Los secretos de Minanbé: la ciudad que permaneció oculta por 1000 años en la selva y podría albergar un gran tesoro maya

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México informó sobre el hallazgo de rastros de lo que pudo haber sido una importante ciudad maya perdida en la península de Yucatán. Después de más de una década de trabajos, se descubrieron rocas talladas que podrían relatar episodios de la vida indígena hace 1000 años. El país norteamericano cuenta con diversas ruinas que pertenecieron a una de las civilizaciones más poderosas de la América precolombina. Entre sus pirámides aún se encuentran sitios inexplorados en profundidad, los cuales esconden las memorias de los pueblos originarios y de las raíces tradicionales que se perdieron con la conquista. Según dijo la presidenta Claudia Sheinbaum, el descubrimiento es “muy relevante” y se destinarán fondos públicos para la investigación y la restauración del lugar. Además, se indicó que las características de los diseños nunca fueron vistas en otros yacimientos.El hallazgo se dio en la Reserva de la Biosfera de Calakmul y, entre otras cosas, contiene una estructura circular de piedra. “Es un hallazgo único e inédito”, dijo a France 24 Lino Espinoza García, arqueólogo del INAH y uno de los coordinadores del sitio Campo Viejo, cerca de la ciudad de Coatepec. Este yacimiento fue apodado como Minanbé, que traducido del maya yucateco significa “no hay camino”. El Dr. Ivan Šprajc, que dedicó tres décadas de trabajo a la zona, reveló que el lugar alberga artefactos que fueron descubiertos mediante el uso de escaneo láser aerotransportado, conocido como LiDAR.Durante el período Clásico Tardío, entre los años 200 y 600 d.C., la región era el epicentro de una comunidad bien constituida, con todo lo que se necesitaba para subsistir en medio de la selva. “En comparación con otros lugares donde realizamos prospecciones superficiales, el acceso aquí fue mucho más difícil; sin embargo, en los últimos tres años, este es el primero que encontramos intacto, sin señales de saqueo. Fue un descubrimiento, una gran sorpresa para nosotros”, explicó Šprajc y añadió: “Por eso elegimos el nombre Minanbé, que proviene del maya yucateco (mina’an, ‘no hay’, y be, ‘camino’). Así, seguimos la tradición de la arqueología maya de nombrar algunos yacimientos según alguna característica del lugar o en alusión a las circunstancias del descubrimiento”.El trabajo inició en 2013 con los permisos para limpiar un perímetro de suelo de 5 km. Esto facilitó la posterior investigación y el rastreo de elementos que probaran el asentamiento humano prehispánico. Fue así como dieron con rocas con símbolos inscritos que todavía faltan descifrar. Gracias al escaneo, se logró comprender la disposición de plazas, estructuras palaciegas y religiosas, terrazas y humedales con canales hidráulicos y un templo piramidal de 4 metros de altura, el cual está perfectamente conservado pese a la erosión natural. Por su parte, el arqueólogo partícipe de la investigación, Vitan Vujanović, dijo: “Esta es la primera vez que registro un templo que se conserva más o menos bien, y una estela que aún conserva glifos”.Los expertos también desenterraron una roca tallada con una escena de decapitación, a la cual bautizaron como Estela 1. Esta pieza forma parte de otras 14 estelas y altares con mensajes y hechos que se grabaron. De acuerdo a los arqueólogos, lleva la fecha 849 d.C.
Leer nota completa en La Nación →