La marcha universitaria se replicó en todo el país con protestas en más de diez provincias

Mientras la Plaza de Mayo se poblaba de militancia universitaria y lucía decorada con pancartas de agrupaciones docentes y estudiantiles, en los alrededores del epicentro de la Marcha Federal Universitaria marcaron territorio los sindicatos y los partidos políticos opositores a La Libertad Avanza, que en su mayoría optaron por mantenerse fuera de la plaza y concentrar a sus dirigentes sobre la Avenida de Mayo y la Diagonal Sur.El corazón de la plaza fue para las organizaciones estudiantiles y gremios universitarios, los impulsores del reclamo contra el Gobierno por el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. Se mezclaron entre ellos los gremios docentes de las centrales obreras vinculados a la educación. De hecho, sus dirigentes también fueron invitados al escenario como oradores.Había personas con guardapolvos blancos, profesores y grupos de amigos. Al igual que en la primera marcha universitaria, los ciudadanos se acercaron a Plaza de Mayo desde todos los laterales. Una vez más, allí estaban apostados los gremios y organizaciones sindicales. Los pasacalles firmados por el Frente Sindical Universitario, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y la Federación Universitaria Argentina (FUA) mostraban un mensaje claro: “Milei, cumplí la ley”. El reclamo en defensa de la educación pública seguía intacto, pero la convocatoria fue visiblemente menor.Según un cálculo de LA NACION, marcharon 120.000 personas, una cifra que queda lejos de la primera convocatoria universitaria para exigir fondos al Gobierno: en aquella ocasión, en abril de 2024, la plaza se colmó con 430.000 asistentes. Tampoco logró acercarse al número de la segunda movilización, en octubre de ese mismo año, cuando participaron 270.000 personas.A fondo_Marcha universitaria_DronEste martes por la noche, Cristina Kirchner salió al balcón de su casa en la calle San José 1111, en el barrio porteño de Montserrat, para saludar a un grupo de personas que, luego de participar en la marcha federal universitaria, se dirigieron al domicilio donde la expresidenta cumple su condena en prisión domiciliaria.Diferentes videos difundidos en redes sociales, mostraron el momento del saludo de la exmandataria. Allí observa el cruce de las calles San José e Hipólito Yrigoyen cargada de personas, con fuegos artificiales y numerosas banderas de partidos políticos, entre las que destacan las de La Cámpora.La multitud que se concentró en Plaza de Mayo en la ciudad de Buenos Aires y los grupos que colmaron distintas zonas del país para reclamar que se giren los fondos para las universidades no movieron al Gobierno de la postura que sostuvieron sus funcionarios en la previa: negar un ataque directo a ese sector educativo y vincular este tipo de reclamos a espacios políticos opositores a la gestión nacional. Además, distintos funcionarios del oficialismo enfatizaron en que buscan auditar lo que llamaron “las cajas”, discutir el arancelamiento y “eficientizar el uso de los recursos”.De momento, en la Casa Rosada esperan la definición de la Corte Suprema de Justicia con respecto a la ley de financiamiento universitario que salió del Congreso y que el Gobierno no aplicó.Tras la cuarta marcha federal convocada por la comunidad universitaria este martes, el subsecretario de Políticas Universitarias de la Nación, Alejandro Álvarez, volvió a tildar este miércoles la movilización de un hecho ”político”, se alejó de la discusión del número de personas que se congregaron en Plaza de Mayo y apuntó contra el rector de la Universidad de Río Negro y vicepresidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), Anselmo Torres.“La marcha no está cruzada por la política: es política y está organizada por partidos opositores. Ahora, la Ley de Financiamiento Universitario nació muerta. Viola el primer principio, que es el presupuestario", marcó Álvarez.Según el último parte del SAME, la Marcha Federal Universitaria finalizó sin incidentes de gravedad y solo se registraron dos asistencias médicas durante el acto central en Plaza de Mayo. Ambos casos estuvieron vinculados a caídas de propia altura y afectaron a hombres mayores de edad.Uno de los episodios ocurrió en la intersección de Hipólito Yrigoyen y Chacabuco, donde un hombre de 64 años sufrió un traumatismo en la boca con una herida cortante. El auxilio fue resuelto mediante telemedicina y no requirió traslado.El segundo caso se produjo en Bolívar 347, entre Moreno y avenida Belgrano. Allí, un hombre de 70 años con discapacidad presentó un traumatismo de cráneo y una herida cortante en el rostro, por lo que fue derivado al Hospital Argerich.Más allá de esas intervenciones, el SAME informó que todas las convocatorias programadas desde el mediodía —incluidas las concentraciones en Plaza Houssay, la UBA, la UTN y las columnas de la CGT, CONADU y FEDUN— concluyeron “sin incidentes solicitados en la zona”.El vicerrector de la UBA, advirtió sobre la crisis presupuestaria que atraviesan las universidades públicas