Deportes
Mundial 2026: Cabo Verde, el país de 10 islas que creó la morna y tiene un fuerte vínculo con YPF
Situado a 600 kilómetros de las costas de Senegal, el archipiélago tiene 500.000 habitantes; fue colonia portuguesa y se independizó en 1975
El fútbol ubicó a un pequeño país, muy poco conocido, en el mapa: Cabo Verde. No sólo despertó curiosidad sobre dónde queda, sino que se volvió la sorpresa del Mundial. Aunque los llamados Tiburones Azules no ganaron ningún partido en la fase de grupos, lograr un empate con España, Uruguay y Arabia Saudita fue para este flamante seleccionado una hazaña histórica. Con hambre de seguir haciendo historia, el archipiélago del océano Atlántico es el próximo rival de la selección argentina este viernes a las 19 en Miami. A continuación, estos son seis datos para conocer a Cabo Verde.1. Fue colonia portuguesa durante casi cinco siglosEl archipiélago de 10 islas principales que forman Cabo Verde —Isla de Sal, Santiago, San Nicolás, Santa Luzia, San Antonio, Maio, Fogo, Brava, Buena Vista y San Vicente—, de clima templado, playas paradisíacas y geografía volcánica, fue registrado por primera vez por navegantes europeos a mediados del siglo XIV y estaba deshabitado. Portugal, en pleno período de asentamiento colonial, ocupó las islas, situadas a 600 kilómetros de las costas de Senegal, y las pobló con colonos y miles de esclavos traídos desde el oeste de África. Durante casi 400 años funcionó como un centro de comercio atlántico de esclavos. Como resultado, los caboverdianos son un mestizaje de portugueses y de todas las tribus del Golfo de Guinea. “A partir de la abolición de la esclavitud en 1878, Cabo Verde ya no representaba para Portugal un sitio de interés, debido a la escasez de recursos naturales por la geografía volcánica y las sequías. A Portugal no le redituó económicamente y la abandonó”, dijo a LA NACION Javier Andrigo, presidente de la Sociedad de Socorros Mutuos “Unión Caboverdiana” de Dock Sud, Buenos Aires. En medio de sequías y hambruna, los habitantes se dedicaban a la agricultura y la actividad marítima, pero generaban muy poco dinero. Según explicó Andrigo, ante este escenario, los habitantes, en busca de un futuro mejor, hacia fines del siglo XIX abandonaron la agricultura y comenzaron a trabajar en compañías navieras. Ahí comenzó la diáspora hacia otros países. Más de 100 años después, cuando muchos países de África se independizaron de sus colonos europeos, en Guinea-Bissau (a más de 600 kilómetros) cobró especial relevancia Amílcar Cabral, el actor político más importante de la historia de ese país y de Cabo Verde. En la época colonial, Portugal enviaba a los africanos académicos a seguir formándose en Europa. Cabral nació en la vecina Guinea-Bissau, pero sus padres eran caboverdianos, por lo que para los isleños también es de los suyos. Considerado el “San Martín de Cabo Verde”, hizo el primario y el secundario en las ciudades de Praia y Mindelo y después, como un alumno destacado, lo mandaron a Lisboa a estudiar y se recibió de ingeniero agrónomo.Como contó Andrigo a este diario, en la universidad conoció a estudiantes africanos bajo regímenes coloniales europeos. Ya como ingeniero contratado por Lisboa, Cabral fue enviado a Guinea-Bissau a hacer relevamientos en el terreno. Allí vio la cruda realidad que vivían los habitantes del país continental: hambrunas, sequías y pobreza. Junto con sus compañeros conocidos y bajo un efecto contagio por la independencia de otras naciones africanas, comenzó a gestarse una revolución anticolonial que derivó en una guerrilla contra el ejército portugués entre 1963 y 1974; murieron entre 8000 y 15.000 personas en ese período. Si bien Guinea-Bissau y Cabo Verde se independizaron bajo procesos separados y con dos años de diferencia, la revolución decantó en las islas más temprano que tarde. Incluso la agrupación que integró Cabral se llamaba Partido Africano para la Independencia de Guinea y Cabo Verde.Guinea-Bissau declaró su independencia en septiembre de 1973, apenas días después de que fuera asesinado Cabral a manos de portugueses. En tanto, Cabo Verde se liberó de Lisboa el 5 de julio de 1975. “Cabral no solo fue un ideólogo de la independencia de estos dos países, sino que también fue escritor, poeta y filósofo. Tiene una relevancia muy importante en África y es uno de los referentes de todas las independencias de los países del continente”, reflexionó Andrigo.Inicialmente, ambos países planeaban unificarse bajo una misma nación bajo el liderazgo de Cabral; tras su muerte, fue su hermano Luis quien tomó el mando del país. Sin embargo, un golpe de Estado en Guinea-Bissau en 1980 fracturó la alianza política, llevando a Cabo Verde a separarse en 1981 y establecer su propio régimen.En noviembre de 1980, el entonces primer ministro y comandante militar João Bernardo ‘Nino’ Vieira derrocó al presidente Luís Cabral, medio hermano de Amílcar Cabral.