Mientras se espera una inflación por debajo del 2%, la carne vacuna casi no aumentó en junio

Mientras economistas y analistas esperan que el índice de inflación de junio, que el Indec difundirá el próximo martes, pueda ubicarse por debajo del 2%, uno de los alimentos de mayor peso en la mesa de los argentinos volvió a mostrar por tercer mes consecutivo señales de estabilidad. Durante junio, los precios de la carne vacuna prácticamente no registraron cambios, un comportamiento que también estuvo acompañado por leves bajas en el pollo y el pechito de cerdo. Así surge del último informe mensual elaborado por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), realizado sobre más de 30.000 relevamientos de precios en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), Rosario y Córdoba. El estudio señala que “los precios de los distintos cortes de carne vacuna han registrado una variación del 0,3% en junio de 2026 con respecto al mes anterior”, mientras que en la comparación interanual el incremento alcanzó el 55,6%. Produce en 20.000 hectáreas: una empresa distinguida como una de las mejores para trabajar invirtió US$3 millones en una planta de acopioLa estabilidad que mostró la carne vacuna en los últimos meses encuentra una de sus principales explicaciones en el comportamiento de la hacienda en pie. Tras las fuertes subas registradas a comienzos de año, los valores del ganado destinado al consumo comenzaron a moderarse en el Mercado Agroganadero (MAG) de Cañuelas, referencia para la formación de precios de la cadena. Ese menor ritmo de aumento en el principal costo de la industria frigorífica contribuyó a que las variaciones en el mostrador fueran mucho más acotadas, en un contexto en el que además el consumo continúa mostrando señales de cautela. Por otra parte, también está activa la demanda de carne de pollo y de cerdo.El documento publicado por el Ipcva señala que el comportamiento fue incluso más moderado que el observado en otras proteínas animales. Según el organismo, “el precio del pollo fresco mostró una variación del -1,3% en junio de 2026 con respecto a mayo” y, frente a igual mes del año pasado, acumuló un incremento del 34,3%. En tanto, el pechito de cerdo también mostró estabilidad. El informe indica que “tuvo una variación del -0,1% con relación al mes anterior” y una suba interanual del 25,6%, muy por debajo del aumento registrado por la carne vacuna. “Atraso récord”: finalizó la cosecha de soja y las ventas de los productores tienen un bajo ritmoLos datos reflejan un escenario de precios mucho más calmo que el observado meses atrás, en momentos en que la inflación general continúa desacelerándose y los alimentos comienzan a exhibir aumentos más moderados.En el caso específico de la carne vacuna, el comportamiento fue diferente según el canal de comercialización. En las carnicerías, el informe del Ipcva destaca que los precios “no tuvieron variación durante junio” respecto del mes anterior, aunque en la comparación interanual acumularon un incremento del 59,3%. Los supermercados, por su parte, registraron un leve movimiento. Allí el precio promedio de la carne vacuna mostró “una variación del 0,7% con respecto al mes anterior” y una suba del 47,5% frente a junio de 2025. El relevamiento también muestra que no todos los cortes evolucionaron de la misma manera. Entre los principales aumentos mensuales sobresalieron la picada especial y el cuadril, ambos con un alza del 2,3%. También avanzaron la carnaza común (1,9%), el roast beef (1,6%) y la colita de cuadril (1,6%). En el otro extremo, algunos cortes retrocedieron durante junio. El asado, el matambre y el peceto disminuyeron un 1,3%, mientras que la bola de lomo y el osobuco cedieron un 1,1%. La cuadrada, en tanto, bajó un 1%. El estudio también identifica diferencias entre carnicerías y supermercados. Actualmente, cortes como el lomo y la colita de cuadril presentan precios superiores en los supermercados. En cambio, el asado, el peceto, la falda, la picada común y la carnaza común resultan más económicos en las grandes superficies. En uno de los cortes de mayor consumo, la nalga, utilizada principalmente para milanesas, la diferencia ronda el 12,4% a favor de los supermercados. El mismo comportamiento se observa en otras carnes. El pollo y el pechito de cerdo también muestran precios más bajos en supermercados respecto de las carnicerías. De acuerdo con el Ipcva, durante junio un kilo de carne promedio comprado en un supermercado equivalía al valor de 0,89 kilos adquiridos en carnicerías, lo que confirma una brecha favorable para las grandes cadenas. Poder de compraEl informe también analiza la evolución del poder de compra entre las distintas proteínas. Durante junio, con el valor de un kilo de asado fue posible comprar, en promedio, 3,59 kilos de pollo. Si se considera el promedio del primer semestre, la relación se ubicó en 3,77 kilos, un 20,2% por encima del mismo período de 2025. En el caso del cerdo, durante junio un kilo de asado permitió adquirir 1,95 kilos de pechito. En el promedio de los primeros seis meses del año, esa relación alcanzó los 2,01 kilos, un 33,4% superior a la registrada un año atrás. En cuanto a los valores absolutos, el precio promedio de la carne vacuna relevado por el Ipcva se ubicó en $18.617 por kilo. El pollo promedió $4982 y el pechito de cerdo, $9143. Con un comportamiento prácticamente estable durante junio y en un contexto de desaceleración inflacionaria, la evolución de la carne vacuna aparece como uno de los indicadores que seguirá de cerca el mercado cuando el martes próximo se conozca el dato oficial del Índice de Precios al Consumidor correspondiente al sexto mes del año.
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