Tras ocho meses de parálisis: vuelve a producir la histórica fábrica de cosechadoras que se vende por US$1

Tras ocho meses de parálisis, Vassalli Fabril volverá a poner en marcha su producción. Desde este viernes, los cerca de 240 trabajadores de la histórica fábrica de cosechadoras retomarán la actividad industrial en jornadas de cuatro horas diarias, luego de que alrededor del 90% del personal aprobara en una asamblea la propuesta presentada por la futura conducción de la empresa. El objetivo inicial será terminar y entregar una cosechadora que había quedado pendiente de entrega, aunque el plan apunta a comenzar una recuperación gradual de la actividad con vistas a la próxima campaña agrícola. La empresa, ubicada en Firmat, Santa Fe, tiene tres plantas.Según pudo saber LA NACION de fuentes cercanas al proceso, hasta ahora los empleados asistían a la planta, pero prácticamente no había producción. La empresa mantenía únicamente ventas esporádicas de repuestos mientras avanzaban las negociaciones por el traspaso accionario.La prioridad será completar, como se dijo, una cosechadora que quedó pendiente de entrega durante la gestión anterior. Según pudo reconstruir LA NACION, la nueva conducción comenzó en las últimas semanas a contactar clientes para regularizar operaciones que habían quedado inconclusas y generar los primeros ingresos genuinos de la empresa tras meses de inactividad.Máxima tensión: otro cruce de acusaciones hizo estallar la interna en la Sociedad Rural ArgentinaDe acuerdo con las fuentes consultadas, la intención es utilizar el producido de esa primera venta para seguir cancelando parte de la deuda salarial acumulada con los trabajadores. “Es una picardía seguir perdiendo el tiempo. Los brazos cruzados se descruzan y comienza lentamente la actividad”, resumieron.La reactivación ocurre incluso antes de que se concrete formalmente el cambio de dueños. Como informó LA NACION, un grupo de inversores encabezado por Roberto Santiago Chinelli avanza con la compra de la compañía por un valor simbólico de US$1, asumiendo además los pasivos de la empresa.Mientras tanto, Chinelli ya quedó al frente de la transición. En una comunicación enviada al personal, la empresa informó que el proceso de negociación por el traspaso accionario “se encuentra en su etapa final” y estimó que concluirá “entre el 24 y el 31 de julio”. También comunicó que los nuevos accionistas lo designarán “como nuevo gerente general de la compañía” y que, durante las semanas previas al cierre, “será quien estará a cargo de ultimar los detalles de esta transición”.Hasta que eso ocurra, la conducción formal seguirá en manos del actual directorio. Según pudo saber LA NACION, una vez cerrada la compraventa se realizará la asamblea en la que se aceptarán las renuncias de las actuales autoridades, encabezadas por la familia Marsó, y asumirán los nuevos accionistas.Indicador: aumentó un 14% la confianza del campo mientras persiste la prudencia por las inversiones a largo plazoFuentes cercanas al proceso señalaron que el reinicio de la producción no responde únicamente a la necesidad de entregar esa primera cosechadora. También sostuvieron que la nueva conducción observa un escenario comercial más favorable para lo que resta del año y para la campaña 2026/27, por lo que busca comenzar desde ahora a recuperar capacidad operativa.La propuesta aprobada por los trabajadores prevé una recuperación por etapas. En una primera instancia continuará el esquema de cuatro horas diarias, pero la intención es que, una vez concretado el traspaso accionario, una parte del personal pase a desempeñarse a jornada completa y que el resto se incorpore de manera gradual en los meses siguientes.De acuerdo con fuentes al tanto de las negociaciones, el objetivo es que hacia noviembre o diciembre la totalidad del plantel vuelva a trabajar a jornada completa.
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