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Colombia pudo ganarle al Portugal de Cristiano pero terminó 0 a 0, y está en la ruta de la Argentina
El equipo dirigido por Néstor Lorenzo tuvo una muy buena tarea; un gol anulado en el cierre encendió la polémica
Colombia se quedó con el festejo en la punta de la lengua por culpa de un dedo del pie; Portugal se lleva como trabajo para la concentración la materia de la energía y el carácter si quiere hacer historia en el Mundial. El 0 a 0 no fue sinónimo de aburrimiento, porque hubo suficientes emociones más allá de que no se concretaran, pero nadie se pudo haber ido del todo conforme.¿Argentina o Francia? ¿España o Brasil? ¿Países Bajos o Inglaterra? Más que el primer puesto en la zona o la condición de invicto, el hecho de ser uno de los últimos en definir las posiciones en la rueda inicial brinda una ventaja: “elegir” qué llave de la etapa eliminatoria pinta menos complicada para llevar la permanencia en el Mundial lo más lejos posible.En apariencia, Colombia y Portugal arrancaron su choque en Miami con el mapa de la competición en la cabeza, aunque la práctica mostraría exactamente lo contrario.La alineación que plantó Roberto Martínez parecía no dejar dudas que la elección portuguesa era huir de la ruta por la que van a circular Francia, España, Países Bajos y Estados Unidos, más allá de que esto implique un posible cruce con Lionel Messi y compañía en cuartos de final. Entre los once que enfrentaron y golearon a Uzbekistán había solo un cambio, el de un Neves por otro, Ruben por Joao.Néstor Lorenzo, por el contrario, decidió guardarse a dos titulares que en buena medida fueron los responsables de la profundidad en ataque en los primeros encuentros, los laterales Daniel Muñoz y Johan Mojica. De paso, también le dio la oportunidad (desperdiciada) de mostrarse a Jhon Córdoba como delantero de punta.Media hora más tarde y por enésima vez, ya había que tirar la teoría a la basura. De la mano de Jefferson Lerma, los dos Arias -John y Santiago- y Luis Díaz, Colombia era el dueño del partido. Tenía la pelota, la recuperaba rápido, la movía con criterio y llegaba con peligro al área. Córdoba dos veces y el Arias del Palmeiras rondaron el gol y el equipo exponía un nivel de funcionamiento que no había alcanzado hasta ahora en el torneo, más allá de las victorias ante uzbekos y congoleños.Le faltó concreción en ese rato a los colombianos, un mal que no solo los aqueja a ellos, para sacar ventaja y empezar a paladear una eventual revancha de la final de la Copa América 2024 ante Argentina. Aprovechó entonces Portugal para hacerle conocer lo que puede significar ese pecado en el futuro cercano.A los 38, Joao Cancelo fue hasta el fondo, puso el centro atrás y la mano de Camilo Vargas salvó el remate de Bruno Fernandes que tenía destino de red. Fue el toque de corneta que necesitaban los lusos para reaccionar. Ruben Neves y Joao Félix tuvieron sus chances y dejaron la sensación de que algo podía cambiar después del descanso.Los portugueses, en todo caso, volvieron a exhibir virtudes y falencias por partes iguales, lo que obliga a dudar de sus verdaderas opciones para enredarse en la lucha grande. Se encienden cuando Vitinha, Nuno Mendes, Bruno Fernandes o Pedro Neto aceleran la marcha. Les falta agresividad en la marca en mitad de campo para no tener que encerrarse demasiado atrás para recuperar el balón. Cada tanto tocan una melodía bien sincronizada en la elaboración o aparentan ser veloces en la contra. Por lo general terminan pagando el peaje de buscar de manera compulsiva la definición de un Cristiano Ronaldo lento en la carrera e incapaz de ganar un duelo individual, que necesita que el pase final le caiga en el pie o la cabeza para convertirlo en remate con cierto nivel de riesgo.En menor medida, la segunda mitad repetiría la secuencia. Colombia controlando el juego, con mayor participación de James Rodríguez aunque escasa de Luis Díaz, generando un disparo apenas ancho de Richard Ríos a un centro bajo del Arias de Independiente, de muy buena actuación; una volea pifiada de Luis Suárez a los 43, y hasta un tanto anulado por un muy discutible fuera de juego de Davinson Sánchez en el primer minuto de descuento (la punta del pie derecho determinó la posición adelantada). Y un Portugal tan intermitente y a veces frío como algunas de sus principales figuras, léase Bruno Fernandes o Joao Neves, que ingresó tras el descanso.El cierre no dio para el festejo de nadie. Si Portugal pretendía esquivar a los europeos más potentes falló por mucho, porque a duras penas logró sostener el empate. Colombia al menos pudo esbozar una sonrisa. Incluso con algunos suplentes fue bastante más que uno de los presuntos candidatos a levantar la Copa. El futuro dirá cuál de los dos eligió la llave más accesible.