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El régimen de Irán despliega todo su aparato de propaganda en el masivo funeral de Khamenei, a cuatro meses de su muerte en un bombardeo
Clérigos, autoridades, dignatarios extranjeros y una multitud de dolientes le rinden homenaje tras sus 37 años en el poder; los homenajes masivos inician mañana y se extenderán hasta el lunes
TEHERÁN.– El cuerpo del líder supremo iraní abatido el primer día de la guerra, el ayatollah Ali Khamenei, empezó a ser velado el viernes en la Gran Mosalla (Mezquita) de Teherán, un vasto complejo religioso y cultural de la capital, mientras clérigos, autoridades, dignatarios extranjeros y otros dolientes le rendían homenaje tras sus 37 años en el poder.Irán organizó una semana de procesiones fúnebres masivas en honor a Khamenei –que murió en febrero por ataques aéreos estadounidenses e israelíes al inicio de una guerra de cuatro meses– como un ejercicio de propaganda que muestre la devoción pública hacia el Estado teocrático de la república islámica y su fervor revolucionario.Se esperaba que el cuerpo de Khamenei fuera trasladado a Qom, Nayaf y Kerbala, los grandes centros chiitas de Irán e Irak, antes de ser enterrado el jueves en Mashhad, sede del santuario de peregrinación más sagrado del país.Momento crítico para la república islámicaSu ataúd fue descubierto a última hora del jueves ante una multitud de seguidores que sollozaban, se balanceaban y se golpeaban la cabeza al compás de un canto fúnebre, mientras se lanzaban flores desde el féretro hacia la multitud. El viernes, el ataúd –y los de los familiares asesinados junto a él– fue expuesto en la gran sala de oración construida en honor a su predecesor, el ayatollah Ruhollah Khomeini.El funeral llega en un momento crítico para Irán, donde los gobernantes clericales, respaldados por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, parecen haber sobrevivido a lo que consideraban una guerra existencial contra sus enemigos más grandes y poderosos.Sin embargo, casi cinco décadas después de la revolución de 1979, y a pesar de todas las proclamaciones oficiales de unidad nacional en los días previos al funeral de Khamenei, la república islámica rara vez ha estado tan fracturada internamente.El apoyo al liderazgo clerical es muy frágil, según los analistas, y el nuevo líder supremo, el actual líder supremo del régimen, Mojtaba Khamenei, no ha aparecido en público desde que resultó herido en el ataque que acabó con la vida de su padre. El dirigente solo se expresa mediante mensajes escritos y no ha aparecido en público.Años de sanciones devastadoras han paralizado la economía, mientras que las fuerzas de seguridad han reprimido con cada vez más dureza las crecientes oleadas de protestas masivas en todo el país, lo que culminó con la muerte de miles de manifestantes en enero.El funeral del fallecido líder supremo sirvió de ocasión además para la reaparición pública –por primera vez desde el inicio de la guerra– de Ahmad Vahidi, jefe de la Guardia Revolucionaria, nombrado en el cargo a inicios de marzo tras la muerte de su predecesor Mohamad Paqpur el primer día de la contienda.Fotos publicadas en internet por medios estatales mostraron a Vahidi asistiendo a una reunión sobre el funeral de Khamenei y luego sentado junto a su féretro mientras la teocracia iraní celebraba un servicio más pequeño para él el jueves por la noche cerca de la antigua casa del líder supremo en el centro de Teherán.Vahidi se ha convertido en una figura clave en la formulación de la postura dura de Irán en las negociaciones para un posible fin permanente de la guerra con Estados Unidos, según expertos. Se cree que forma parte de un pequeño círculo en contacto directo con el nuevo líder supremo de Irán.Los funerales de KhameneiEsos graves problemas han quedado relegados a un segundo plano esta semana, en la que las autoridades han montado una demostración de poder estatal y apoyo masivo, movilizando a lo que esperan que sean millones para que participen en el funeral.Las calles de Teherán estaban estrictamente controladas, con vehículos militares y policiales alineados en las principales vías y con la policía y miembros de la fuerza paramilitar Basij, vestidos con remeras negras, patrullando en motocicletas. Irán advirtió a Estados Unidos e Israel no lanzar ataques durante el funeral.Tras la llegada de los ataúdes el viernes, llevados en alto sobre las manos levantadas de una multitud que los esperaba, fueron depositados en la sala de oración sobre un estrado blanco escalonado, frente a un nicho arqueado de gran altura, decorado con azulejos de intrincados motivos, flanqueado por banderas nacionales.Las paredes del reciento están cubiertas de grandes retratos del difunto ayatollah, banderas negras en señal de luto y banderas rojas, símbolo del martirio y la venganza.Un turbante negro, que llevan los clérigos que afirman descender del profeta Mahoma, descansaba sobre el ataúd sobre un pañuelo a cuadros doblado, símbolo en Irán de los ideales revolucionarios milicianos y de la solidaridad con los palestinos.Las autoridades esperan entre 15 y 20 millones de participantes sólo en Teherán para este homenaje de tres días. El acto pretende ser una demostración de fuerza, tras el conflicto de casi 40 días con Estados Unidos e Israel que costó la vida a numerosos altos dirigentes y a miles de civiles.“La gente vendrá de todo Irán. Habrá muchísima gente”, comentó en voz baja Hosein Moghadassi, un empleado de 43 años, mientras se espera que algunos empiecen a hacer fila desde el viernes por la noche a la espera de la apertura de las puertas a la multitud a las 6 del sábado (23.30 del viernes en la Argentina).El vasto complejo dónde se realizan las ceremonias, concebido para acoger las grandes oraciones del viernes, conmemoraciones oficiales y concentraciones religiosas, permanecerá abierto día y noche hasta el lunes.A continuación, un cortejo que transportará el féretro de Khamenei desfilará por las calles de Teherán, antes de dirigirse el martes a la ciudad sagrada de Qom.Las delegaciones, entre las que se encontraban las del Líbano, Irak y Yemen –países donde se encuentran los aliados más fuertes de la red de poder regional de Irán–, entraron sucesivamente en la sala para situarse ante los ataúdes.También se esperaba la asistencia del expresidente ruso Dimitri Medvedev y de un alto responsable del Parlamento chino, He Wei. El presidente iraquí, Abdul Latif Rashid, el primer ministro armenio, Nikol Pashinián, y el primer ministro pakistaní, Shebaz Sharif, llegaron a Teherán para asistir al funeral.La presencia del hijo de Ali Khamenei y actual líder supremo del régimen, Mojtaba Khamenei, no ha sido confirmada.Las familias del líder del grupo terrorista Hezbollah, Hasan Nasrallah, y del alto mando Imad Mughniyeh, estrechos aliados libaneses de Irán fallecidos en ataques israelíes, asistieron a la ceremonia.Agencias AP, AFP y Reuters