Por qué Arizona tiene fama de ser un estado “morado” en las elecciones: qué significa

Arizona pasó de ser considerado durante décadas un bastión republicano a convertirse en uno de los estados más disputados de Estados Unidos. Esa transformación explica por qué suele definirse como un estado “morado” o purple state, una categoría reservada para aquellos territorios donde ninguno de los dos grandes partidos tiene garantizada la victoria y donde una diferencia mínima de votos puede cambiar el resultado nacional.Arizona y el concepto de swing state: qué significa y por qué es tan importanteUn swing state, también conocido como “estado péndulo”, “estado bisagra”, “campo de batalla” o “estado morado”, es aquel que puede inclinarse tanto por el Partido Demócrata como por el Partido Republicano según cada elección. La medida de Katie Hobbs en Arizona para beneficiar a millones de familias por suministro de aguaU.S. Vote Foundation detalla que estos estados suelen definirse por márgenes muy estrechos y, en muchos casos, terminan por votar a un partido distinto al que apoyaron en la elección presidencial anterior.La Constitución de Estados Unidos establece que cada estado cuenta con una cantidad determinada de votos electorales, asignados de acuerdo con su representación en el Congreso y, por lo tanto, con el tamaño de su población. Para las elecciones presidenciales de 2024 y 2028, la distribución responde a los datos del censo de 2020.En ese esquema, Arizona dispone de 11 votos electorales. Aunque esa cifra es muy inferior a la de estados como California (54), Texas (40), Florida (30) o Nueva York (28), su relevancia no depende de la cantidad de electores sino de la incertidumbre sobre quién ganará allí. Salvo en Maine y Nebraska, donde existe un sistema proporcional, la mayoría de los estados aplica la regla de “el ganador se lleva todo”. Esto significa que quien obtiene más sufragios populares en un estado recibe la totalidad de sus votos electorales, incluso si la diferencia fue de apenas una boleta. En consecuencia, una ventaja muy pequeña puede traducirse en un impacto sobre el resultado nacional.El péndulo político que convirtió a Arizona en un territorio decisivoDurante gran parte del siglo XX y comienzos del XXI, Arizona fue identificado como un estado con fuerte inclinación republicana. Sin embargo, los cambios demográficos, el crecimiento de las áreas metropolitanas y la aparición de un electorado cada vez más independiente modificaron ese escenario.De acuerdo con un análisis de la BBC, Arizona es el único de los siete estados bisagra que comparte frontera con México y aproximadamente uno de cada cuatro votantes es latino. Además, cuestiones como la inmigración, el aborto y la economía adquirieron un peso creciente entre las prioridades del electorado.El estado se convirtió en uno de los principales focos políticos tras las elecciones de 2020, cuando también estuvo en el centro de las denuncias infundadas sobre fraude electoral y de distintas protestas vinculadas al resultado presidencial.Elecciones de 2020: la ajustada victoria de Joe BidenLa elección presidencial de 2020 confirmó el carácter competitivo de Arizona. Joe Biden ganó el estado por una diferencia cercana a los 10.000 votos.Así, Biden se convirtió apenas en el segundo candidato demócrata en imponerse en Arizona en más de siete décadas, para la BBC el reflejo de un cambio gradual que experimentaba el estado.Arizona volvió a cambiar en las elecciones de 2024Cuatro años después, el péndulo volvió a moverse. Donald Trump recuperó Arizona tras imponerse sobre Kamala Harris, en una victoria que se expandió en los siete estados considerados decisivos durante la campaña presidencial.Cuando la agencia declaró oficialmente ganador a Trump, el republicano obtenía el 52,6% de los votos frente al 46,4% de Harris, una ventaja cercana a los 185 mil sufragios. Según Associated Press, la mayoría de los ciudadanos de Arizona emite su voto antes del día oficial de la elección, una modalidad que crece desde hace varios ciclos electorales y que obliga a esperar el procesamiento de grandes cantidades de boletas antes de conocer el resultado definitivo.Elecciones de 2026: qué viene ahora para ArizonaTras el cambio de signo político registrado en la elección presidencial, el estado inició un nuevo calendario electoral enfocado en los comicios de medio término. Las elecciones primarias se celebrarán el 21 de julio y servirán para definir los candidatos que competirán en las generales del 3 de noviembre.Antes de la jornada de votación se desarrollan distintas etapas del proceso electoral. El registro de votantes cerró el 22 de junio, el voto anticipado y el envío de boletas por correo comenzaron el 24 de junio, mientras que el período de sufragio temprano concluye el 17 de julio y la certificación oficial de los resultados de las primarias está prevista para el 6 de agosto.En estas primarias se definirán los candidatos para una amplia variedad de cargos:Gobernador y vicegobernador. Secretario de Estado. Fiscal general. Tesorero estatal. Superintendente de instrucción pública. Inspector de minas. Dos comisionados de la corporación estatal. Los 60 integrantes de la Cámara de Representantes de Arizona. Los representantes federales correspondientes a los nueve distritos del estado. Las encuestas disponibles muestran que la carrera por la gobernación continúa como muy competitiva. Los distintos sondeos presentan escenarios ajustados entre la actual gobernadora demócrata, Katie Hobbs, y el republicano Andy Biggs, mientras una proporción significativa de votantes todavía no definió su preferencia.
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