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Mundial 2026: El lado B de una selección argentina con puntaje ideal
Hay interrogantes que el equipo de Scaloni todavía no logró despejar más allá de haberse clasificado con números de privilegio
Si una semana antes del arranque del Mundial le hubieran dado a Lionel Scaloni completar la participación en el Grupo J con puntaje ideal, tres partidos ganados, 8 goles a favor y apenas uno en contra, habría firmado sin dudarlo. Es una figura de un viejo axioma futbolero, pero tenía que ver con el contexto de lesiones, de intrigas sobre las recuperaciones de jugadores que no sabía (todavía) si iba a poder contar con ellos. Por eso analizó tanto la lista de 26 incluso hasta el final del tiempo permitido por la FIFA, por eso fue modificando las decisiones de un día al otro también por los diferentes contratiempos que se le fueron sumando, como el desgarro de Leonardo Balerdi que le terminó haciendo un lugar a Marcos Senesi, que estaba de vacaciones y fue titular en el último partido ante Jordania.También es cierto que la mayoría de las decisiones que fue tomando el entrenador en los 99 partidos de este gran ciclo le dieron la razón desde los resutados (desde los sistemas tácticos, la elección de jugadores que no estaban en el radar de muchos y modifaciones a la hora del recambio o durante los mismos partidos), lo cual hace más complejo marcar situaciones que puedan ofrecer grietas en el equipo. Pero algo no termina de cerrar del todo en el actual equipo argentino, que mantiene su espíritu ganador dependiendo demasiado del desequilibrio de Lionel Messi y de dudas defensivas que no fueron despejadas pese a casi no sufrir goles.La selección mostró muchas cosas positivas, pero en otras no despejó interrogantes que pueden significar un problema mayor a partir de ahora, cuando arrancará el “verdadero Mundial” (otro axioma futbolero), el que no da revancha y que se definirá por merecimientos o goles. O por penales. Scaloni está muy pendiente del arco de Dibu Martínez, dice y reafirma que el Mundial lo ganará aquel que “defienda mejor”, pero ahí es justo la zona del equipo en donde más sufrió con los tiempos y las evoluciones. Y ante Jordania, más allá de que la clasificación estaba asegurada, probó con un futbolista (Exequiel Palacios) que salvo algunos ensayos, nunca había jugado en esa posición. Incluso por características y pruebas más confirmadas, por las propias decisiones tomadas por Scaloni antes, se esperaba que Giuliano Simeone sea quien comience como lateral derecho. Pero no. Apareció Palacios, lo que llevó a Simeone a jugar más adelantado: ¿Para tener un futbolista más explosivo por las bandas en los últimos metros, una característica que no abunda en esta lista?.“Cuando Gonzalo (Montiel) estuvo unos días afuera, Pala estuvo entrenando ahí. Consideramos que es una posición en la que debemos tener variantes. Nahuel (Molina) venía de jugar bastante y a Gonzalo no lo quise arriesgar porque creo que puede ser importante en otros momentos. Estoy seguro de que si le preguntaba si estaba para jugar, me iba a decir que sí, pero hoy era un partido para no arriesgar jugadores y poder ver a otro que eventualmente puede jugar ahí”, dijo Scaloni para justificar su decisión. Lo primero que dio a entender es que, si bien Molina es el titular, a Montiel lo puede necesitar para defender a un wing izquierdo de mayor jerarquía, para algún choque clave contra alguna potencia. Y no está mal que lo piense así. El tema es que el interrogante sobre las respuestas físicas de Montiel y Molina se mantienen, ya sea por precaución o porque no están en plenitud. Por algo había llevado en las semanas de preparación a Agustin Giay y Nicolás Capaldo, y se entrenaron con el grupo como si fueran mundialistas."Me encontré con algo nuevo, pero no es excusa. Uno está acá para ayudar desde el lugar en el que toque. Me tocó en esta posición adaptándome rápidamente y a disposición para el entrenador y el equipo", explicó el mediocampista de Bayer Leverkusen tras el partido.Palacios, salvo un pase lateral interior de la posición de lateral a volante central que pudo finalizar en contraataque de Jordania en el arranque de la segunda etapa, cumplió como lateral derecho. En el primer tiempo no se proyectó tanto, estuvo más pendiente de no cometer errores defensivos