Economía
Controversia: enojo por el mal estado de los caminos en un municipio y alerta por un puente de madera
La Sociedad Rural de Balcarce, en el sudeste bonaerense, sostiene que el mantenimiento de la red vial es insuficiente; el municipio, en tanto, afirma que todos los recursos se destinan a los caminos, pero asegura que no alcanzan para realizar las obras de fondo
Durante años, los productores de Balcarce, en el sudeste bonaerense, apostaron al diálogo. Participaron de reuniones con funcionarios, integraron una comisión de caminos, acercaron propuestas e incluso llevaron experiencias de otros municipios donde el mantenimiento de la red vial rural funciona con esquemas de gestión compartida. Sin embargo, aseguran que esas gestiones no se tradujeron en mejoras sostenidas de los caminos. El municipio, gobernado por Esteban Reino (UCR), señala que destina todos los fondos disponibles a la red vial, pero afirma que los recursos no alcanzan para afrontar las obras estructurales que requiere una extensa red de caminos rurales.“Tenemos un municipio con el que siempre hubo diálogo, pero no da respuesta a la problemática”, resumió Osvaldo Melucci, presidente de la Sociedad Rural de Balcarce. Según explicó, desde hace casi una década la entidad viene impulsando propuestas para mejorar la gestión de la red vial, aunque, a su juicio, ninguna logró consolidarse. El dirigente recordó que años atrás funcionó una comisión de caminos integrada por productores que permitió mejorar el estado de parte de la red. Sin embargo, expresó que ese esquema dejó de funcionar hace más de tres años y que desde entonces la situación volvió a deteriorarse. “Se mejoró mucho, pero después la comisión se retiró y otra vez cayó el tema de los caminos, la maquinaria y el personal”, afirmó.El mal estado de los caminos rurales ya genera pérdidas económicas para siete de cada diez productoresEl año pasado, la Sociedad Rural local organizó dos reuniones con amplia participación de productores. En la primera invitó a representantes de municipios como Tandil y Benito Juárez para mostrar modelos de gestión que, según la entidad, dieron buenos resultados. En la segunda participó el intendente, quien escuchó los reclamos y, de acuerdo con Melucci, se comprometió a avanzar este año con un esquema de trabajo conjunto entre el municipio y los productores.“El productor dijo todo lo que tenía que decir y él se comprometió a generar una nueva gestión entre productores y municipio. Eso no pasó”, sostuvo el ruralista. Para la entidad, el planteo nunca fue administrar directamente los fondos, sino participar en las decisiones sobre su utilización. “Queremos ser parte de las decisiones, de las presupuestaciones, de los destinos de la plata, de lo que se cobra y de lo que se paga, como funciona en Benito Juárez y en otros partidos”, señaló Melucci.El principal reclamo de los productores apunta a que dicen que el dinero que aportan con la tasa vial no se refleja en el estado de los caminos. Según indicó el dirigente, un establecimiento de alrededor de 700 hectáreas paga en promedio $3111 por hectárea en cada una de las seis cuotas anuales, lo que representa un desembolso cercano a los $13 millones por año. Sin embargo, insistió en que el planteo no apunta al monto que pagan los productores. “El problema no es la tasa. El productor no tiene problema en pagar. El problema es que los caminos están mal”, afirmó.Voló la soja: el precio internacional subió US$17,55 en medio de un cóctel de importantes factores alcistasA su entender, el inconveniente radica en el modelo de gestión. Sostuvo que, cuando se realizan reparaciones, estas no logran sostenerse en el tiempo. “Van, arreglan un camino, pero a los dos meses ya no lo pueden mantener. Hay alcantarillas tapadas que no se destapan. No les funciona el modelo de gestión”, señaló.Según el dirigente, todavía existen caminos terciarios donde las máquinas prácticamente no ingresan desde hace años y otros sectores donde el mantenimiento resulta insuficiente. Aseguró que esa situación no solo complica el movimiento de la producción agropecuaria, sino también la vida cotidiana de quienes viven en el ámbito rural.Puente de maderaProductores de la zona citaron como ejemplo el puente de madera ubicado en el paraje La Esperanza, sobre el camino que conduce a la estancia Los Cardos. Debido a su deterioro, la combi que traslada alumnos a la Escuela N° 32 dejó de utilizar ese paso y debe realizar un recorrido alternativo para llegar al establecimiento, lo que implica mayores tiempos de viaje y un incremento en los costos operativos del servicio.Pese al creciente malestar, Melucci aclaró que la Sociedad Rural no impulsa dejar de pagar la tasa vial ni promueve medidas de fuerza. “Nosotros no queremos poner a los productores en rebeldía. Lo único que queremos es que la tasa se refleje en los caminos y ser parte de la solución”, sostuvo.RespuestaDesde el municipio, en tanto, señalaron que el sistema de mantenimiento de los caminos rurales se financia con el 70% de lo recaudado por la tasa vial, el 50% de los ingresos por marcas y señales, el 100% de las multas vinculadas a caminos rurales y la totalidad del Fondo Compensador de Obras Viales Rurales de la Ley 13.100, integrado con recursos que la provincia distribuye a los municipios provenientes del impuesto inmobiliario rural. Indicaron que la tasa se cobra en seis cuotas bimestrales y que el presupuesto previsto para este año destinado a la red vial asciende a unos $3700 millones.Según explicaron, esos recursos se destinan al funcionamiento integral del sistema vial. El presupuesto contempla $1214 millones para bienes de consumo —como neumáticos, cuchillas, aceites, tosca, tubos y estabilizado—, $647 millones para alquiler de maquinaria, $636 millones para sueldos, $400 millones para bienes de uso, $380 millones para reparaciones, $240 millones para combustible y $110 millones para un plan hidráulico.Desde la comuna señalaron que el distrito cuenta con una red de entre 1100 y 1300 kilómetros de caminos rurales y sostuvieron que los recursos alcanzan para realizar tareas de mantenimiento, pero no para ejecutar las obras estructurales que reclaman algunos productores. "Siempre aclaramos que la tasa es de mantenimiento de caminos, no de reconstrucción de los mismos“, indicaron. En ese sentido, remarcaron que muchas de las intervenciones solicitadas corresponden a obras de fondo, cuyo costo es considerablemente mayor. Como ejemplo, señalaron que, a diferencia de Balcarce, municipios como Tandil cuentan con una contribución específica equivalente a un litro de gasoil por hectárea por año destinada exclusivamente a financiar ese tipo de trabajos.También destacaron que en los últimos años reforzaron el parque vial. Según indicaron, pasaron de contar con tres máquinas destinadas a los caminos rurales a disponer actualmente de ocho equipos propios, además de incorporar nueva maquinaria y complementar las tareas con equipos alquilados. Explicaron que las roturas representan uno de los principales costos del sistema. "Un banco de válvulas de una motoniveladora sale entre $60 y $70 millones“, ejemplificaron. Por ese motivo, este año alquilaron dos máquinas y una retroexcavadora para reforzar los trabajos y prevén sumar más equipos cuando comience la “temporada fuerte”, entre octubre y el verano, período en el que se concentran las obras de mayor magnitud, como los alteos de caminos.