Avanza el ICE: la exjueza sentenciada en EE.UU. por obstruir el arresto de un inmigrante mexicano

La causa contra la exjueza Hannah Dugan se convirtió en uno de los procesos más importantes de la política migratoria impulsada por el presidente Donald Trump en Estados Unidos. Tras haber sido declarada culpable por obstruir un operativo de ICE, la exmagistrada enfrenta ahora una sentencia.Hannah Dugan espera la sentencia tras ser condenada por obstrucciónDe acuerdo con la agencia Associated Press, la exjueza del tribunal de circuito del condado de Milwaukee, Hannah Dugan, de 67 años, debía comparecer este miércoles ante un tribunal federal para conocer la sentencia por el delito grave de obstrucción, luego de haber sido declarada culpable por un jurado el 19 de diciembre.La detención de Karina Bucio, la migrante mexicana que ideó un sistema para avisar a sus vecinos de redadas del ICELa exmagistrada se enfrenta a una pena máxima de cinco años de prisión. Dos semanas después del veredicto, presentó su renuncia al cargo, mientras aumentaban las amenazas de un proceso de destitución promovido por legisladores republicanos de Wisconsin. Antes de abandonar la judicatura, había ejercido durante nueve años como jueza del tribunal de circuito de Milwaukee.Según Associated Press, el caso trascendió el ámbito judicial porque coincidió con la estrategia de la administración Trump de reforzar los operativos migratorios dentro y en los alrededores de los tribunales. Los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) comenzaron a esperar a inmigrantes citados a distintas audiencias para ejecutar órdenes de detención, una práctica que generó fuertes cuestionamientos de organizaciones civiles y respaldo por parte de sectores conservadores.ICE y la estrategia migratoria que convirtió el caso Dugan en un símboloPara los republicanos, la entonces jueza cruzó un límite al interferir deliberadamente en una operación de cumplimiento de la ley. En cambio, la defensa sostuvo durante el juicio que el gobierno buscó convertirla en un ejemplo para enviar un mensaje al resto del Poder Judicial.Los abogados de la exjueza sostuvieron que la administración pretendía “aplastarla” con el objetivo de garantizar que otros magistrados no obstaculizaran las acciones vinculadas a la ofensiva migratoria del gobierno federal.Tras la condena, el congresista republicano Tom Tiffany, aliado político del presidente Donald Trump y entonces precandidato a gobernador de Wisconsin, llegó incluso a pedir públicamente que la exjueza fuera encarcelada en una publicación en redes sociales.Antes de la audiencia de sentencia, los abogados de Dugan evitaron realizar declaraciones. Sin embargo, anticiparon que la exmagistrada tenía previsto dirigirse personalmente al tribunal, lo que representaría sus primeras manifestaciones públicas sobre el caso después de más de un año de silencio.Wisconsin: la disputa por la condena y el pedido de prisiónLa defensa intentó durante el proceso que se reconociera la inmunidad judicial de Dugan, al argumentar que las decisiones adoptadas mientras ejercía como jueza no podían dar lugar a un proceso penal. No obstante, el juez federal Lynn Adelman rechazó esa interpretación y también desestimó los intentos de anular la condena.En el memorando de sentencia presentado por la fiscalía, los representantes del gobierno sostuvieron que la exjueza incumplió el juramento realizado al asumir el cargo y puso en riesgo tanto a los agentes encargados de hacer cumplir la ley como a la seguridad pública.El fiscal federal adjunto Richard Frohling escribió que los jueces cuentan con un amplio margen de discrecionalidad, aunque afirmó que existe un límite que no pueden sobrepasar y sostuvo que Dugan lo había cruzado.Hannah Dugan y el operativo que originó el proceso judicialTodo comenzó el 18 de abril de 2025, cuando agentes migratorios acudieron al tribunal del condado de Milwaukee después de enterarse de que el ciudadano mexicano Eduardo Flores-Ruiz, de 31 años, debía presentarse ante Dugan en una audiencia relacionada con un caso estatal por agresión.Así operó el ICE con su presunta nueva modalidad en Los ÁngelesLos agentes pretendían detenerlo porque había reingresado ilegalmente a EE.UU.. Al llegar al tribunal, la jueza salió a su encuentro y cuestionó la validez de la orden administrativa que portaban, al sostener que no constituía fundamento suficiente para concretar el arresto dentro del edificio judicial.Después de ese intercambio, los agentes se dirigieron a la oficina del juez principal. Mientras tanto, Dugan permitió que Flores-Ruiz y su abogada abandonaran el juzgado por una puerta privada destinada habitualmente al jurado.Sin embargo, los agentes lograron localizar al inmigrante en un pasillo del edificio. Lo siguieron hasta el exterior y finalmente concretaron su arresto después de una breve persecución a pie.Una semana más tarde, agentes del FBI arrestaron a Dugan dentro del mismo tribunal y la retiraron esposada. Meses después, en noviembre, Eduardo Flores-Ruiz fue deportado.
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