La soja se consolida como reserva de valor y se empieza a mover el trigo 2026/27

La industria aceitera de soja sigue siendo el principal factor de demanda para la soja disponible, mientras los exportadores de poroto de soja están muy cerca de cumplir con sus DJVE (Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior).De acuerdo con el informe de compras y ventas publicado por la Secretaría de Agricultura, en la segunda semana de junio las aceiteras declararon compras por 1 millón de toneladas, mientras que los exportadores solamente compraron 53.000 toneladas.COFCO redujo emisiones en las cadenas de soja y maíz y superó los US$1000 millones en financiamiento ligado a metas climáticasLa industria lleva acumuladas compras por un total de 17,4 millones de toneladas, de las cuales 7,6 millones fueron compradas a precio y 9,9 millones de toneladas a fijar. Del total de compras a fijar, el productor le puso precio a 2,2 millones de toneladas, es decir que quedan pendientes de fijar 7,7 millones de toneladas. Como vemos, las compras a precio (7,6 millones de toneladas) y el volumen pendiente de fijar (7,7 millones de toneladas) son cifras muy similares y, de alguna forma, constituyen un indicador de la estrategia de ventas de los productores.El productor no quiere vender la soja a precio, pero sí la quiere vender a fijar, ya que toma a la soja como reserva de valor. Los productores han logrado liquidez con la venta de trigo, maíz, girasol, cebada forrajera y cervecera.Veamos lo que sucedió en esta campaña: el productor ya vendió 15,8 millones de toneladas de trigo a la exportación y 3,4 millones de toneladas a los molinos, lo que suma un total de 19,2 millones de toneladas. Los productores vendieron 3 millones de toneladas de cebada forrajera y 1,5 millones de cebada cervecera, en total 4,5 millones de toneladas entre ambas. En maíz, los productores ya vendieron 27,4 millones de toneladas y, en sorgo, 600.000 toneladas.Entre todos los cereales y forrajeros, los productores vendieron un total de casi 52 millones de toneladas, cifra equivalente a un ingreso de divisas de US$ 20.000 millones, tomando precios FOB promedio. Esta cifra incluye también el ingreso de divisas del complejo girasol. Se observa que el productor logró liquidez vendiendo primero los cereales y forrajeros, a medida que avanzaba la cosecha.Con todo este ingreso de divisas, los productores deciden ahora posicionarse en soja, con la idea de vender o fijar en el futuro a precios mayores que los actuales.La nueva cosecha de trigo 2026/27 ya empezó a moverse comercialmente con las compras declaradas de la exportación y, muy tibiamente, por parte de los molinos. Al 17 de junio, los exportadores declararon compras por un total de 1,9 millones de toneladas, de las cuales 1,3 millones (68,4%) corresponden a compras a precio y 600 mil toneladas se han comprado a fijar (31,6%).Las compras a precio se realizan mediante contratos forward para entregar en un mes determinado; de esta forma, el productor se asegura no solamente el precio sino también el mes de entrega, que normalmente coincide con el momento de la cosecha.En estos momentos, el mercado de trigo forward está cotizando para los puertos de Upriver a 206 US$/t para entrega en julio, 209 US$/t para entrega en diciembre y 211 US$/t para entrega en enero. Como podemos ver, estamos ante un mercado en “carry” (suba) entre las posiciones de trigo de la cosecha vieja (julio) y la nueva cosecha (diciembre de 2026 y enero de 2027), cuando en una situación normal debería suceder lo contrario.Presidente de Pablo Adreani & Asociados
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