Para mayores de 50: la Argentina participa de un tratamiento revolucionario para tratar la degeneración macular

En un contexto en el que, gracias a los avances de la ciencia y la medicina, la expectativa de vida es cada vez mayor, es fundamental trabajar por el bienestar en las diferentes etapas de la vida.En este sentido, mantener la autonomía y disfrutar los tiempos de ocio en edades avanzadas se vuelve crucial. Hoy, a través del Charles Centro Oftalmológico, Argentina participa de un estudio global de terapia génica que promete revolucionar la manera de tratar la degeneración macular, una enfermedad común en adultos mayores, que afecta la visión y compromete muchas áreas de la vida.“La degeneración macular húmeda es una patología que afecta el centro de la retina, el punto de máxima precisión visual, e impide ver correctamente. La persona ve todo como borroso y esto genera dificultades para leer, reconocer números. Incluso impide elegir la ropa que te querés poner o identificar alimentos, entre otras actividades cotidianas que requieren visión fina”, explica el doctor Patricio Schlottmann, médico oftalmólogo, especialista en retina, jefe de Investigación Clínica en Charles Centro Oftalmológico y director de Oftalmología en la Organización Médica de Investigación (OMI). Señala que se trata de una enfermedad frecuente en personas mayores de 55 años, con mayor incidencia hacia los 75 años, y que suele comenzar en un ojo para luego afectar al otro. Los hábitos saludables para sobrellevar la enfermedadCuenta que si bien es una patología que tiene una carga familiar, no es hereditaria, y la prevención es muy importante para bajar las chances de que la enfermedad se desarrolle. Menciona hábitos saludables que pueden hacer la diferencia: 1) Descansar bien2) Practicar actividad física3) Alimentarse correctamente, preferentemente a base de una dieta mediterránea4) Evitar fumarSchlottmann aborda la problemática con una mirada empática, atenta a las vivencias de los pacientes. “En general, cuando uno escucha a los pacientes añosos, hablan de la necesidad de disfrutar del tiempo que les queda. Son personas que han vivido una vida activa y han llegado a jubilarse y quieren tener su tiempo libre con tranquilidad y sin depender de otros permanentemente. Esta es una enfermedad muy disruptiva, porque genera una pérdida de autonomía y esto trae consecuencias emocionales”, dice.
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