Quién es Alejandro Nimo, el agregado de inversiones desplazado de la embajada argentina en España

Alejandro Nimo, agregado de Promoción de Inversiones y Comercio Internacional de la Embajada argentina en España, fue removido este martes de su cargo a través del Decreto 588/2026, publicado en el Boletín Oficial.Según el texto, la decisión responde a “lograr una mejor eficiencia del funcionamiento de la mencionada representación de la Argentina en el exterior”. El ahora exfuncionario todavía no se pronunció al respecto y sigue difundiendo mensajes a favor del Presidente. Sin embargo, desde hace meses mantenía una fuerte interna en la sede diplomática de Madrid.Nimo, de 46 años, es abogado y llegó a la embajada argentina en Madrid en 2023 sin ser diplomático de carrera. Cursó estudios de posgrado vinculados con la Escuela Austríaca de Economía en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.Nacido en Avellaneda, inició su carrera política vinculado al menemismo. Trabajó junto a Ramón Hernández, el entonces secretario privado del expresidente Carlos Menem. También fue concejal de Avellaneda entre 2009 y 2013 y presidente de Pro en ese distrito. Después de algunos años alejado de cargos públicos, del 2019 al 2022 fue jefe de asesores en el Senado de la Nación. Ya en abril del 2023, durante fue designado agregado comercial en la embajada argentina en España durante la gestión de Alberto Fernández. Tras la llegada del presidente Javier Milei al Gobierno, Nimo dejó su cargo en la sede diplomática pero meses después fue reincorporado como agregado especializado en Promoción de Inversiones y Comercio Internacional, con funciones protocolares. Se autodefine en redes como discípulo del economista español Jesús Huerta de Soto, que tiene una estrecha relación con el Presidente. Desde Madrid, mantenía vínculo con empresarios y dirigentes libertarios españoles. Remoción e internaEn diálogo con LA NACION, Nimo indicó que su remoción ya estaba hablada con el Gobierno. Además, dijo que la razón de su paso al costado respondió a que ya no se “sentía cómodo en la dinámica de la embajada” por “visiones distintas con el embajador respecto del gasto y su utilidad”. Aseguró además que volverá al país para “seguir apoyando el proyecto de Milei”. Según el texto del decreto, la decisión responde a “lograr una mejor eficiencia del funcionamiento de la mencionada representación de la Argentina en el exterior”.Desde hace meses que Nimo mantenía una fuerte interna en la sede diplomática de Madrid. En abril, denunció públicamente que el embajador actual, Wenceslao Bunge, le había quitado su despacho de manera arbitraria.“Por decisión del embajador Bunge me han quitado el despacho (la oficina) en la que trabajaba y atendía a los empresarios que invierten en Argentina, la que se había convertido en un símbolo y un sitio de convergencia de los admiradores de Milei”, escribió entonces.Hola a todos me desperté hoy en España viendo un masivo apoyo de los amigos de la Libertad por una agresión que sufrí ayer dentro de nuestra Embajada. Primero que nada quiero agradecerles a los miles de mensajes que he recibido felicitándome por el trabajo que hago por Argentina…— Alejandro Nimo (@alejandronimoAr) April 9, 2026En ese mismo descargo, que calificó la decisión como una “agresión”, volvió a cuestionar al embajador. “Lo que me preocupa de Bunge no se trata de una decisión por una oficina, realmente me preocupa su falta de compromiso con el achicamiento del Estado y el cumplimiento de las premisas de responsabilidad fiscal que pregona nuestro Presidente, creo que en eso no está en sintonía y las veces que he tratado de llevarle un plan para reducir notablemente el gasto de la embajada se negó siquiera a recibirme”, dijo.Tal como publicó LA NACION, Nimo también había transmitido en reiteradas oportunidades su malestar a Milei por considerar que la embajada no lo integraba al trabajo cotidiano y que no le permitía desarrollar plenamente las funciones para las que había sido designado.La influencia de Nimo en la embajada y su contacto directo con Huerta Soto lo posicionaban, el año pasado, en la consideración de la Casa Rosada para ser nombrado embajador hasta que finalmente se resolvió la designación de Bunge.La convivencia en la representación diplomática ya venía siendo conflictiva durante los últimos meses de la gestión del entonces embajador, Roberto Bosch, desplazado a fines de 2024. Funcionarios y empleados contactados por LA NACION en aquel entonces hacían referencia al mal ambiente laboral.La designación de Nimo en agosto de 2024 como agregado especializado en Promoción de Inversiones y Comercio Internacional desató una interna que generó desconfianzas mutuas con el entonces embajador.
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