Massa esquiva la interna entre Cristina Kirchner y Kicillof, pero busca mediar para evitar una ruptura en 2027

El exministro de Economía y excandidato presidencial del peronismo en 2023, Sergio Massa, optó por evitar la exposición pública y las opiniones sobre la interna justicialista, que enfrenta a los laderos de Cristina Kirchner y a los de Axel Kicillof. No obstante, por debajo de los radares, habla tanto con el gobernador bonaerense como con Máximo Kirchner y, aseguran sus fieles, baja un mensaje de unidad ante el riesgo de una ruptura de Fuerza Patria.“Está preocupado por la pelea de ‘los primos’. Plantea la unidad, porque si esto se rompe, nos puede ganar cualquiera. Está conteniendo y acompañando. Los dos sectores están muy beligerantes y él habla con los dos”, dijo a LA NACION uno de los dirigentes que frecuenta a Massa en las oficinas que el exministro de Economía tiene en la avenida Del Libertador, donde concentra su actividad política.“Ve posible una ruptura. Por eso, se involucró y habla con los dos”, añadió el dirigente massista consultado, que consideró que el líder del Frente Renovador estirará los tiempos para volver a presentarse con fuerza en la agenda pública y se ilusiona con volver a ver a su jefe calzándose el traje de candidato a presidente. “En los cien metros finales [por el tramo en el que se define una postulación presidencial], Massa te mata”, consideró la fuente consultada.En las filas de Kicillof subrayaron que Massa “tiene diálogo permanente con Axel”. Desestimaron, así, que el exjefe de Gabinete nacional tenga preferencia por el sector más alineado con La Cámpora. Massa conserva presencia en la Legislatura, donde su alfil Alexis Guerrera se alterna en la presidencia de la Cámara de Diputados anualmente con Alejandro Dichiara, alineado con Máximo Kirchner. En el Senado, su esposa, Malena Galmarini, encabeza una comisión clave, la de Reforma Política. En el gabinete bonaerense, conserva la cartera de Transporte, con Martín Marinucci, luego de la salida de Jorge D’Onofrio, investigado por una maniobra presuntamente fraudulenta con las fotomultas.“Se está manteniendo al margen, pero habla con los dos”, dijeron cerca de Massa al contestar sobre la interna. Activo aunque con bajo perfil público, Massa mantiene aún su interés sobre Tigre, el distrito que gobernó y que actualmente conduce Julio Zamora, su exaliado, con quien está enfrentado. Desde las filas del intendente mencionaron que la interna local sigue viva para el exministro, quien controla el Partido Justicialista local que, sin éxito, intentó ganar Zamora, a quien el PJ no le permitió competir con su lista contra la nómina massista.La semana pasada, Massa recibió elogios del diputado Miguel Ángel Pichetto, quien lo caracterizó como “una figura en expectativa y, también, un posible candidato”, según informó la agencia Noticias Argentinas. Pichetto -que recompuso su vínculo con Cristina Kirchner y, en paralelo, abrió diálogos con dirigentes como Emilio Monzó, Victoria Tolosa Paz y exlibertarios alineados con el senador bonaerense Carlos Kikuchi- dijo que Massa “ha hecho un milagro en la crisis, con la inflación y todo el proceso económico” y opinó que “todavía tiene posibilidades”.
Leer nota completa en La Nación →