Atenas de Córdoba volvió a descender en la Liga Nacional de Básquetbol: la nueva e inesperada caída del gigante que nadie vaticinó

De no creer. No hay argumentos que lo expliquen. O sí, y muchos. Pero es tanta la incredulidad que cuesta ir al fondo de la cuestión para encontrar explicaciones. Atenas de Córdoba, el equipo con más torneos en la Liga Nacional de Básquetbol (LNB) -40 de 41 ediciones- y el que más títulos tiene -9- descendió por segunda vez en tres años y jugará la próxima temporada en la segunda división. Esta vez, su verdugo fue Argentino de Junín, que le ganó 3-1 la serie por la permanencia y lo empujó a un lugar que conoció por primera vez en su historia hace muy poco y al que nadie creyó que el gigante iba a volver luego de la resurrección. Los factores que explican esta nueva e inesperada caída del Griego son muchos. Hay errores propios, como no haber armado un equipo para apuntar más alto, con alguna figura rutilante como lo fue Leonardo Lema el campeonato anterior, y no coquetear con esta posibilidad en un certamen de 19 participantes donde solo uno iba a tener la desgracia de descender; y ajenos, como la anormal paridad que tuvo la etapa regular en la que terminó último en un desempate entre cuatro equipos. Argentino de Junín, uno de los clubes más pasionales de nuestro básquetbol, que parecía encaminado al descenso, por tercer año seguido evitó bajar de categoría a través de la promoción y lo celebró con su público hasta altas horas de la madrugada.Al trazar paralelismos con el descenso del club del barrio cordobés General Bustos en 2023, la primera conclusión es que esta oportunidad el golpe es mucho más fuerte. Hace tres años, la caída la fue masticando poco a poco porque ganó apenas siete partidos y perdió 33 con una racha de 23 derrotas en fila. Además, la Comisión Directiva conformó un plantel muy limitado en su calidad porque priorizó la construcción del estadio Estructuras Pretensa. Se sabía, de antemano, que no la iba a pasar bien en una competencia donde no había un equipo tan inferior al resto como sí ocurrió en las dos últimas temporadas con Zárate Basket -descendió en 2024 y dejó de competir a nivel nacional- y Argentino.Por entonces, para Atenas era moneda corriente jugar por la permanencia y ello, como ahora para Argentino, era un plus en momentos cumbres. Antes de perder en la serie con San Lorenzo 3-2 que significó su primer descenso, el club más ganador de la historia había disputado el playout en dos oportunidades y había ganado, ante Quilmes de Mar del Plata y Bahía Basket. No pudo con el Ciclón y esta vez con el Turco, en la que fue su cuarta serie por la permanencia en 10 ediciones, desde que se instauró en la temporada 2015-2016.Pero esta nadie la vio venir. La campaña de Argentino, que hasta semanas antes de arrancar la Liga Nacional tuvo en duda su continuidad por cuestiones económicas, fue pésima: apenas 7 triunfos en 36 partidos y 29 derrotas, varias de ellas con resultados muy abultados. Continuos cambios de jugadores -utilizó 24- y de entrenadores hasta que con el cuarto -Adrián Capelli- dio en la tecla. Desde mucho antes de concluir la etapa regular, sabía que iba a competir para no bajar a la Liga Argentina y se preparó para ello.El Griego, en contrapartida, tenía como objetivo terminar entre los 12 mejores para ingresar a los playoffs, algo que había logrado en su primer campeonato tras regresar a la LNB en la temporada 2024-2025. Sin embargo, no encontró el rumbo con ninguno de los tres entrenadores -Gustavo Peirone, Mario Milanesio interinamente y José Luis Pisani- y con un récord de 13 triunfos y 23 caídas igualó con San Lorenzo, Unión de Santa Fe y Platense. En el cuádruple empate, quedó último, es decir 18° en la general, y tuvo que obligadamente cambiar el chip para jugar por mantenerse en la elite.Atenas fue campeón de la Liga Nacional de Básquetbol en nueve oportunidades: 