“Tras la independencia surgió un vigoroso movimiento de recuperación de las referencias africanas. El pueblo caboverdiano comenzó a revalorizar elementos culturales que habían sido marginados durante el período colonial. Este proceso de recuperación no implicó un rechazo absoluto del legado europeo, sino la construcción de una identidad que reconoce la pluralidad de influencias sin abandonar la matriz africana”, expresó Risanda Soares, magíster en Historia y docente en la Universidad de Mindelo, a LA NACION. En Cabo Verde el idioma oficial es el portugués, pero los habitantes, que son alrededor de 500.000 (menos que Mar del Plata), hablan en dialecto caboverdiano, una mezcla de todos los dialectos de las tribus del golfo. Praia es la capital y viven allí alrededor de 130.000 personas. 2. Es uno de los países más estables de ÁfricaTras abandonar el régimen de partido único que gobernaba desde la independencia y virar hacia una democracia en la década de 1990, Cabo Verde supo convertirse en uno de los Estados más estables del continente africano. Diversos índices internacionales la ubican sistemáticamente entre las primeras posiciones de la región. Nunca sufrió un golpe de Estado desde su independencia en 1975 y mantiene una alternancia pacífica entre oficialismo y oposición.Además, todas las transiciones presidenciales y parlamentarias se realizaron mediante elecciones libres y pacíficas. Es el segundo país menos corrupto de África (después de Seychelles), según el Índice de Percepción de la Corrupción 2025 de Transparency International.El Índice Ibrahim de Gobernanza Africana ubica habitualmente a Cabo Verde entre los cinco mejores países africanos en aspectos como Estado de derecho, participación política, transparencia y desarrollo humano. En paralelo, la esperanza de vida es de 75 años —una de las más altas de África—, la alfabetización es superior al 88% de los adultos y más del 95% de la población goza de electricidad. “A diferencia de muchos países africanos, Cabo Verde no enfrenta rivalidades étnicas. La mezcla entre europeos y africanos, en un contexto en el que ambos tuvieron que unirse para superar las difíciles condiciones de las islas, dio origen a una identidad única”, marcó Soares.Según consideró, los líderes supieron interpretar el contexto de los cambios globales de finales del siglo XX y comprendieron que “sólo el consenso y la responsabilidad política podían garantizar el desarrollo”. Las remotas islas no tienen recursos naturales. Es casi una paradoja: comparado con la África continental, Cabo Verde no tiene con qué subsistir; sin embargo, es de los que más logró crecer en la región. Apenas alrededor del 10% de su territorio es apto para la agricultura debido a su origen volcánico y a la escasez de lluvias. Esa limitación obliga al país a importar entre el 80% y el 90% de los alimentos que consume.Esa realidad llevó al archipiélago a desarrollar un modelo económico basado en los servicios y el turismo, que representa una cuarta parte del PBI. Cada año recibe más de un millón de visitantes, una cifra que duplica ampliamente su población. Soares, en ese marco, insistió en que la escasez de recursos incluso aleja a los excolonizadores europeos y a los funcionarios caboverdianos de explotar riquezas que, “afortunadamente”, no existen. Eso, según la académica, hasta la actualidad evita la corrupción y la influencia extranjera. Aunque es un país modelo en aspectos como expectativa de vida, corrupción y educación, la escasez de recursos implica complejos desafíos. La fuerte dependencia del exterior hace que la economía sea vulnerable a las crisis internacionales, lo que obliga a los gobiernos a reforzar la asistencia social. “Las inversiones en energías renovables, el apoyo a las economías comunitarias y sociales —especialmente en los municipios rurales— y los programas que fomenten la producción nacional son caminos fundamentales. Cabo Verde cuenta con 22 municipios distribuidos en sus nueve islas habitadas, pero existen preocupantes desigualdades territoriales”, advirtió Soares, ya que las islas más turísticas son las que concentran la riqueza.3. Hay más caboverdianos en el exterior que en las islasEl concepto de la nacionalidad caboverdiana incluye tanto al que nació en las islas (en cualquier momento de la historia) y al extranjero que tiene padres o abuelos caboverdianos. Y es que durante gran parte de la historia, la diáspora no era voluntaria, sino una necesidad impuesta por la búsqueda de mejores condiciones de vida. A partir de este concepto de Nación, contó Soares, la población inmigrante creció de manera significativa y, con el tiempo, se consolidó a través de generaciones de descendientes que hoy conforman comunidades caboverdianas dispersas por todo el mundo. “Este proceso hizo que la diáspora llegara a ser numéricamente mayor que la población residente”, sumó.Aunque no existe un número oficial, se estima que entre 1,5 y 2 millones de caboverdianos y sus descendientes viven fuera del archipiélago, una cifra que triplica la población residente. El propio gobierno de Cabo Verde impulsa un proyecto para elaborar estadísticas oficiales.¿El valor que más los representa? No perder esos lazos con Cabo Verde. 4. La Argentina alberga una de las comunidades más antiguas Otra vez sin datos precisos,