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Video: resumen de Argentina vs. Egipto por el Mundial 2026
El equipo albiceleste, campeón defensor del título, ganó 3 a 2 en Atlanta en los 16avos de final y se metió entre los ocho mejores; Lionel Messi tuvo una tarde épica
La selección argentina derrotó este martes a Egipto 3 a 2 en un partido histórico que se disputó en el Mercedes Benz Stadium de Atlanta y arbitró el francés François Letexier por los octavos de final del Mundial Estados Unidos-México-Canadá 2026 y se metió entre los ocho mejores.El elenco africano se imponía con un cabezazo de Yasser Ibrahim en el primer tiempo y otro tanto de Mostafa Zico en el complemento. Sin embargo, la albiceleste lo revirtió con tres goles en 11 minutos: Cristian Romero descontó de cabeza; al ratito Lionel Messi marcó el empate con un remate desde adentro del área y; a los 92′, Enzo Fernández definió un contraataque de cabeza. En el primer tiempo, el arquero Mostafa Shobeir le atajó un penal a Messi, cuando su equipo ya ganaba 1 a 0.Argentina 3-2 EgiptoEn los primeros minutos el protagonismo fue compartido porque Egipto se animó y le quitó la pelota a la Argentina. El elenco africano salió a jugar de igual a igual, presionó y se defendió lejos de su arco. Incluso, los tres primeros envíos al área fueron suyos, el último a través de un córner que derivó en el 1 a 0 con un cabezazo de Yasser Ahmed Ibrahim El Hanafi, quien le ganó en el salto a Lisandro Martínez.La albiceleste pasó un momento de zozobra, aturdido por la desventaja. Pero siguió con su libreto y, por el centro, encontró un penal para igualar producto de una infracción de Haissem Yousry Fouad Hassan sobre Nicolás Tagliafico, quien llegó al área tras un gran pase filtrado de Enzo Fernández. Lionel Messi ejecutó cruzado, al igual que frente a Austria, y el arquero le adivinó el palo.El cooling break le sirvió al entrenador Lionel Scaloni para acomodar las piezas, luego de un arranque de partido muy adverso. Enseguida, Rodrigo De Paul envió un gran centro que cabeceó Alexis Mac Allister y atajó de gran forma Shobeir, para entonces ya la figura de los suyos. Luego, Messi estrelló en la parte posterior del palo derecho de Shobeir un tiro libre y no pudo igualar el marcador.El juego se volvió un monólogo albiceleste, pero con dificultades para abrir a una defensa que, en ventaja, se paró más cerca de su arco. Con Leandro Paredes de eje y un Messi apagado, fue el 5 de Boca el que condujo y en sus pies casi nació el empate. El volante le dio un pase cruzado a Tagliafico, quien de primera metió la pelota hacia el centro del área y Julián Álvarez remató cruzado, pero otra vez Shobeir evitó el gol con un manotazo salvador.El primer tiempo terminó en la misma sintonía, pero la albiceleste llegó al descanso largo en desventaja. Para el complemento, Scaloni no hizo modificaciones en el equipo y apostó por los mismos 11 jugadores. La primera ocasión fue a través de un remate de De Paul, débil a las manos del arquero. La jugada se gestó por el centro, como casi todas y por donde insistió para encontrar la igualdad.Con el correr de los minutos, la Argentina fue sumando el nerviosismo lógico de saberse afuera del Mundial. Y para colmo, en un contraataque Egipto anotó el segundo tanto con una gran jugada individual de Haissem Hassan, quien corrió por la banda derecha con el balón, se la dio a Mohamed Salah y este asistió a Mostafa Zico, que definió de gran forma ante una lenta salida de Emiliano Martínez. Sin embargo, el gol fue anulado a instancias del VAR por una infracción sobre Lisandro Martínez en ofensiva y la albiceleste volvió a respirar.La alegría por el gol anulado para la Argentina duró poco. En el siguiente contraataque, Egipto volvió a facturar y con la misma fórmula. Salah condujo, se la dio a Hassan y este, tras desbordar a Lisandro Martínez, envió un centro que conectó Mostafa Zico adentro del área chica.La Argentina fue por la heroica. A esa altura, con poco más de 20 minutos por delante, se le quemaron todos los libros y fue a buscarlo con más orgullo que juego al encontrarse en una situación límite, como nunca antes en el ciclo de Scaloni. Y logró el descuento en la cabeza de Cristian Romero, quien jugando de 9 definió y pudo vencer al, hasta ese momento, infranqueable arquero.Envalentonado y con el aliento de su público, el equipo de Scaloni siguió yendo y arrinconó a Egipto contra Shobeir. Messi encaró por la derecha, apiló rivales y pisó el área, pero su forzado centro no lo pudo conectar bien Lautaro Martínez. A la siguiente, llegó el desahogo: otro balón al área, Lautaro no pudo definir y el esférico le quedó a Gonzalo Montiel. De espaldas al arco, el lateral derecho de River se la cedió al 10 y este fusiló con su zurda al arquero, que otra vez la tocó pero no la pudo rechazar.De vuelta en tablas, el campeón del mundo fue a buscar el triunfo frente a un oponente ‘groggy’. El partido se rompió y Paredes cortó un contraataque que se festejó como un gol. Egipto salió del fondo y se volvió a animar, como al principio del juego. Y el libreto se invirtió: el que contraatacó fue Argentina. Julián Alvarez le quitó la pelota a Mohamed Salah y se la cruzó a Lautaro. Este corrió por la derecha, esperó y le tiró un preciso centro a Enzo Fernández quien en el segundo palo le cambio el sentido a la pelota con un gran cabezazo y dejó atónito a Shabeur.Los últimos instantes fueron un mezcla de algarabía y sufrimiento. La Argentina se defendió como pudo y, por momentos, hasta con la pelota. Egipto, muy molesto con los fallos del árbitro a partir del gol que le anularon y de una infracción que pidió previa al gol de Enzo, casi que no pudo tener una ocasión para anotar y se despidió del torneo con mucha bronca, sobre todo porque tuvo ante sus manos una histórica clasificación a octavos de final y se le esfumó en un puñado de minutos.El festejo argentino fue hasta emotivo, con lágrimas en los ojos de un Lionel Messi que se vio afuera de la Copa del Mundo. Es que la Argentina estaba entregada, psicológicamente derrumbada y fue el 10 el que marcó el camino y la rescató. Después de la asistencia a Romero y antes de su gol para el empate, apiló jugadores rivales por la derecha y dejó en claro que todavía se podía. Allí, en su hambre, nació la épica remontada que quedará en la historia y que, posiblemente, tenga aun mucho más valor si el 19 de julio la selección argentina se va del MetLife Stadium con el trofeo en sus manos.La selección albiceleste avanzó a cuartos de final y espera por Suiza o Colombia, que se enfrentan este martes a las 17 en Vancouver.