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¿Lukaku se burló de Trump en su festejo de gol?
La forma en que celebró el último tanto de la goleada de Bélgica a Estados Unidos estuvo cargada de varios gestos picantes en medio de la polémica por la habilitación de Folarin Balogun y en la que intervino el presidente estadounidense
Entre varias de las imágenes que dejó el partido entre Estados Unidos y Bélgica, el festejo del gol que marcó el delantero Romelu Lukaku, para sellar la goleada a uno de los anfitriones del Mundial, se llevó todas las miradas. La forma en que celebró estuvo cargada de varios gestos picantes en medio de la polémica por la habilitación de Folarin Balogun en la que intervino el presidente Donald Trump.Cuando el partido estaba a escasos minutos de finalizar, el atacante de Napoli lo liquidó con un derechazo cruzado y, apenas la pelota cruzó la línea, descargó toda su euforia frente a los hinchas estadounidenses que estaban presentes en Seattle. Primero, Lukaku llevó sus manos detrás de las orejas para hacer el clásico gesto de “Topo Gigio”, desafiante a las tribunas locales. Luego, acompañó la celebración con un movimiento de su mano derecha imitando una boca que habla, en una clara referencia a todo lo que se conversó en la previa del encuentro.El festejo no terminó ahí: el delantero belga también realizó un movimiento similar al baile de Trump, según lo entendieron varios usuarios de las redes sociales. Todo esto en medio de la polémica desatada luego de que el propio presidente de Estados Unidos reconociera este lunes, en una conferencia de prensa en la Casa Blanca, que había pedido a la FIFA que revisara la sanción de Balogun, expulsado en el partido anterior, medida que le prohibía jugar frente a Bélgica.¿Lukaku se burló de Trump en su festejo de gol?Tras el gol, Lukaku dirigió su mirada hacia la zona de los palcos, donde se encontraba el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. El delantero se limitó a señalar hacia ese sector con gesto desafiante, antes de ser abrazado por sus compañeros cerca del banderín del córner.La decisión del organismo de dejar en suspenso la suspensión automática del atacante estadounidense generó un fuerte malestar en Bélgica, que consideró irregular el procedimiento y advirtió, mediante varios comunicados, que impugnaría la presencia del futbolista si finalmente jugaba, decisión que el organismo que regenta Infantino no avaló. La celebración del belga fue leída como una respuesta directa al clima que rodeó al partido, marcado por las críticas a la FIFA, la intervención de Trump y la tensión generada por la habilitación de Balogun para disputar un cruce de eliminación directa.