Una provincia impulsa una ley para permitir la venta formal de carne de jabalí, una especie que llegó a una zona muy turística

El Gobierno de Río Negro enviará en agosto próximo a la Legislatura local un proyecto de ley para habilitar la comercialización formal de carne de especies silvestres. El objetivo principal es abrir un mercado para el jabalí y el ciervo, dos especies exóticas invasoras que hoy generan importantes daños ambientales y productivos en la provincia. La iniciativa también contempla la posibilidad de incorporar carne de guanaco. Desde el gobierno provincial aclararon, sin embargo, que eso solo se evaluará si su aprovechamiento no afecta la dinámica poblacional de esta especie autóctona. Para avanzar con este esquema, el proyecto prevé modificar la Ley Provincial de Carnes y adecuar la normativa vigente para permitir la venta de estos productos bajo estrictos controles sanitarios que garanticen su inocuidad.“Nosotros tenemos una problemática a nivel país que también se ve en Río Negro, que es la introducción de algunas especies exóticas, como el jabalí. También tenemos otras en la zona andina, como es el ciervo, que se han transformado directamente en especies invasoras”, explicó a LA NACION el secretario de Ganadería de Río Negro, Norberto Tabaré Bassi.Según indicó, el proyecto no apunta a fomentar la cría de estos animales, sino a aprovechar aquellos ejemplares que ya forman parte de la fauna silvestre. “La idea es hacer un aprovechamiento de la proteína de origen animal para consumo humano, resguardando todas las garantías de inocuidad”, sostuvo.El funcionario explicó que la provincia ya trabajaba en una reforma de la Ley Provincial de Carnes. Sin embargo, la necesidad de dar un marco legal a la comercialización de carne proveniente de especies silvestres aceleró esa modificación, que ahora será enviada a la Legislatura.“La ley de carnes provincial va más allá de las especies silvestres, porque involucra a todas las especies de aprovechamiento cárnico. Nosotros ya veníamos trabajando en un ajuste a la normativa, pero el aprovechamiento de las especies silvestres nos hizo acelerar el proceso para facilitar los procedimientos para la comercialización de la carne, garantizando la inocuidad”, señaló.Actualmente existe una comercialización informal de carne de jabalí y otras especies silvestres, pero las exigencias previstas por la normativa dificultan que esa actividad pueda desarrollarse dentro de un circuito legal. La reforma busca adaptar esas condiciones para que los establecimientos puedan procesar estos productos con controles sanitarios y trazabilidad, sin requisitos pensados para frigoríficos de gran escala.Aportó más de US$1600 millones: pronostican que seguirá el auge de un cultivo que es sensación en el país y el mundo“Estamos adecuando toda la normativa para que los establecimientos de procesamiento cárnico cumplan con todas las exigencias mínimas para garantizar la calidad del producto, pero sin la burocracia y sin las exigencias por demás que a veces las normas vigentes tienen”, afirmó.Uno de los ejes del proyecto será garantizar la inocuidad de la carne. Bassi recordó que el jabalí, al igual que el cerdo doméstico, puede transmitir triquinosis, por lo que cada animal deberá atravesar los análisis correspondientes antes de su comercialización.Además de formalizar la actividad, la provincia busca dar respuesta al crecimiento de estas especies. Según Bassi, el jabalí provoca importantes pérdidas económicas al consumir cultivos, destruir sembradíos e ingresar a corrales de engorde para alimentarse de las raciones destinadas al ganado.“Se ha transformado en una plaga que incluso está invadiendo las ciudades. Nos ha pasado en Bariloche, donde ya se observan jabalíes dentro de la zona urbana”, señaló. Como parte de esa estrategia, la Subsecretaría de Fauna Silvestre gestiona un convenio de asistencia técnica con el Conicet y la Universidad Nacional de Río Negro para desarrollar un proyecto de evaluación del impacto económico del jabalí en las regiones de Río Colorado, Valle Medio y la Zona Atlántica. La iniciativa surgió luego de una revisión de los campos con actividad cinegética que confirmó la amplia distribución territorial de la especie.Además, este año se realizó una experiencia piloto en el Parque Municipal Llao Llao, en Bariloche, donde mediante cámaras y jaulas trampa se detectó la presencia de 26 jabalíes y se capturaron ocho ejemplares durante una primera intervención.La estrategia provincial también incluye el desarrollo de infraestructura para el procesamiento de estas carnes. Según documentación oficial, ya fue habilitada una sala de faena de ciclo 2 en Río Colorado y la provincia proyecta avanzar con otras en el Valle Inferior y Bariloche para procesar animales provenientes de la caza deportiva y comercial.Consultado sobre el volumen que podría comercializarse, Bassi evitó hacer estimaciones. “No es que uno se va a dedicar a producir jabalí ni ciervo. Lo que se hace es el aprovechamiento de la fauna que ya existe”, explicó. Agregó que, si bien la población continúa creciendo, todavía no existen datos que permitan calcular cuánta carne podría ingresar al mercado.Respecto del consumo, el funcionario destacó que la carne de jabalí ya forma parte de la dieta de muchos habitantes de las zonas rurales. “Es una carne magra, con muy buen sabor. Lo que queremos es que quien quiera consumirla pueda acercarse a un comercio y adquirirla dentro de un circuito formal, con todas las garantías sanitarias”, afirmó.
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