Tras meses de paralización, hubo acuerdo: Sudamericana de Lácteos cambia de manos, conserva a los empleados y se reactiva

Sudamericana de Lácteos, una pyme del pequeño pueblo de Díaz, en el centro-este de Santa Fe, reinicia su destino. Tras meses de incertidumbre por una paralización completa desde enero, deudas que se arrastran desde el año pasado y tensiones con el gremio, encontró este lunes el punto de inicio para su reactivación.
La continuidad de la empresa que pertenecía a la cordobesa Lácteos Servio dependía de un entendimiento entre el posible comprador, Pablo González, con el sindicato Atilra. Este es un país donde hay gremios que priorizan sus intereses y no los de sus representados y este es un claro ejemplo.
Ayer, mediante la firma de un entendimiento mutuo, finalmente alcanzaron una propuesta superadora para evitar los despidos y retomar la actividad bajo un régimen especial. Se espera que en unos diez días comience finalmente la producción.
El laberinto y la pared: El empresario Pablo González cuenta las peripecias de chocar con Atilra al intentar reactivar la histórica industria Sudamericana de Lácteos

Ya se habían hecho las negociaciones con los acreedores y se planificó el trabajo con un monoproducto para mayor eficiencia, destinando al mercado interno el 30% de lo producido y el resto a países límitrofes. Los escollos pendientes eran las condiciones que la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra) ponía para retomar la actividad, a pesar de la mediación del Ministerio de Trabajo de Santa Fe.
En concreto, el sindicato exigía cada vez más garantías para cobrar la deuda existente que también alcanzaba a su obra social y su mutual.

El comprador ya había hecho una exposición pública de los inconvenientes y había elevado nuevas propuestas, pero las últimas semanas había entrado en una espiral de condicionantes que llevaron a punto muerto la compra y la reactivación. Con ello, quedaba en la nada el futuro de las familias que dependen de este sustento para su vida cotidiana.
Sin embargo, González ya había dado su palabra a los trabajadores, y había sellado un compromiso claro: reactivar la planta, recuperar la producción y ponerse en marcha ágilmente. Fue así como dio un paso más, cambió la forma de pago de la deuda reclamada y así fue que la venta se destrabó.
Bajo la atenta mirada de referentes de la gremial y sus asesores legales,  en las últimas horas se pudo dar el paso fundamental, para luego hacer efectivo el traspaso de acciones.
Una láctea santafesina acumula tres meses de deuda con los tamberos de la zona y buscan un acuerdo urgente

Más allá de ese trasfondo, no deja de ser muy relevante lo que se firmó ayer: una propuesta superadora en la que se evitan despidos y permite retomar la actividad con la totalidad de los empleados, aunque bajo un régimen especial.
Tomando el artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo (20.744), los 77 operarios de planta y los 5 administrativos tendrán una reducción de la carga horaria al 75% y el pago del 75% del salario. La discusión aún abierta es si será íntegramente remunerativo o no, ya que el gremio no quiere ver afectadas sus cuentas, ese fue siempre un punto de conflicto en el acuerdo.
Asimismo, se establece contar como suspensiones parciales a los primeros dos meses del año y, en cuanto a la deuda acumulada entre marzo y junio, se fijó el compromiso de abonar el 75% del sueldo en esos períodos.

La clave es que no se va a despedir a nadie, ya que originalmente se planificaba un despido de 20 personas durante tres a cinco meses, para luego volver a tomarlos cuando la planta ya esté funcionando por completo. Ahora se equilibró el acuerdo con el recorte horario y salarial temporario.
Este martes continuarán los trámites administrativos, pero sobre todo, se comenzará a hacer una puesta en marcha progresiva, con acondicionamiento de equipos. Es probable que en unos diez días ya se pueda estar produciendo el queso barra proyectado y consiguiendo un respaldo trascendente  para la planta laboral.
Con materia prima asegurada, de buena calidad y pagada por ello, los productos saldrán con la marca Sudamericana de Lácteos al mercado.

La demora de más de dos semanas, forzada por la gremial, arriesgó una reactivación clave, que llega para absorver materia prima en un momento estratégico, previo a una primavera donde la leche tocará un pico de importancia.
Del mismo modo, esta nueva puesta en marcha también aguarda por mejores condiciones crediticias para hacer inversiones estratégicas que permitan el crecimiento ansiado.
Para la provincia de Santa Fe es una buena noticia. Mientras tanto, de la quebrada Sancor, o de la paralizada Lácteos Verónica, aún no hay novedades concretas y el tendal en el plano laboral supera la necesidad de asegurar procesamiento, rumbo a un año histórico para el sector.
Leer nota completa en Bichos de Campo →