas al personal de la Comisaría de la Mujer de Campo Grande, que horas más tarde logró identificar y detener al sospechoso.Para los detectives policiales, las imágenes de la cámara de seguridad que captaron el momento del rapto se convirtieron en una pista fundamental para atrapar al sospechoso.“Se activó el protocolo de atención integral para la víctima a través de los organismos competentes. En tanto, el joven fue notificado de la apertura de la causa en presencia de su progenitora y, posteriormente, fue trasladado al Centro Modelo de Asistencia y Seguimiento de Menores en Conflicto con la Ley (Cemoas), donde permanece alojado a disposición de la Justicia mientras continúa la investigación”, explicaron fuentes de la Policía de Misiones.En la citada entrevista con El Territorio, la madre de la niña también dijo: “Ella nunca sale sola, pero los hermanos no quisieron ir [a hacer las compras] y no me avisaron. En un momento escuché como un grito ahogado y pensé en ella. Le dije a mi esposo: ‘algo le pasó’, pero pensé que por ahí le habían salido al cruce unos perros que el día anterior andaban por la calle. Mi esposo salió a ver y escuchamos otro grito. Ahí empezó a correr, pero no llegó a alcanzarlo al degenerado. Hoy digo que menos mal que no le agarró, porque si no, el que estaría preso sería mi esposo”.La niña le dijo a su madre que siempre luchó, a pesar de que su agresor la amenazó con un cuchillo. “Le tapaba la boca, pero igual no se quedó quieta y gritó lo más fuerte que pudo para pedir auxilio”, sostuvo la mujer.La familia de la víctima conoce de vista al agresor y, según se dice en la zona, habría protagonizado otros hechos similares.“Ahora la Justicia no lo puede soltar así nomás solo porque es menor. Tienen que hacer algo; es muy grave lo que hizo y no puede quedar impune. Una mira las imágenes y se le eriza la piel de solo pensar en lo que podría haberle sucedido a mi hija si no gritaba, no luchaba”, afirmó la mujer.