Construyen un edificio “de película” en Palermo inspirado en mews, las antiguas caballerizas londinenses

Es difícil definir una única arquitectura en la ciudad de Buenos Aires, ya que si hay algo que caracteriza a esta urbe es su diversidad.Desde palacetes franceses, hasta torres vidriadas de más de 50 pisos. En una misma calle conviven tipologías completamente distintas, como si fueran fragmentos de algunas de las capitales más importantes del mundo.El lugar de Europa en el que los profesionales viven en condiciones precarias por los precios de los alquileresHay rascacielos comparables con los de Nueva York, palacios inspirados en Italia, edificios del Art Nouveau alemán y casas de ladrillo a la vista con techos a dos aguas de herencia británica. La influencia internacional aparece en cada esquina y convierte a la ciudad en un entramado de identidades múltiples.Sin embargo, la tendencia actual, marcada por edificios cada vez más estandarizados, y minimalistas, amenaza con diluir la visión cosmopolita que históricamente distinguió a Buenos Aires.Es en este contexto, en el que los desarrollos necesitan encontrar un diferencial para sobresalir y destacarse entre el resto, es cuando la inspiración extranjera vuelve a cobrar protagonismo.Pero no solo son los grandes monumentos o los edificios icónicos los que despiertan nuevas ideas arquitectónicas. A veces la inspiración aparece en los espacios más cotidianos. Y así ocurrió con los mews londinenses.De caballeriza a “corazón del edificio”Los mews eran antiguos establos ubicados en la planta baja de las construcciones de Gran Bretaña entre los siglos XVII y XIX. Generalmente, dos hileras de caballerizas se enfrentaban entre sí, mientras que las viviendas se distribuían en los pisos superiores: las familias ocupaban las primeras plantas, y el servicio doméstico vivía en los últimos niveles, en una época donde los ascensores todavía no existían, y la altura no tenía el valor simbólico que posee hoy. Con el paso del tiempo, y la aparición de los automóviles, estos espacios perdieron su función original. Pero, lejos de desaparecer, comenzaron a transformarse en áreas de encuentro y esparcimiento. Cafeterías, restaurantes, pubs y pequeños comercios ocuparon aquellos callejones que antes alojaban caballos y carruajes.La tipología no es exclusiva de Londres. También aparece en ciudades como Berlín y Nueva York. Sin embargo, en Buenos Aires todavía es poco frecuente. Inspirado en esa lógica urbana y con una mirada centrada en los espacios abiertos y de circulación, un nuevo emprendimiento ubicado en pleno Palermo busca recrear esa experiencia dentro de la Ciudad. En lugar de responder al modelo del edificio aislado sobre si mismo, el proyecto transportará a los visitantes, a través de un pasaje, desde el ritmo acelerado de la calle, hacia un espacio propio, más íntimo y contenido: una plaza interna. Aunque parece oculto o privado, el objetivo es justamente el contrario: invitar a los transeúntes a descubrir el corazón del edificio. “Estudié mucho esta tipología, por eso pensé en crear un edificio con un patio interno con locales y restaurantes al aire libre, pero sin exposición a la calle”, explica Juan Vignolio, dueño de la desarrolladora Base Proyectos, la empresa con cinco emprendimientos entre los terminados y los que tiene en construcción.El desarrollador agrega que además de las antiguas caballerizas reconvertidas, también se inspiró en el edificio The White Chapel Building, en Londres, que sigue una lógica similar de recorrido y descubrimiento.“Pensé en qué aporta el edificio a la ciudad, ya que hay que generar algo que, a su vez genere valor al barrio”, resume Vignolio.El centro del edificioEl proyecto al que llamó Central Acuña demandó una inversión cercana a los US$20 millones. Está en Palermo, en Acuña de Figueroa al 1300, a pocos metros de Gorriti. Ocupa un triple frente sobre esa calle, con un ingreso a través de un vestíbulo de doble altura, y tendrá un segundo acceso por Gorriti, donde se desarrollará otro edificio con oficinas.El inmueble de siete pisos tendrá 53 departamentos de entre uno y tres ambientes. El valor del metro cuadrado comienza en los US$3800 y alcanza los US$4400. En este sentido, el ticket inicial parte desde los US$165.000 para un monoambiente y llega hasta los US$320.000 en una unidad de tres ambientes. “Ya está el 30% vendido”, indica Charly Medina, líder de proyectos en la División Emprendimientos de Toribio Achával, inmobiliaria encargada de la comercialización, que tiene una finalización prevista en 2027 y un avance de obra del 63%.“Lo que lo hace singular es su orientación artística, ya que se concibió casi como una película, con una mirada que no es del lado de la construcción sino del diseño”, explica el desarrollador y remarca nuevamente el rol central de la plaza interior, con una galería de arte a cargo de Gachi Prieto en la que se organizará un evento por semana, un centro de wellness, un restaurante y una cafetería. “No hay como despertarse con aroma a café y pan recién horneado”, añade. Con esta idea, el desarrollador busca replicar un proyecto londinense en el que el ingreso al edificio es a través de una cafetería. En este caso, si bien no se ingresa directo, el aroma a café generará un clima mágico para los residentes.Además de su plaza, el proyecto tiene un amenity poco frecuente: un rooftop de 500 m² con un monte en altura de plantas autóctonas, senderos rodeados de vegetación, espacios destinados a yoga y sectores pensados para picnics. A su vez, las cocheras están en dos subsuelos y tienen un ascensor con acceso directo al patio central: “No hace falta salir a la calle, se conecta directamente con esa nueva centralidad”.Los detalles son otro punto fuerte del emprendimiento, es por eso que tienen un servicio de asesoría de interiorismo gratis con la compra de una unidad. Palermo como escenario artísticoLa identidad artística de una ciudad también se construye desde sus barrios. Y, en esta ocasión, Palermo vuelve a consolidarse como un verdadero crisol arquitectónico. O, como la escenografía de una película.El Gobierno subasta un terreno insólito sobre la avenida Libertador en pleno PalermoSe trata de un barrio descripto frecuentemente como “cool”, “chic”, o “trendy”, donde conviven expresiones culturales, gastronómicas y urbanas muy distintas entre sí. En su extensión hay áreas tradicionales como Palermo Chico, junto con otras más disruptivas y ligadas a los jóvenes, como Palermo Hollywood. Las galerías de arte, cafeterías de especialidad, restaurantes de estilo bodegón reversionado, y los bares con música en vivo, son solo algunos de sus atractivos, que además de reunir a los locales atraen a los turistas.A su vez, la gran cantidad de universidades que se ubican en la zona la posicionan como un núcleo estudiantil y un área aspiracional en la que muchos desean vivir.Esta centralidad, posiciona al barrio como el tercero más caro de la Ciudad, con un valor promedio de US$3391/m², solo por detrás de Núñez con US$3392/m² o Puerto Madero con US$6135/m², según datos de Zonaprop.Parte de esta diversidad de servicios, estilos, y perfiles urbanos, se explica también por la escala del barrio: Palermo, es el más grande de CABA con una extensión de aproximadamente 15,9 km².
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