Dilema y problema: La ganadería invierte más de 20 mil millones de dólares por año, pero el financiamiento bancario a la actividad alcanzó apenas 1.144 millones

Argentina cuenta con recursos naturales, capacidad empresarial, conocimiento técnico y una demanda mundial que seguirá creciendo, pero necesita construir instrumentos financieros capaces de acompañar la actividad ganadera, porque sus ciclos productivos requieren previsibilidad y una mirada de largo plazo.
Ese fue el diagnóstico compartido entre todos los que participaron a lo largo de la jornada “Ganado, Carnes y Capital”, organizado por el Rosgan y la Mesa de las Carnes en la se de de la Bolsa de Comercio de Rosario. Allí confluyeron una amplia representación del sistema financiero, el mercado de capitales, instituciones técnicas, empresas y referentes de la producción para poner sobre la mesa uno de los temas menos discutidos, pero más determinantes para el futuro de la ganadería argentina.

Durante la apertura, las autoridades de la Bolsa de Comercio de Rosario, Rosgan y la Mesa de las Carnes coincidieron en que la ganadería argentina atraviesa un momento de oportunidad, pero necesita financiamiento para transformar ese potencial en más producción, inversión y desarrollo.
“Hoy, a diferencia de lo que sucedía hace varias décadas, la hacienda tiene valor. Por eso es el momento justo para tomar financiamiento, para que el productor pueda invertir en infraestructura, maquinaria y genética; en definitiva, para lograr mayor productividad”, señaló el vicepresidente de la BCR, Javier Gastaudo.
El presidente de Rosgan, Raúl Milano, recordó que “hace tiempo consideramos que la cadena cárnica necesita financiamiento. Hoy existen instrumentos nuevos, con la participación de seis bancos muy importantes de Argentina, en un momento en el que los precios internacionales acompañan y la producción argentina tiene mercados de destino”, expresó.
El directivo del Rosgan, Raúl Milano, tiene algo para decir sobre “el gran desafío de financiar el crecimiento” del sector ganadero, que apenas recibe créditos por 5,6% de su inversión anual

Mientras que desde la Mesa de las Carnes, Dardo Chiesa señaló que el sector enfrenta un cambio de escenario que obliga a repensar sus herramientas de crecimiento. “El financiamiento de toda la cadena cárnica atraviesa un cambio de paradigma muy grande: no hay restricciones de exportación, los mercados están demandantes y tenemos un negocio promisorio. Eso sí: para crecer, necesitamos herramientas financieras”, sostuvo.
El primer bloque técnico estuvo a cargo del director de Información y Estudios Económicos de la Bolsa, Julio Calzada, quien puso números concretos a la brecha de financiamiento que enfrenta la ganadería argentina. Según explicó, el sector mueve alrededor de 20.322 millones de dólares si se contempla la reposición de hacienda, y cerca de 11.000 millones sin incluirla. Sin embargo, el financiamiento bancario destinado a la actividad alcanza apenas 1.144 millones, de acuerdo con datos del Banco Central.
La comparación con la agricultura permite dimensionar el rezago. Mientras los bancos financian cerca del 30% de la inversión en los seis principales cultivos, en ganadería esa participación se ubica entre 5,6% y 11%, según se considere o no la reposición de hacienda.
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Uno de los momentos centrales de la jornada fue el panel integrado por representantes de entidades bancarias y de los mercados adheridos a la BCR, como el Mercado Argentino de Valores, A3 Mercados y Rosfid, quienes debatieron sobre el rol que deberá asumir el sistema financiero para acompañar el desarrollo de la cadena de carnes y sobre las herramientas disponibles en el mercado de capitales.
Durante el panel, los representantes de BICE, Macro, Santander, Galicia, Banco Provincia y Banco Nación coincidieron en que existe una demanda creciente de crédito por parte de productores y empresas con planes de inversión de largo plazo, especialmente vinculados a infraestructura, mejora productiva, ampliación de escala e integración de la cadena. En ese marco, se destacó que la ganadería requiere instrumentos pensados para sus tiempos productivos. La duración de los ciclos biológicos, el retorno de las inversiones y las particularidades de cada sistema exigen esquemas de financiamiento diferentes a los utilizados en otras actividades económicas.
También se remarcó el potencial del mercado de capitales para canalizar financiamiento hacia proyectos productivos, a partir de herramientas que permitan ampliar las alternativas disponibles para el sector y apuntalar el desarrollo de la actividad ganadera, como cheques de pago diferido, pagaré digital y factura de crédito; obligaciones negociables, fideicomisos y emisión de acciones, que en sectores como el ganadero aún tienen mucho para crecer.
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