La historia de la empresa avícola Roth SRL comenzó en 1955 con un objetivo que iba mucho más allá de producir huevos. Los abuelos de Emerson Roth buscaban crear una actividad que les permitiera mantener unida a la familia y evitar que las nuevas generaciones emigraran a Buenos Aires, como ocurría con muchos jóvenes del interior.
Setenta años después, aquella iniciativa se transformó en una empresa de tercera generación, con producción integrada, sucursales propias en varias provincias y una nueva inversión orientada a la economía circular.
“Mis abuelos junto con mis padres tenían la intención de que los hijos no se fueran a Buenos Aires, como pasaba antiguamente. Querían desarrollar una empresa que pudiera hacerse en familia y eso desembarcó en la producción de huevos”, recordó Roth.
La firma, ubicada en Maciá, Entre Ríos, comenzó incubando pollitas, criándolas, y fabricando alimento balanceado. Con el paso de los años fue especializándose hasta concentrarse exclusivamente en la producción de huevos y de granos para abastecer a sus propias gallinas.
Hoy la empresa comercializa su producción bajo la marca Huevo Campo y llega con sucursales propias a Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Buenos Aires y Neuquén.
Además, realiza con recursos propios prácticamente toda la operación. “Todo lo hacemos nosotros: el transporte del producto, el movimiento de granos, la maquinaria, la cosecha y el cultivo de las tierras. No tercerizamos nada. Todo lo hemos logrado a pulmón para ser lo más competitivos posible”, explicó.
Un informe destaca que el consumo de huevos en Argentina es el más alto del mundo, con casi 400 unidades anuales por habitante
Aunque el consumo de huevos en Argentina alcanzó el récord de 395 unidades por habitante al año, Roth advirtió que el sector atraviesa un momento complejo por el fuerte crecimiento de la oferta. Según explicó, la incorporación de nuevos productores y la expansión de las granjas existentes redujeron drásticamente la rentabilidad.
“Hace unos meses trabajábamos con márgenes brutos cercanos al 40%, pero hoy hay productores con rentabilidad prácticamente nula. Hay más de 63 millones de gallinas en el país y toda esa producción queda en el mercado interno porque Argentina todavía no es un exportador importante de huevos”, señaló.
En ese contexto, consideró que el desarrollo de mercados externos será clave para equilibrar la oferta y también insistió con un viejo reclamo del sector: reducir el IVA del huevo del 21 al 10,5%, como ocurre con otras proteínas animales, para disminuir la informalidad y mejorar la competitividad.
Mientras tanto, la empresa continúa invirtiendo. La principal apuesta pasa por incorporar tecnología proveniente de China para transformar automáticamente el guano de las gallinas en fertilizante orgánico.
“Estamos trayendo una tecnología china para transformar el guano en un fertilizante orgánico. El barco ya viene viajando y en pocas semanas comenzaremos a instalar los tanques de fermentación”, contó.
El sistema permitirá reducir la humedad del estiércol, estabilizarlo y convertirlo en un fertilizante rico en fósforo, nitrógeno y otros nutrientes que luego utilizarán en los campos donde producen los granos destinados a alimentar sus propias ponedoras.
“Esto nos va a permitir darle mayor valor agregado a la tierra, reducir el uso de fertilizantes químicos y bajar costos. En principio será para autoconsumo, pero si tenemos excedentes no descartamos comercializar el producto”, adelantó.
La inversión refleja la estrategia que la familia Roth viene sosteniendo desde hace décadas: integrar todos los procesos posibles dentro de la empresa y agregar valor en origen, una filosofía que comenzó con el sueño de mantener unida a una familia del interior y que hoy continúa con proyectos de innovación para seguir creciendo.
Agro & Campo
Una empresa avícola de Maciá, que “nació para que los hijos no tuvieran que irse a Buenos Aires”, hoy invierte y apuesta a transformar el guano de las gallinas en fertilizante orgánico
La historia de la empresa avícola Roth SRL comenzó en 1955 con un objetivo que iba mucho más allá de producir huevos. Los abuelos de Emerson Roth buscaban crear una actividad que les permitiera mantener unida a la familia y evitar que las nuevas generaciones emigraran a Buenos Aires, como ocurría co...