y el único duelo individual que lo exigió lo ganó, sobre la banda y cerca de su área (le cometieron infracción). En los segundos 45 minutos sí se soltó y trató de filtrarse por dentro o de mostrarse bien abierto por la derecha. Y se activó en el circuito cuando los ingresos de Messi, Almada, Mac Allister y Barco le dieron otra energía al equipo. ¿Esto significa que será el primer elegido por Scaloni para el puesto si ante un partido decisivo no puede contar con Molina ni Montiel?. Jordania vs Argentina - Mundial 2026Es muy común que los entrenadores digan (o piensen) “Fulanito puede cumplir esa función”, en referencia a un reemplazo ocasional o una necesidad puntual. Es cierto. Pero ¿sería la mejor opción?. Una cosa no es sinónimo de la otra. Y la misma ecuación puede aplicarse para el volante central de la selección. Comenzó Alexis Mac Allister en ese rol y ante Jordania arrancó Paredes. El volante de Liverpool lo hizo otras veces pero se sabe que se siente más cómodo como interior, suelto, con más llegada o presencia en el área rival. El mediocampista de Boca estuvo lúcido el sábado para filtrar pases y cumplir con la responsabilidad ofensiva, pero no terminó de redondear un buen partido defensivo. ¿Lo hizo mal o cometió un error decisivo? No. En la jugada del descuento de Jordania hay más un mérito ofensivo que déficit de la defensa que lo recibe. Pero como podría también pasar con Enzo Fernández o Rodrigo De Paul, ninguno de ellos ya siente esa posición del viejo “5 táctico”. Incluso Paredes cometió un error idéntico a Palacios con un pase lateral-interior en salida que pudo agarrar a todo el equipo abierto. Y en Boca ya había delegado esa función más defensiva en Milton Delgado, era el juvenil quien terminaba de insertarse entre los centrales para las coberturas y los retrocesos en el 4-4-2 de Claudio Ubeda, mismo sistema que eligió Scaloni para el Mundial. Con Enzo Fernández sucede lo mismo: es más determinante si juega más cerca del área rival que de la propia.Scaloni puede estar convencido de que no lo necesita, que desde el trabajo colectivo de todos los muy buenos mediocampistas argentinos logra “equilibrar” el equipo (más si se mantiene aceitado el pressing tras la pérdida de la pelota), pero es otra de las dudas que sigue ofreciendo el equipo en este Mundial, a la espera de un cruce más picante. Siguiendo con un puesto clave: el primer defensor central. Cuti Romero se fue lesionado ante Austria y nadie asegura -ni siquiera el DT- que pueda estar ante Cabo Verde. Si allí se ubica a Otamendi e ingresa Lisandro Martínez, el tema puede estar controlado. Si tomamos como referencia el partido de Senesi de este sábado, también, ya que quizás jugó su mejor cotejo con la selección. Ahora bien: ¿alcanza la vara de Jordania como para tener una plena confianza en Senesi?. En ataque, y teniendo en cuenta algunas ventajas que dieron defensivamente los rivales hasta ahora, a la selección le faltan sociedades que logren elaborar más situaciones de gol. En ese rubro se muestra ‘Messi-dependiente’ y hasta puede ser lógico tratándose de un jugador así, pero sumando los tres partidos la Argentina generó 18 chances de riesgo, muchas destrabadas por la genialidad del capitán o de tiros libres. Ojo, el gol de Giovani Lo Celso a Jordania (en el que también participó Dibu Martínez) no sólo tiene el mérito de la pegada del volante de Betis, sino también que fue él quien presionó esa pelota en la medialuna y forzó la infracción. Hay buenas búsquedas, intentos de desequilibrio colectivo, pero las acciones no terminan de fluir del todo en cantidad. En algunos casos porque los poseedores del balón buscan siempre la devolución a Messi -aunque puedan haber compañeros mejores ubicados- o porque Lautaro Martínez o Julián Alvarez no están finos en los últimos metros. “El equipo no puede perder el equilibrio”, es una de las frases que más repite Scaloni en el Mundial. Y seguirá tomando decisiones en esa dirección. Ahora en los 16avos de final se medirá con Cabo Verde, que le puso las cosas difíciles a España y Uruguay, pero que sigue estando por debajo de la jerarquía nacional. Quizás todavía no sea “el” partido en el que Scaloni o la selección estarán obligados a despejar los interrogantes, pero sí saben que será la primera estación que no le ofrecerá revancha a un pase ‘lateral interior’.