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Los bomberos siguen trabajando en el incendio de Almería que dejó 12 muertos y varios desaparecidos
Según los reportes, la mayoría de las víctimas falleció cuando intentaban escapar de las llamas en lugar de permanecer en sus viviendas
BÉDAR, España.- Cientos de bomberos, respaldados por helicópteros y aeronaves de ala fija, luchaban por contener el sábado uno de los incendios forestales más mortíferos de España, que estalló a principios de esta semana en Bédar, provincia de Almería, y dejó al menos 12 muertos, y un número aún incierto de desaparecidos.El responsable andaluz de Emergencias, Antonio Sanz se mostró cauto sobre la cifra de desaparecidos.“Estamos hablando de 23 personas a las que sus familiares no están pudiendo contactar. Pero pueden estar en albergues”, agregó.Paredes ennegrecidas, vegetación reducida a cenizas y casi todos los vecinos evacuados. La localidad de Bédar, epicentro del destructivo incendio parece este sábado un pueblo fantasma, mientras los bomberos trabajan con la esperanza de controlar pronto las llamas.Una combinación de vientos más suaves que en días anteriores y alta humedad está ayudando a los equipos, pero el enorme tamaño del incendio sigue planteando desafíos, indicó Antonio Sanz, jefe de los servicios regionales de emergencia. El fuego ha arrasado hasta ahora unos 66 kilómetros cuadrados de bosque y tierras de cultivo, aproximadamente del tamaño de Manhattan.Sanz dijo que las cuadrillas de extinción realizaron quemas controladas durante la noche alrededor del perímetro del incendio, que inició a última hora del jueves en una zona semiárida cerca de las montañas de la Sierra de Los Filabres, en la provincia de Almería, justo cuando España se asaba.Se espera que las condiciones meteorológicas favorables se mantengan hasta el domingo, lo que podría ayudar a las labores de extinción, reportó la agencia oficial de noticias EFE.La mayoría de las víctimas, que se cree que eran ciudadanos extranjeros, murieron tras ignorar las instrucciones de permanecer a resguardo dentro de sus casas, informaron las autoridades. De hecho, siete personas fallecieron cuando escapaban de las llamas a pie, tras abandonar sus autos.Las autoridades regionales señalaron que se cree que cuatro de los fallecidos eran británicos porque el volante de su auto calcinado estaba en el lado derecho, como en los vehículos en el Reino Unido.Sanz informó el sábado que las autoridades habían completado las autopsias y que se recogieron muestras de ADN para identificarlos.El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, ha hablado con sus homólogos del Reino Unido, Bélgica, Canadá y los Países Bajos sobre el incendio, reportó EFE. Almería alberga una de las mayores comunidades de extranjeros en Andalucía.Jeffrey Kember y su esposa, Christine, estaban viendo un programa de televisión favorito en su casa de campo de Los Pinos cuando el estruendo de una sirena los alertó del incendio. La pareja se subió a sus respectivos autos, e intentaban también ayudar a un vecino con dos niños pequeños.El esposo describió que se separaron y que no pudo hablar con su esposa porque ella no llevaba teléfono.“Estaba conduciendo a través de las llamas. Eran llamas de verdad, y pensé: ‘No puedo parar, tengo que seguir’”, contó a la agencia AP, ahora con su esposa a su lado fuera de un centro de evacuación. “Fue inquietante porque, de repente, salí de entre las llamas y había un sol brillante. Fue algo surrealista”.Otro británico, Austin Crilly, de 87 años, fue evacuado de su casa. “Estaba viendo la tele y pensé: ‘¿Qué es eso? Se ha levantado el viento’. Entonces abrí la puerta para echar un vistazo y vi una gran nube negra”, contó “Cinco minutos después: ¡Toc, toc, toc!, golpean a la puerta ‘Agarre su dinero, sus tarjetas y salga’ (...) Eran la policía y los vecinos”, explicó.“Nunca había visto algo así. Lo ves en las películas, pero no lo ves en la vida real”, rememora Martin Smith, un turista británico evacuado junto a su mujer del camping en el que estaban de vacaciones.España ha afrontado olas de calor frecuentes y severas en los últimos años, con temperaturas que a menudo superan los 40 grados Celsius. El viento, las altas temperaturas y la escasez de lluvias ayudan a que pequeños incendios forestales crezcan hasta convertirse en grandes fuegos fuera de control.La temporada de incendios del año pasado consumió más de 393.000 hectáreas, según el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales, un área dos veces mayor que Londres. Murieron cuatro personas.El incendio forestal más mortífero de España fue en 1979, cuando 21 personas perecieron en Lloret de Mar, una localidad costera a aproximadamente una hora al norte de Barcelona.En 2017, un incendio forestal en el vecino Portugal dejó 66 muertos en Pedrogao Grande, situado a 200 kilómetros (120 millas) al noreste de Lisboa. En ese incendio, 47 personas murieron en una carretera cuando, de forma similar, intentaban huir en sus autos.Agencias AP y AFP