1987, 1988, 1990, 1991/92, 1997/98, 1998/99, 2001/02, 2002/03 y 2008/09Aunque no dejó de ser un golpe, la situación, a priori, no era alarmante por el rival que iba a tener enfrente. Un equipo carente de grandes figuras, con más limitaciones que virtudes que sufrió todo el campeonato y al que venció cómodamente en ambos partidos de la etapa regular: 84 a 66 en Junín y 109 a 71 en Córdoba. Además, contaba con la ventaja de localía, un factor determinante en el básquetbol argentino y más contra un rival cuya hinchada es de las mas ruidosas y se hace sentir en el Fortín de la Morochas.El primero de los hechos que le es ajeno fue que, además de prepararse para la ocasión, Argentino contrató a Franco Balbi para reemplazar al lesionado Jeremías Frontera. El experimentado base, de sobrada calidad y con grandes batallas en su haber, volvió al club de su ciudad para ayudarlo y en cuatro partidos se convirtió en la bandera de la hazaña.💙 ¡ARGENTINO SE QUEDA EN LA LIGA NACIONAL! pic.twitter.com/XdcsArjxw4— La Liga (@LigaNacional) May 13, 2026Y Atenas menospreció su presencia. Luego del primer partido de la serie, en el que Balbi influyó positivamente en el Turco y el Griego se impuso 96 a 93 con un agónico triple de Manuel Buendía, este manifestó públicamente que su rival no era 'Michael Jordan’ y que lo iban a defender como a cualquier otro oponente. Balbi descolló en la victoria de Argentino en el segundo juego como visitante 84 a 78 y guio a los suyos a la salvación con otros dos triunfos ante su gente, 61 a 53 primero y 88 a 77 el segundo y último. Si se hubiese entregado el premio al MVP, no hay dudas que era para él.El Griego nunca estuvo cómodo en la serie, aun habiendo ganado el primer partido. Los jugadores sintieron la presión de estar jugando para salvar la categoría de la camiseta más pesada del básquetbol argentino y a medida que Argentino y Balbi fueron florenciendo, el equipo de Pisani se fue apagando. Luchó, porque no se entregó hasta que no había otro desenlance más que el que decantó, pero la falta de claridad para tomar decisiones en el cierre de cada uno de los juegos hizo que la moneda, con excepción del primero, siempre caiga del lado del más débil, acostumbrado ‘al barro’ a sufrir para permanecer.Según datos de la LNB, desde su debut hasta su primer descenso en 2023, jugó 1858 partidos en la LNB con 1141 victorias y 717 derrotas para una efectividad del 61,4%, alta para un deporte en el que solo hay ganadores y perdedores. Solo en playoffs, sus datos son aún mejor: 315 cotejos con 196 alegrías y 119 caídas.Así, el legendario Atenas cuya camiseta supieron honrar Héctor ‘Pichi’ Campana, Marcelo Milanesio, Germán Filloy, Leonardo Gutiérrez, Leandro Palladino, Carlos Cerutti, Fabricio Oberto, Diego Osella, Walter Herrmann, Juan Espil y Bruno Lábaque, por mencionar solo a algunos, volverá a jugar en el ex-TNA. Es el mismo club, aunque la historia reciente no lo avale, que ganó el Campeonato Panamericano de 1996 y estuvo a un triunfo de enfrentar a los Chicago Bulls de Jordan en McDonalds Championship de 1997; el que se consagró tres veces en la Liga Sudamericana de Clubes y otras nueve de la Liga Nacional -1987, 1988, 1990, 1991/92, 1997/98, 1998/99, 2001/02, 2002/03 y 2008/09-, además de una decena de trofeos en certámenes de media temporada. En definitiva, el más grande del básquet nacional.Se vendrán meses de informaciones cruzadas y rumores de cara a la temporada 2026-2027. Y en la conversación no volverá a estar Atenas, el más ganador de la historia. El Griego regresó inesperadamente a la Liga Argentina y tendrá que, otra vez, embarrarse en la compleja segunda división para volver al torneo en el que es el que más veces compitió, más ganó y lo catapultó a la cima del básquetbol nacional. Esta vez, tiene algo que lo puede ayudar: ya conoce la textura del lodo.
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