Declaraban que importaban carbonato de calcio, pero contrabandeaban ropa: los condenaron a penas de hasta siete años de cárcel

Ante la Aduana declaraban que importaban “carbonato de calcio”, por lo que debían pagar un arancel de solo 3000 dólares. Pero en realidad contrabandeaban ropa desde China, por lo que causaron un perjuicio al fisco por un valor cercano a los cuatro millones de dólares. Hoy, las personas detrás de la operatoria ilegal fueron condenadas a penas de hasta siete años de cárcel.Así lo resolvió hoy el Tribunal Oral en lo Penal Económico (TOPE) N°3, integrado por los jueces Jorge Zabala, Karina Perilli y Fernando Marcelo Machado Pelloni.Los magistrados dispusieron además el retiro de la personería jurídica y la cancelación de la inscripción en el Registro Público de Comercio de la empresa TT Cargo, que estuvo detrás de las operaciones de contrabando, según informaron a LA NACION fuentes judiciales.Hace dos meses, el 12 de mayo pasado, el fiscal Gabriel Pérez Barberá presentó sus alegatos con pedidos de penas de hasta ocho años y medio de cárcel.“Esto afecta gravemente a los importadores honestos que pagan lo que se debe pagar. Los acusados merecen una pena elevada. No solo por el gravísimo daño causado al fisco, sino también porque se burlan de quienes, pagando lo que corresponde, sostienen el sistema aduanero estatal que ellos usan para delinquir”, sostuvo el representante del Ministerio Público ante los magistrados.Todo comenzó cuando, el 15 de enero de 2015, la Justicia ordenó abrir un contenedor que supuestamente contenía carbonato de sodio, pero en realidad llevaba 415 bultos con 80.554 prendas de vestir valuadas en más de 600.000 dólares, mercadería que debía pagar arancel por esa misma cantidad. “Ese hallazgo no fue un episodio aislado: gracias al descubrimiento de ese contenedor se detectó una organización que, en los meses previos, habría logrado contrabandear otros 31 contenedores repletos de rollos de tela”, informaron a LA NACION calificadas fuentes judiciales.El expediente fue instruido por el juez en lo Penal Económico Pablo Yadarola y el fiscal Pablo Turano.Se trató de uno de los desprendimientos de la causa conocida como La Mafia de los Contenedores, un “monumental” caso de corrupción en el que se investigó y envió a la etapa de debate a tres jefes aduaneros de los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner.El expediente se conoció como “TT Cargo”, por la firma que, como agente de transporte aduanero, “intervino en la falsificación sistemática de documentación para que, en pocos meses, múltiples empresas textiles argentinas lograran contrabandear toneladas de telas con una subfacturación millonaria”, dijeron fuentes del Ministerio Público Fiscal.A juicio llegaron integrantes de TT Cargo, despachantes de aduana, una empresa que figuraba como destinataria del falso “carbonato de calcio” y funcionarios aduaneros.El fiscal Pérez Barberá resaltó que la dinámica de las maniobras de TT Cargo “era la misma que la de la causa conocida como La Mafia de los Contenedores, solo que en una escala un poco más chica”.Se refería al expediente instruido por el juez en lo penal Marcelo Aguinsky, con la participación de la fiscal María Gabriela Ruiz Morales y de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac), investigación que reveló cómo contrabandistas que contaban con la colaboración de funcionarios y personal aduanero intentaron ingresar en el país, de forma ilegal, mercadería valuada en 284 millones de dólares.El mes pasado se cumplieron dos años desde que el juez Aguinsky y su equipo de trabajo llevaron a los tribunales de Comodoro Py carros y cajas que contenían miles de fojas del voluminoso expediente para el juicio, que aún no comenzó.En el veredicto dado a conocer hoy, los magistrados no hicieron lugar a los planteos de nulidad presentados por las defensas y condenaron a 12 personas a penas de entre tres y siete años de prisión.Los imputados que recibieron la pena más alta fueron encontrados culpables del delito de “contrabando agravado por la intervención de más de tres personas, por la intervención de un funcionario del servicio aduanero, por la presentación de documentos adulterados y por el valor de la mercadería, en 32 oportunidades y una en grado de tentativa”, según se desprende del veredicto, al que tuvo acceso LA NACION.
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