General
Qué significa firmar con tu nombre completo, según una grafóloga
Una especialista explicó qué representa escribir el nombre y el apellido completos y cómo se interpreta en comparación con quienes utilizan solo el nombre, el apellido, iniciales o un apodo
La firma acompaña a las personas durante gran parte de su vida. Algunos la diseñan cuidadosamente para que sea única, mientras que otros conservan la misma desde la infancia. También están quienes buscan que resulte difícil de copiar o quienes simplemente escriben su nombre de manera legible.Para la grafología, la firma representa mucho más que una forma de validar un documento: simboliza la identidad y la manera en que una persona se muestra frente a los demás. Precisamente por eso, el Instituto Virtual de Grafología, que reúne más de 300 mil seguidores en redes sociales, explicó qué significado tendría cada estilo de firma.“Firmar con apellido, aunque no sea ilegible, nos habla de responsabilidad y compromiso en lo social y profesional. Generalmente predomina la razón; hay una búsqueda de objetividad, prudencia y sobriedad, y también racionalismo y practicidad. Vamos a decir que cuando predomina el apellido, o sea, lo que más resalta en la firma es el apellido, predomina el yo adulto”, explicaron desde el portal en un video compartido en Instagram.En el extremo opuesto aparecen quienes utilizan solamente el nombre al momento de firmar. “Cuando predomina el nombre, o solamente se firma con el nombre, lo que vamos a ver es una tendencia a evadir responsabilidades y compromisos a través del engaño y la mentira. Por lo tanto, la persona tiene un comportamiento infantil. Vamos a decir que predomina el sentimiento y predomina el yo infantil. También vamos a encontrar fantasía e imaginación”, argumentaron.Pero quienes utilizan en su firma el nombre y apellido son los que mantienen un equilibrio entre los dos “yo”. “Cuando tenemos el nombre y el apellido presentes en la firma, vamos a encontrar un equilibrio entre los otros dos, entre este primero y este otro. Por lo tanto, va a haber un equilibrio entre el yo infantil y el yo adulto. Va a haber un equilibrio entre sentimiento y razón. Y va a haber un equilibrio entre fantasía y racionalidad”, indicaron.¿Y qué ocurre con quienes firman con un apodo?Según el reconocido sitio de grafología, utilizar un sobrenombre también tiene una lectura particular. “Firmar con un apodo o un nombre de pila va a tener las mismas características que firmar con el nombre. Según de dónde venga ese apodo, vamos a darle otra connotación, pero en general tiene una cuotita más de infantilismo”, remarcaron.Como ejemplo, mencionaron el caso de una persona que utiliza el mismo seudónimo con el que realiza grafitis. “Lo que quiere destacar a nivel íntimo cuando firma, o sea, cuando acredita que es él quien está asegurando la validez o autenticidad de un documento, es lo mismo que proyecta en las calles a la hora de hacer un grafiti”, mostraron como ejemplo en la grabación.Por último, los expertos recordaron que el contenido de la firma constituye solo una parte del análisis grafológico y que también se observan otros aspectos de la escritura. “Esto solamente es el simbolismo de la firma que nos muestra con qué se identifica el sujeto, pero después vamos a poder analizar la forma, la continuidad, la inclinación, la dirección, el tamaño, etcétera”, concluyeron.