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El “estadounidense accidental” Balogun, en la encrucijada entre el fútbol, la identidad y la política en el Mundial
El delantero, nacido en Nueva York de madre nigeriana y criado en Inglaterra, quedó en el centro del debate sobre la ciudadanía por nacimiento luego de que Trump intercediera ante la FIFA para que pudiera jugar los octavos de final.
NUEVA YORK (Reuters).– Folarin Balogun disputará este lunes el partido más importante de su vida, en medio de una compleja intersección entre el fútbol, la identidad y la política estadounidense, después de que una intervención del presidente Donald Trump lo colocara en el centro de una de las mayores controversias del Mundial.Balogun no debía estar disponible para el partido de octavos de final frente a Bélgica, ya que había sido expulsado en el encuentro anterior de Estados Unidos ante Bosnia y Herzegovina.Sin embargo, el domingo, la FIFA sorprendió al anunciar la suspensión de la sanción que le impedía jugar.El giro tiene una fuerte carga de ironía. Trump, que ha pedido en reiteradas ocasiones eliminar el derecho a la ciudadanía por nacimiento, había instado públicamente al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, a revisar el caso de Balogun.El delantero obtuvo la ciudadanía estadounidense por nacimiento porque su madre, de origen nigeriano, no pudo regresar a su país tras un viaje a Nueva York, al encontrarse demasiado avanzada en su embarazo para volar. Un mes después del nacimiento de su hijo, regresó con él al Reino Unido, donde Balogun creció antes de decidir representar a Estados Unidos.Tras haber jugado inicialmente para las selecciones juveniles de Inglaterra, optó por incorporarse al programa de U.S. Soccer en 2023.Un símbolo en el debate sobre la ciudadaníaLa historia personal de Balogun añadió una dimensión extra a un Mundial ya de por sí excepcional para él. Su carrera floreció en el mayor escenario del fútbol al mismo tiempo que la selección norteamericana deja atrás su histórica imagen de ser una cantera integrada mayoritariamente por jugadores blancos.Quienes defienden la ciudadanía por nacimiento celebraron sus actuaciones en un momento en el que la inmigración, la ciudadanía y la identidad estadounidense ocupan un lugar central en el debate político del país.“Balogun demuestra que la ciudadanía por nacimiento no es una laguna legal: es Estados Unidos”, tituló un editorial del Miami Herald publicado el jueves.“El caso del señor Balogun es un ejemplo extraordinario del bien que generan mecanismos como la ciudadanía por nacimiento, al ofrecer oportunidades que de otro modo muchas personas no tendrían, permitiéndoles desarrollar todo su potencial y contribuir a Estados Unidos en beneficio de todos”, afirmó Jorge Loweree, director de programas del American Immigration Council.“Así es como debe jugarse este deporte y así deben aplicarse las reglas. No tiene nada que ver con Trump”, añadió.Estados Unidos es uno de los 33 países, la mayoría ubicados en el Hemisferio Occidental, que reconocen la ciudadanía automática por nacimiento, tras un fallo de la Corte Suprema de 1898 que confirmó que la Decimocuarta Enmienda garantiza ese derecho.De Pulisic a BalogunDurante años, Christian Pulisic fue la gran figura del seleccionado estadounidense y una de las pocas celebridades reales del fútbol masculino en un país históricamente distante de ese deporte.Pero aunque el “Capitán América” sigue siendo el favorito de los patrocinadores, fue Balogun quien emergió como la gran revelación del seleccionado, con tres goles que alimentaron la ilusión de una larga campaña en el torneo.Un año y medio después de que Pulisic generara polémica por celebrar un gol con el llamado “baile de Trump”, Balogun recibió elogios de la mayor estrella del deporte estadounidense, LeBron James, tras imitar en la cancha el festejo conocido como “Silencer” del astro de la NBA.La expulsión y el inesperado giroEl sueño se convirtió en pesadilla el miércoles, cuando fue expulsado tras una revisión del VAR, que determinó que había pisado el tobillo del defensor bosnio Tarik Muharemovic, en una acción que pareció accidental.Pulisic abrazó a Balogun mientras el delantero de 25 años aceptaba la decisión con serenidad. Días después, prometió dedicar toda su energía a apoyar a sus compañeros desde fuera del campo en el duelo ante Bélgica.Pero menos de una semana después de que la Corte Suprema le propinara a Trump un duro revés al bloquear su principal objetivo político de eliminar la ciudadanía por nacimiento, el presidente llamó a Infantino en busca de una reconsideración.“El momento y la evolución de esta historia han sido extraordinarios de presenciar”, afirmó Loweree.Una encuesta de Reuters/Ipsos realizada este año mostró que la mayoría de los estadounidenses se opone a eliminar la ciudadanía por nacimiento.Aunque Infantino confirmó haber hablado con Trump, negó que el mandatario hubiera influido en la decisión de suspender la sanción.“Aquí me siento en casa”Balogun creció en Londres y se formó en la cantera del Arsenal, por lo que podía representar a Inglaterra, Nigeria o Estados Unidos."Siento que aquí estoy en casa“, explicó Balogun cuando la selección norteamericana anunció oficialmente que jugaría para el el equipo.Contó que tomó la decisión junto a su familia, aunque también influyó un viaje de vacaciones a Orlando.“Fue entonces cuando realmente vi toda la fuerza de los aficionados estadounidenses”, recordó. “Estoy muy feliz de haber tomado esta decisión”.