Ingeniero y constructor: “Es mejor tener una casa propia de 45 metros sin parqué ni aire acondicionado que no tener nada”

El ingeniero y constructor español Arturo Coloma planteó la necesidad de impulsar un cambio profundo en las políticas de vivienda para dar respuesta a la creciente dificultad de acceso que enfrentan miles de familias y jóvenes en España. En ese sentido, sostuvo que es posible incrementar de manera significativa la oferta habitacional, pero la gente deberá cambiar ciertos estándares: “Es mejor tener un piso de 45 metros cuadrados sin parqué ni aire ni supereficiente energéticamente que no tener nada”, aseveró. Según explicó al diario ABC, la construcción de nuevas viviendas dependerá de que existan condiciones adecuadas para la inversión. “Se pueden construir todas esas viviendas si se cuenta con la iniciativa privada. Para las clases menos pudientes se pueden hacer viviendas que las podrá promocionar el sector público o el sector privado y para ello se necesitarán suelo, agilidad administrativa y financiación. Y hay que buscar fórmulas para que ese 20 por ciento inicial que los jóvenes no pueden ahorrar no sea un problema para acceder a una vivienda”.Para Coloma, uno de los principales problemas radica en la excesiva burocracia y en la ausencia de una estrategia de largo plazo por parte de los gobiernos. A su juicio, determinadas promociones destinadas a los sectores de menores ingresos no resultan rentables para las empresas, por lo que requieren un respaldo decidido desde el ámbito público.“La burocracia y la falta de visión estratégica son un freno. Y habrá un tipo de viviendas que no podrá hacer la iniciativa privada porque no salen las cuentas. Hace falta una decisión valiente que no la ha adoptado ninguno de los grandes partidos del país”, afirmó.El ingeniero también remarcó que la necesidad de garantizar un techo debe estar por encima de cualquier otro debate. En ese marco, consideró que el mercado por sí solo no puede resolver las dificultades de acceso de los sectores con menores recursos y defendió la implementación de diferentes alternativas, tanto de alquiler como de compra, adaptadas a las posibilidades económicas de cada familia.“La gente tiene que vivir en algún sitio y las viviendas se pueden hacer. Hay sectores de la población que no van a poder pagar una vivienda en régimen libre por lo que tiene que haber soluciones para ellos, ya sea en alquiler o en propiedad”, señaló.En su análisis, Coloma sostuvo que resulta necesario asumir una discusión incómoda sobre las características de las viviendas que podrán construirse para responder a la demanda existente. Consideró que, ante la imposibilidad de que todos accedan a inmuebles amplios y con las máximas prestaciones, será necesario priorizar soluciones más modestas antes que mantener a miles de personas sin acceso a una vivienda.“La gente ya se ha cansado de las palabras. Se han hecho pisos para la clase media a precios entre 230.000 y 300.000 euros. Pero es que hay personas que no van a poder comprar nunca una de 100.000 euros y sólo van a poder pagar 150 euros al mes. Y también hay que bajar el nivel porque no se puede sorber y soplar a la vez. No todas pueden tener parqué, aire acondicionado o 100 metros cuadrados o ser super eficientes energéticamente. Hay personas que tendrán que vivir en casas de 45 metros cuadrados y con un pequeño aparato de aire acondicionado para el verano. Esto es difícil de decir y por eso no se dice. Eso es una realidad y es mejor eso que no tener nada, como ahora”.Con estas declaraciones, Coloma puso el foco en la necesidad de replantear las prioridades del mercado inmobiliario y de las políticas públicas, con el objetivo de ampliar el acceso a la vivienda para los sectores más vulnerables. Su planteo apunta a impulsar soluciones habitacionales viables desde el punto de vista económico, aun cuando impliquen resignar determinadas prestaciones, como una forma de atender una demanda que, según sostiene, ya no admite más demoras.
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