en el marco de la marcha federal universitaria. “Hoy más del 80% de los docentes universitarios están por debajo de la línea de la pobreza. No hay universidad de excelencia posible si quienes enseñan no pueden cubrir sus necesidades básicas”, afirmó.En diálogo con Canal Tres de Rosario, Yacobitti sostuvo que “si el Gobierno no cumple con la ley, están empujando a la universidad al cierre”. Aunque aclaró que las universidades “van a dar la pelea”, señaló que sin presupuesto no pueden sostener su funcionamiento.Además, en declaraciones a Canal 8 de San Juan, explicó que el problema ya excede la discusión política. “Si no tenés para pagar salarios o servicios básicos, la universidad se ve obligada a dejar de funcionar. No es una amenaza, es una realidad física”, planteó.Por último, en Canal 7 de Mendoza, apeló al respaldo social frente al conflicto y aseguró que la sociedad “sabe que lo que se está defendiendo en las calles es el futuro de sus hijos y la posibilidad de progreso del país”.Tras la lectura del documento, y al ritmo de “Jijiji” de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, la multitud que se encuentra desde temprano en Plaza de Mayo comenzó a desconcentrar de manera pacífica.En el documento leído en Plaza de Mayo, las universidades públicas y los organismos de investigación defendieron el rol histórico del sistema educativo estatal y advirtieron sobre el impacto del ajuste presupuestario impulsado por el Gobierno. “La universidad pública se constituyó como una caja de resonancia de las grandes demandas del país, de sus dolores y de sus esperanzas”, señalaron desde el escenario principal ante miles de manifestantes.El texto sostuvo que la comunidad universitaria “asume la tarea de luchar por su universidad” y vinculó el reclamo educativo con otras demandas sociales, como las jubilaciones, la discapacidad, la salud, la alimentación y la industria nacional. En esa línea, remarcaron que el sistema de educación superior forma parte de una “larga lucha” por garantizar acceso a una formación “de máxima calidad para todos” y promover el desarrollo científico y tecnológico del país.Además, las autoridades universitarias, docentes, investigadores y estudiantes denunciaron que el financiamiento del sistema atraviesa una situación “crítica” y acusaron al Gobierno nacional de incumplir la Ley de Financiamiento Universitario. Según indicaron, las transferencias a las universidades nacionales registraron “una caída real acumulada del 45,6% entre 2023 y 2026”, lo que —afirmaron— generó un deterioro generalizado en el funcionamiento de las casas de estudio.El documento también hizo foco en la situación salarial del sector. Allí se advirtió sobre la pérdida de poder adquisitivo, el aumento del pluriempleo, las renuncias de profesionales formados y la crisis de las obras sociales universitarias. “Las y los trabajadores de las universidades públicas cobran salarios que no nos permiten llegar a fin de mes y cubrir las necesidades básicas”, concluyeron.“Siempre que la gente sale a la calle pasan cosas... Cumplan la Ley de Financiamiento Universitario y déjense de joder con la educación pública”, escribió en X el diputado nacional y referente del Frente Patria Grande.Ana Clara Goméz es graduada de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA como contadora y licenciada en administración. “Estoy acá junto a otros papás de estudiantes defendiendo el cumplimiento de la ley. Mi hija estudia en Exactas. Y la verdad es que el panorama de Exactas es muy distinto al panorama de Económicas, donde yo estudié. Exactas está cerrada. En ciencias químicas, que es donde estudia mi hija, se fueron muchos profesores. Vinimos para garantizarles que puedan estudiar, tener una profesión y vivir de eso en un futuro, como lo hicimos nosotros”, detalló al ser consultada sobre los motivos para sumarse a la cuarta marcha federal.Esperaba por el inicio del acto en la plaza con Gabriel Santi. “Ningún país puede llamarse tal si no tiene autonomía científica. Un ejemplo: jubilan los científicos nucleares que tenemos, ¿quién los va a reemplazar?. Volvemos a la época de antes de Perón. Nos quedamos sin médicos, sin maestros. Sin autonomía política tecnológica no podemos ser un país soberano”, consideró él. Y siguió: “Yo no lo pienso como una cuestión personal, sino algo que hace a la sociedad. Está más allá del individuo. Lo plantean como que uno estudió gratis y después se va afuera a ganar plata. No es ese el sentido. Es que puede devolverle al país lo que le dio. Ahora no está pensado el sistema universitario en conjunto con una política de desarrollo, de logística, de aprovechamiento de los recursos naturales”.“Hay que mejorar. Si tengo un taller, no puedo romper las herramientas. Cambiaré al que las usa, puedo renovarlas, pero no destruirlas. Sin estados no somos nada. ¿Qué somos? ¿Inquilinos de nuestro propio país? Estábamos orgullosos. Es lo que hizo distinto a la argentina durante décadas”, cerró Santi, quién también estudió en la UBA y tiene un hijo que ah
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