Los números indican que el sector acuícola argentino encontró lugar para crecer y lo está aprovechando. Del 2024 al 2025 prácticamente duplicó sus exportaciones, sus índices de faena se cuadruplicaron en apenas 2 años y los principales actores auguran que la “curva de crecimiento” continúa.
Bajo el estrellato de la trucha arcoíris, Neuquén y Río Negro cuentan con una importante estructura productiva, que emplea a cientos de trabajadores, agrega valor a nivel industrial y sobrepasa por varios casilleros al tradicional salmón chileno, tanto en el mercado local como en el internacional.
En la última década, el sector dio un giro de 180 grados en su actividad. De acuerdo con los datos suministrados por Senasa, en 2016 sólo se faenaron un total de 699 toneladas de salmónidos, una cantidad que representa apenas el 6% de lo producido en 2025, 11.573 toneladas.
La tendencia, en realidad, empezó a profundizarse desde 2022 en adelante. En ese año, la faena se duplicó de 666 a 1318 toneladas, para hacer lo propio al año siguiente (2.972 toneladas) y crecer luego sin parangón. En 2024, se faenaron 9.296 toneladas y de cada el 2025 el incremento fue del 25%.
El caso Manila: En medio del renovado interés por la acuicultura argentina, una empresa que exporta trucha arcoiris hace 15 años detecta mayor demanda y debe incrementar su producción
Tal incremento de la producción, de más del 1500% en los últimos 10 años, responde también al avance en las exportaciones. Argentina hoy abastece principalmente de filetes refrigerados y congelados a países como Canadá, Estados Unidos, Japón, Chile, Uruguay e Israel, y les vende prácticamente el doble que lo que les vendía hace 2 años.
En 2024, la producción de trucha con destino a exportación totalizó unas 3764 toneladas mientras que, en 2025, la cifra escaló a 6109 toneladas. Una de las principales razones detrás de ese desempeño es la buena imagen que tiene ese producto, que en Argentina se cría sin antibióticos, con genética propia y bajo parámetros internacionales
“Logramos entrar a Estados Unidos con mejores precios que el salmón chileno, lo cual habla de la calidad de nuestros productos y de la constancia de las entregas a lo largo del año”, indicó, al respecto, Lucas Maglio, miembro de Idris Patagonia, una de las empresas líderes en el sector que, desde suelo neuquino, vende a los mercados más exigentes.
Aprovechando su estatus como “libre de enfermedades en salmónidos”, Argentina podrá exportar ovas de trucha arcoíris a cuatro países sudamericanos
Los indicadores más recientes muestran que el crecimiento continúa. Entre enero y mayo de 2026, señala el mensuario del Senasa, se movilizaron 2.440.781 truchas y salmones adultos con destino a engorde y otras 2.393.450 fueron trasladadas desde establecimientos productivos hacia plantas de procesamiento y ahumado.
Además, solo durante mayo se registró el movimiento de 681.539 ejemplares para engorde y 460.294 destinados a procesamiento, lo que muestra el ritmo sostenido de producción y abastecimiento que también observan desde la industria.
“El año pasado cosechamos 8.900 toneladas y este año aspiramos a superar las 10.000. Venimos en una curva fuerte de crecimiento”, señaló Maglio, respecto a la necesidad de cubrir la demanda externa.
Similares son las proyecciones que hacen desde Salmon Trout, una firma que produce actualmente entre 3.000 y 3.500 toneladas anuales de trucha destinada al mercado local, que crían en los embalses de Alicurá y Piedra del Águila, y procesan en Bariloche.
“Nos enfocamos en desarrollar el mercado interno como un sustituto de las importaciones de salmón. Hoy hacemos una producción de truchas de entre dos kilos y medio y tres kilos y medio, orientada principalmente a las cadenas de sushi y a los restaurantes que antes utilizaban salmón y hoy la usan cada vez más”, señaló Gabriel Morales, presidente y director de la firma.
También allí se mantiene una curva sostenida de crecimiento. “El mercado local está cada vez más demandante. Antes no existía esta trucha en el mercado interno y hoy es una alternativa al salmón”, evaluó Morales, quien incluso aseguró que Salmon Trout iba a ser inicialmente un proyecto exportador que terminó viéndose atraído por la demanda local.
De cara al futuro, sin embargo, indicó que la empresa continuará ampliando su capacidad productiva “y probablemente parte de los nuevos centros esté orientada a la exportación, sin dejar de atender el mercado interno”.
Más allá del crecimiento de los últimos años, las perspectivas para el sector continúan siendo alentadoras, sobre todo si se tiene en cuenta que, de acuerdo a las proyecciones internacionales, hacia 2040 será necesario duplicar la producción mundial de salmónidos.
“Neuquén y la Patagonia norte son punta de lanza en la producción nacional. Tenemos una oportunidad muy grande como Argentina para seguir creciendo”, concluyó al respecto el referente de Idris Patagonia.
Agro & Campo
La trucha no era tan trucha: Esa especie de criadero aumentó un 1500% su producción en una década y duplicó sus exportaciones en un año
Los números indican que el sector acuícola argentino encontró lugar para crecer y lo está aprovechando. Del 2024 al 2025 prácticamente duplicó sus exportaciones, sus índices de faena se cuadruplicaron en apenas 2 años y los principales actores auguran que la “curva de crecimiento” continúa. Bajo el ...