Emam Ashour, el faraón rebelde: estuvo preso, paga millones en multas y es el dueño del gol en Egipto

Hay jugadores que son distintos, que cuando sus equipos amagan con declinar, ellos tienen la virtud de rescatarlos. Son los que rompen moldes, por capacidad y personalidad. Goleadores ocasionales que con una sola aparición son capaces de transformar un resultado. Egipto lo tiene y se llama Emam Ashour, un futbolista tan talentoso adentro del campo de juego como controvertido y polémico fuera de él. Muchas veces cuestionado por su juego individualista, el volante es el héroe silencioso que, a la sombra de Mohamed Salah, transformó su destino y el de su selección en el presente Mundial. A sus 28 años, Ashour es una de las grandes irrupciones del fútbol egipcio en los últimos años. Aunque el peso mediático de la selección africana suele recaer sobre la figura emblemática de Mohamed Salah y Omar Marmoush, el veloz volante se transformó en el complemento perfecto de aquellos dos y en actor determinante para su seleccionado en este Mundial. Sobre todo, a la hora de arrastrar marca y crear espacios sin pelota, una característica con la que Egipto logró destrabar los duros partidos en etapa de grupos ante Bélgica (1 a 1) y Nueva Zelanda (3 a 1).Cuando nada les salía a los Faraones ante Bélgica, Ashour dio muestra de su olfato goleador para marcar el agónico 1 a 1; este último viernes volvió a aportar otro gol clave con un efectivo cabezazo que sirvió para abrir el marcador ante Australia, por los dieciseisavos de final. El tanto, por las obvias circunstancias del encuentro, fue muy festejado por el jugador y todo Egipto, ya que terminó siendo determinante para la posterior victoria por penales y la clasificación, cortando una sequía de 92 años sin que Egipto anotara en un partido de eliminación directa en un Mundial (la última vez había sido en 1934). Además, con estas dos anotaciones, se convirtió en el tercer futbolista egipcio en la historia en marcar más de un gol en Copas del Mundo, emulando a Abdelrahman Fawzy y Mohamed Salah.El gol histórico ante AustraliaEGIPTO PEGÓ PRIMERO EN DALLASEmam Ashour ganó de cabeza y puso el 1-0 de equipo ante Australia.#MundialEnDSPORTS #FIFAWorldCup pic.twitter.com/vIgjZdiDB3— DSPORTS (@DSports) July 3, 2026Nacido el 20 de febrero de 1998, el actual jugador del Al Ahly FC se destaca en el panorama internacional como un volante de toda la cancha, con mucha presencia en las dos áreas. Su estilo de juego combina una imponente potencia física con una velocidad en las transiciones defensivas y ofensivas, sumada a su excepcional pegada desde media y larga distancia. De hecho, es el dueño de las pelotas paradas. Sus aptitudes opacan cualquier mínimo defecto sobre el césped. Es un mediocampista total, intenso en duelos, con mucha llegada y muy buenos pases. Según los registros de FIFA, en 321 minutos jugados, tiene un 89 por ciento de efectividad en pases dados. Sin embargo, el principal problema es su irascible carácter, que le trajo muchos problemas extradeportivos. El más grave fue una agresión a un guardia de seguridad, en junio de 2024, donde fue enjuiciado por un tribunal de delitos menores y, tras declararse culpable, fue condenado a seis meses de prisión efectiva. “Reaccioné así porque recibí un llamado de mi esposa Yasmine que estaba haciendo acosada por un grupo de jóvenes y que la seguridad no intervenía”, se justificó. Superada esa situación procesal volvió a jugar al futbol en el Al Ahly, pero sin alejarse los problemas. En un período de pocos meses protagonizó un insólito y millonario récord de sanciones económicas interna por actos de indisciplinas: primero, una multa de 1 millón de libras egipcias por una fuerte pelea con el capitán del equipo, Mohamed El-Shenawy, y poco después otra de 1,5 millones por negarse a viajar a un compromiso de la Champions League Africana.Hoy, según el sitio Transfermarkt, Ashour tiene un valor de mercado de 3.500.000 de euros. Seguramente, después del Mundial su cotización se eleve y su destino profesional cambie más allá de la suerte de Egipto en la competencia.Aunque los antecedentes no lo ayudan. Su única experiencia en el futbol europeo fue el FC Midtjylland de Dinamarca, donde llegó como una promesa por algo más de 3 millones de euros. Pero más allá de haber convertidos goles en la Europa League, aprovechó un permiso médico para viajar a Egipto y no regresar más al país nórdico, excusándose en el frio, el idioma y el despido del técnico que lo había llevado. Se declaró en rebeldía y obligó al club danés a venderlo nuevamente Al Ahly, donde después de superar otra grave lesión logró la madurez competitiva necesaria para templar su carácter y afrontar la exigencia de una Copa del Mundo. Mucho de este presente goleador está en la confianza depositada por el técnico Hossam Hassan, que a pesar de los sucesivos actos de indisciplinas y lesiones apostó por su recuperación física y futbolística y lo incluyó en la lista definitiva para participar del Mundial. Algo que el propio Ashour está respaldando con actuaciones destacadas y goles importantes, llevando a su selección por primera vez a los octavos de final de una Copa del mundo. El martes tendrá la oportunidad de enfrentar a la Argentina de Messi y de volver a mostrar su rebeldía y talento. Dos características que lo transforman en un jugador distinto, a la sombra de Mohamed Salah, la gran figura de Egipto.
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