Economía
Techint no renovará el contrato de 150 trabajadores de su fábrica en Valentín Alsina por la caída en la actividad
La decisión afecta a operarios contratados de la planta de Tenaris SIAT, que había fabricado los caños para el gasoducto Perito Moreno; la empresa perdió a principios de año una licitación clave frente a la india Welspun y desde entonces trabaja con suspensiones
La planta de Tenaris SIAT, del Grupo Techint, en Valentín Alsina dejará de contar desde este miércoles con unos 150 trabajadores contratados, luego de que la empresa decidiera no renovar esos vínculos laborales en un contexto de menor actividad y falta de nuevos proyectos. La información fue confirmada a LA NACION por fuentes con conocimiento directo de la situación y también fue ratificada este lunes públicamente por el delegado de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Dylan Paz, durante una entrevista con el programa radial El Termómetro. Desde Techint no hicieron declaraciones ante la consulta de este medio.“El último jueves nos confirmaron la baja de 150 compañeros que a partir del miércoles no van a estar más”, afirmó Paz. Según explicó, se trata de operarios que en muchos casos llevan alrededor de cuatro años trabajando bajo contratos renovables, algunos con renovaciones mensuales y otros cada cuatro meses, en función de la carga de trabajo de la planta.“Nosotros estamos reclamando no solamente la continuidad laboral de estos compañeros, sino también que la empresa revise esta decisión y sostenga estos puestos durante cuatro meses más, que es el período en el que especula con que volvería a tener trabajo”, sostuvo el dirigente sindical.La planta de Valentín Alsina produce tubos de acero con costura de gran diámetro destinados a gasoductos, oleoductos y otros proyectos de infraestructura. Su nivel de actividad depende de la adjudicación de esas obras y, desde la finalización del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), hace unos nueve meses, funciona bajo un esquema de suspensiones debido a la menor carga de trabajo, según pudo reconstruir LA NACION.La planta había alcanzado uno de sus mayores niveles de actividad durante la construcción del gasoducto Perito Moreno (ex Néstor Kirchner), cuando llegó a emplear a más de 500 trabajadores para fabricar los tubos con costura de esa obra. Sin embargo, el panorama cambió este año después de que Tenaris perdiera la licitación para abastecer con caños el gasoducto de unos 500 kilómetros que unirá Vaca Muerta con la costa de Río Negro, una infraestructura clave para el proyecto Argentina LNG que impulsa Southern Energy.El consorcio —integrado por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG— adjudicó el contrato a la empresa india Welspun, cuya oferta resultó más competitiva. Tras conocerse el resultado, el presidente del Grupo Techint, Paolo Rocca, reveló que la compañía incluso había ofrecido igualar posteriormente el precio de la oferta ganadora con el objetivo de preservar la actividad industrial de la planta, aunque finalmente la adjudicación no fue modificada.En una carta difundida en febrero, publicada por LA NACION, Rocca explicó que el contrato representaba alrededor del 60% del mercado anual argentino de tubos con costura y advirtió sobre el impacto que tendría perder ese volumen de producción. Desde entonces, la planta pasó a funcionar bajo un esquema de suspensiones parciales mientras esperaba la aparición de nuevos proyectos.Según el delegado de la UOM, el gremio propuso mantener ese régimen de suspensiones hasta fin de año para evitar la pérdida de puestos de trabajo. La expectativa es que hacia octubre puedan surgir nuevas licitaciones vinculadas al desarrollo de Vaca Muerta que permitan recuperar parte de la actividad.Para los representantes sindicales, sin embargo, la explicación excede la pérdida de un contrato puntual. Paz atribuyó la situación a la mayor competencia de productos importados. “Hoy en Vaca Muerta hay récord de perforaciones y un nivel de actividad que no corresponde con lo que sucede acá. Esto se explica por la apertura de importaciones, que nos perjudica profundamente”, señaló.El conflicto laboral se produce además en medio de una relación que se había tensado entre el presidente Javier Milei y Rocca. Tras la derrota de Tenaris en la licitación, el mandatario cuestionó públicamente al empresario y lo bautizó como “Don Chatarrín”, en respuesta a sus críticas por la apertura comercial y el impacto de las importaciones sobre la industria local.Rocca respondió entonces que el planteo de Techint no apuntaba contra la competencia internacional, sino contra lo que considera condiciones desiguales frente a países que subsidian su producción. “No estamos pidiendo protección, estamos pidiendo una cancha nivelada”, sostuvo. Para el empresario, la apertura comercial debe ser gradual para evitar un deterioro de la industria y del empleo manufacturero.