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El DT de Corea del Sur volvió al país tras el Mundial, fue recibido con abucheos y se fue escoltado por policías
Los hinchas llevaron carteles y gritaron contra Hong Myung-bo, que fue removido como entrenador tras la eliminación temprana; los videos del momento de tensión
Tras su temprana eliminación del Mundial 2026, el DT de la selección de Corea del Sur, Hong Myung-bo fue recibido con fuertes protestas al volver a su país. Los hinchas le gritaron y abuchearon durante su llegada, y las autoridades convocaron a más de 100 policías para un amplio operativo en el Aeropuerto Internacional de Incheon. Además, fue víctima de una amenaza de muerte a través de internet.La manifestación ocurrió poco después de que se desatara el escándalo en el país. El pasado domingo Hong renunció tras un triunfo y dos derrotas en la fase de grupos. Un resultado que ni siquiera lo calificó para los mejores terceros. Lo mismo ocurrió en Brasil 2014, cuando también era entrenador, y quedó afuera en dicha etapa de la competición. Sin embargo, esta vez se trató del peor resultado para Corea del Sur en la historia de la Copa del Mundo, ya que terminó en el puesto 34.Los hinchas mostraron su enojo frente a la selección de Corea del SurLa pérdida de la ilusión mundialista desató una ola de reclamos que llegó hasta el presidente surcoreano, Lee Jae Myung. El mandatario pidió disculpas a la nación, señaló que el equipo era liderado por “gente incompetente” y ordenó una investigación. En abril, un tribunal de Seúl había dictaminado que el nombramiento de Hong había sido bajo procedimientos defectuosos, algo que fue apelado por la Federación Coreana de Fútbol (KFA).Una de las principales críticas contra Hong fue que dejó afuera al capitán Son Heung-min para el partido frente a Sudáfrica, en el cual solo necesitaban un empate para avanzar. El veterano ya había insinuado que podía retirarse del fútbol, por lo que su presencia en este Mundial era fundamental.Parte de la selección de Corea del Sur arribó al país en el Aeropuerto Internacional de Incheon. Fueron Hong y ocho jugadores, entre los que se encontraban Kim Min-jae del Bayern de Múnich, Hwang Hee-chan del Wolverhampton y Lee Kang-in del Paris Saint-Germain. A pesar de llegar cerca de las 4 de la madrugada, eso no evitó que las inmediaciones estuvieran colmadas de hinchas enojados. Una enorme pancarta se desplegó frente a ellos que decía: “El fútbol coreano ha muerto”. Cuando los fanáticos vieron que la selección se acercaba, los gritos comenzaron. Uno de ellos les tiró trozos de “yeot”, que es un dulce tradicional coreano. La agencia de noticias surcoreana Yonhap informó que los hinchas gritaban: “¡Andate Hong Myung-bo!“. Indignación en la llegada del DT de Corea del SurLos abucheos se acrecentaron, mientras uno de los hinchas tocaba un bombo y todos cantaban contra la selección. Los fanáticos eran contenidos por varias barreras que fueron posicionadas alrededor del seleccionado para evitar incidentes. Además, decenas de policías estaban parados frente al público para controlar la situación.The Korea Herald informó que la policía surcoreana desplegó más de 100 efectivos y tres unidades móviles antidisturbios junto con personal de la policía aeroportuaria para manejar a la multitud. El operativo se intensificó luego de que Hong fuera víctima de una amenaza de muerte que fue publicada en internet tras la eliminación de la Copa del Mundo. “Iré al aeropuerto de Incheon el día que Hong regrese y lo mataré”, había escrito un usuario online.El rendimiento de Corea del Sur en la fase de gruposEl seleccionado arrancó en la Copa del Mundo con una victoria 2-1 frente a la República Checa. Sin embargo, la ilusión se esfumó rápido cuando sufrieron dos derrotas consecutivas frente a México y Sudáfrica, ambas por 1-0. Los hinchas criticaron con fuerza la polémica decisión de dejar a Son Heung-min en el banco durante el partido contra el país africano. Durante la conferencia de prensa posterior, explicó que buscaba usar al futbolista durante el segundo tiempo, aprovechando el cansancio de los jugadores sudafricanos. Sin embargo, el plan fracasó.