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El Malbrán inaugura un laboratorio clave para detectar brotes por alimentos contaminados
El nuevo espacio reúne por primera vez tres servicios nacionales de referencia e incorpora tecnología de alta complejidad; permitirá optimizar el diagnóstico, la investigación y la respuesta ante brotes
La ANLIS Malbrán inauguró un nuevo edificio que concentra, por primera vez, a los servicios de Bacteriología Sanitaria, Enterobacterias y Fisiopatogenia en un mismo ámbito de trabajo. Los Laboratorios de Enfermedades de Transmisión Alimentaria Bacteriana “Dra. Viviana Molina” fueron concebidos para reforzar la capacidad del país en investigación, vigilancia epidemiológica y diagnóstico, al promover el trabajo conjunto entre distintas disciplinas, agilizar los procesos y fortalecer la detección temprana de brotes.El nuevo espacio permitirá identificar y caracterizar microorganismos responsables de enfermedades transmitidas por alimentos y agua contaminada, además de producir información estratégica para su prevención y control. Allí trabajará un equipo multidisciplinario conformado por 30 profesionales, entre bioquímicos, biotecnólogos, biólogos, licenciados en alimentos, bioinformáticos, técnicos, personal administrativo y auxiliares especializados.Las instalaciones, que abarcan una superficie de 540 metros cuadrados, reúnen a los tres servicios especializados en un único edificio. La obra implicó una inversión de $295 millones destinada a la renovación integral de la infraestructura eléctrica, la incorporación de sistemas de extracción y tratamiento de aire, el traslado, montaje y calibración del equipamiento científico, la puesta en marcha del sistema central de climatización y la actualización tecnológica y operativa del establecimiento.El ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, recorrió las nuevas instalaciones junto a la directora de la ANLIS Malbrán, Claudia Perandones, y el director del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (INEI), Daniel Cisterna. Durante la visita destacó la importancia de la inversión realizada.“A 110 años de su creación, el Malbrán continúa consolidando su trayectoria de excelencia científica. Las enfermedades transmitidas por agua o alimentos contaminados exigen una detección precoz, diagnósticos precisos y respuestas rápidas para proteger a la población”, sostuvo Lugones.Perandones, en tanto, afirmó que este nuevo espacio representa un avance significativo para ampliar la capacidad de respuesta de la ANLIS Malbrán. “La inversión nos permite contar con una infraestructura moderna y segura, diseñada para optimizar el trabajo cotidiano y potenciar las tareas de diagnóstico, investigación y vigilancia de las enfermedades transmitidas por alimentos”, resaltó la experta. Los tres servicios desempeñan funciones complementarias en la vigilancia y el diagnóstico de patologías asociadas al consumo de alimentos y agua contaminada. El Servicio de Bacteriología Sanitaria aborda enfermedades como botulismo, campilobacteriosis, leptospirosis e infecciones por Clostridioides difficile. El Servicio de Enterobacterias actúa como referente nacional para salmonelosis, shigelosis, otras infecciones por enterobacterales y peste bubónica. Por su parte, el Servicio de Fisiopatogenia concentra su trabajo en infecciones por Escherichia coli diarrogénica, Staphylococcus aureus y en el estudio del síndrome urémico hemolítico. Los tres forman parte de la Red Nacional de Diarreas y Patógenos Bacterianos de Transmisión Alimentaria y participan como centros de referencia de PulseNet América Latina y el Caribe para la vigilancia genómica de estos microorganismos.Los laboratorios emplean una amplia variedad de metodologías diagnósticas que incluyen técnicas fenotípicas, biología molecular, proteómica, secuenciación genómica, herramientas bioinformáticas y estudios serológicos. Además, cuentan con equipamiento de alta complejidad, como sistemas de PCR convencional y en tiempo real, lectores de ELISA, plataformas FilmArray, secuenciadores Nanopore, extractores automáticos de ADN, cabinas de bioseguridad e infraestructura específica para el análisis bioinformático.El edificio fue nombrado en homenaje a la Dra. Viviana Edith Molina, bioquímica y especialista en gestión pública de instituciones científicas, en reconocimiento a su trayectoria en diagnóstico, investigación, docencia, formación de recursos humanos y conducción institucional. Durante su gestión al frente del INEI promovió el fortalecimiento de los laboratorios nacionales de referencia, la consolidación de las redes de vigilancia, la capacitación de profesionales de todo el país y la incorporación de nuevas tecnologías.