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Murió tras chocar contra un árbol y descubrieron que tenía un disparo en la espalda
Tenía 18 años y había sido trasladado al hospital tras un choque de moto en Tucumán; los médicos descubrieron que había recibido un balazo y la Justicia investiga un homicidio
Lo que en un primer momento parecía ser un trágico accidente de tránsito terminó convirtiéndose en una compleja investigación por homicidio. Un joven de 18 años murió este domingo por la madrugada en San Miguel de Tucumán luego de chocar con su motocicleta contra un árbol. Sin embargo, cuando los médicos intentaron asistirlo descubrieron que tenía un disparo en la espalda. Ahora los investigadores buscan reconstruir qué ocurrió antes del impacto con el árbol e identificar al acompañante que escapó de la escena.La víctima fue identificada como Fabricio Alexander Andrade, de 18 años. El hecho ocurrió alrededor de las 3.20 en la intersección de las calles Libertad y Lamadrid, en el barrio La Ciudadela.La primera alerta que recibió la policía provincial daba cuenta de un siniestro vial. Personal de la Comisaría 3ª llegó al lugar y encontró al joven gravemente herido tras haber perdido el control de la motocicleta e impactado violentamente contra un árbol.Andrade fue trasladado de urgencia al Hospital Ángel C. Padilla, donde ingresó con vida. Sin embargo, mientras el personal médico realizaba las maniobras para estabilizarlo, advirtió un dato que cambió por completo la atención y el rumbo de la investigación: presentaba un orificio en la espalda compatible con una herida de arma de fuego.De acuerdo con las primeras pericias, el disparo habría sido efectuado a corta distancia. Pese a los esfuerzos de los médicos, el joven murió poco después como consecuencia de la gravedad de las lesiones que le causó el proyectil y el golpe contra el árbol.Con ese hallazgo, la causa dejó de investigarse como un accidente de tránsito y pasó a manos de la Unidad Fiscal Especializada en Homicidios I, encabezada por Pedro Gallo.Los investigadores del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF) realizaron peritajes tanto en el lugar del choque como en el hospital, mientras comenzaron a reconstruir los últimos movimientos de la víctima a través de cámaras de seguridad.Uno de los primeros avances surgió del análisis de las cámaras instaladas en la zona. Las imágenes permitieron establecer que Andrade no circulaba solo: en la motocicleta viajaba un acompañante que, inmediatamente después del impacto contra el árbol, abandonó el lugar antes de la llegada de los efectivos policiales y de los servicios de emergencia.Ahora la principal tarea de los investigadores consiste en identificar a esa persona y determinar qué ocurrió durante los minutos previos al choque.Los peritos también intentan establecer si el disparo lo efectuó el acompañante y si fue eso lo que provocó que el joven perdiera el control de la motocicleta o si ambas situaciones responden a una secuencia distinta de hechos.Por el momento, la Justicia mantiene abiertas todas las hipótesis.